miércoles, 12 de diciembre de 2012

La Toma del Congreso




En el artículo previo hablamos de la necesidad de una transformación radical de la manera en que lleva a cabo la función legislativa en Guatemala. No nos engañamos, históricamente ese tipo de cambio por lo general se han logrado por medio de revoluciones. ¿Qué hacer para mientras? ¿Esperar a que se dé una revolución espontáneamente?

Una posibilidad remota pero aún posible sería una revolución pacífica.  Llevar el idealismo a la práctica y transformar el sistema desde adentro. Planificar meticulosamente la derrota de Goliat.

Revolución o no revolución, el consenso es claro: cualquier proceso de cambio en los organismos de Estado tiene que pasar primero por el Congreso. Si se quiere eliminar la corrupción en el ejecutivo o el prevaricato en el judicial será necesario erradicar primero la prostitución en el legislativo. ¿Cómo hacerlo?

Partido Político Legislativo
Un partido político nuevo enfocado exclusivamente en el legislativo y sin nexos de ningún tipo a partidos políticos y/o candidatos presidenciales o municipales. El partido político tendría una agenda pétrea desde su origen y dejaría de existir cuando esta se completara o al cumplirse un máximo de dos períodos legislativos.

Ideología
El partido político no tendría una ideología convencional. El objetivo primordial de sus miembros electos al Congreso sería adoptar el papel de una Asamblea Nacional Constituyente moral. Estaría abierto a personas de cualquier ideología que se comprometan a implementar la agenda pétrea del Partido

Perfil de los Candidatos
Tendrían que ser miembros del Partido, hombres y mujeres sin previa experiencia política, sin conflictos de interés y sin pasados cuestionables.

Contrato de Adhesión
Los candidatos habrían de firmar un contrato de adhesión por medio del cual se comprometerían a promover la agenda pétrea del Partido durante la campaña electoral, misma que habría de considerarse un mandato ineludible una vez electos. El contrato de adhesión también demandaría respeto al proceso de elección de candidatos y a la estrategia electoral del Partido.

Plataforma Electoral
Las propuestas de cambio consensuadas por los fundadores del Partido se convertirían en una agenda pétrea que debería ser aceptada en su totalidad por cualquier aspirante a miembro. Los puntos de la agenda pétrea serían claros y específicos sobre sus objetivos finales y sobre la manera en que perseguirían transformar el estado. Algunas sugerencias en orden de prioridad:
      Reforma a la ley electoral y de partidos políticos (de acuerdo a esta propuesta)
      Reforma judicial (carrera judicial, ¿jueces electos?)
      Reforma fiscal (eliminar leyes que facilitan evasión, etc)
      Ley de seguridad social (que el IGSS cubra a todos los niños, pago de deudas, etc)
      Ley antimonopolios (implementar leyes análogas a las existentes en EEUU, Europa, etc)
      Derogación de la ley de minería (auditorías, revisión de todos los contratos, etc)
      Legislación ambiental de Siglo XXI (Ley de Aguas, Ley de RRNN, etc)
Para obtener el mandato electoral requerido, el texto de todas las propuestas de ley sería hecho público y sometido a consideración del electorado antes de la elección.

Nominación  de Candidatos
Todos los candidatos serían seleccionados por medio de elecciones primarias utilizando un sistema que refleje la puesta en práctica de la propuesta de reforma a la ley electoral y de partidos políticos contenida en la agenda pétrea. Las posiciones en los listados distritales y de listado nacional se determinarían de acuerdo a un sistema estadístico basado en el puntaje del candidato en sondeos de opinión preestablecidos.

Financiamiento 
El Partido se financiaría exclusivamente con contribuciones de sus miembros, las cuales no podrían exceder un salario mínimo al mes. No podrían aceptarse donaciones de gobiernos, entidades corporativas o grupos de interés.




Fotografía: chessonline.eu

viernes, 7 de diciembre de 2012

Hacia Un Nuevo Paradigma Legislativo



Son frecuentes las discusiones en las redes sociales sobre qué podría hacerse para transformar la inoperancia y corrupción del Congreso de la República. El problema es tan conspicuo que ni siquiera es necesario realizar estudios que confirmen su gravedad.

A pesar de que el diagnóstico es claro, aún no sabemos cómo transformar un sistema que está diseñado para perpetuarse. Lo que sí sabemos instintivamente son por lo menos tres cosas:
1) El sistema actual debe ser reemplazado urgentemente;
2) La arquitectura del nuevo sistema deberá ser lo más disímil posible de la actual para que no se repita la mala experiencia; y,
3) El nuevo sistema deberá incorporar todas las experiencias del sistema actual sobre qué no debe hacerse.

Proponemos que la arquitectura del nuevo sistema sea radicalmente distinta,  que aproveche la tecnología del Siglo XXI y vea al futuro. Las limitaciones de comunicación del Siglo XIX que hacían necesaria la reunión en un solo lugar de los representantes directos del pueblo ya no existen. Hoy sabemos que el recinto que tenía por finalidad facilitar la comunicación entre los diputados ha degenerado en un antro de vicio donde opera impunemente un mercado de voluntades que corrompe la democracia, deslegitima la función legislativa y viola el espíritu de la constitución.

Imaginamos un organismo legislativo en el que el diputado no tenga necesidad de dejar su distrito más que para reuniones protocolarias. Un congreso en el que el diputado no tenga que jurar lealtad a un cacique, partido o candidato presidencial. Un congreso en el que el diputado vote transparentemente de cara al pueblo que lo elige. Un congreso en el que para cada diputado los intereses de su distrito sean prioritarios a los de su partido. Un congreso sin reelecciones para que los diputados nunca puedan estar en conflicto de interés con lo que hagan o dejen de hacer. Un congreso donde los diputados no manejen presupuestos. Un congreso con una ley que prohíba claramente los conflictos de interés de todo tipo.

Los elementos esenciales del nuevo paradigma legislativo son los siguientes:

  1. Eliminar los listados; los diputados deberán ser electos por distritos geográficos fijos. El diputado deberá ser residente del distrito para el que sea electo.
  2. Partidos o comités políticos locales (a nivel de distrito). No podrán existir partidos políticos nacionales para el legislativo. Con esto se estará minimizando la posibilidad de conflictos de intereses y que los diputados antepongan los intereses del partido a los de sus electores. También reducirá la posibilidad de cooptación del ejecutivo al legislativo y viceversa
  3. No reelección. Está demostrado que la reelección ha sido nefasta para los intereses de los electores. En el nuevo paradigma la experiencia no será necesaria.
  4. Eliminación del listado nacional. Ha sido nada más una manera de financistas para colocar a su gente.
  5. Traslape de elecciones. Los diputados serán electos cada cuatro años. El propósito de traslapar elecciones es evitar la convergencia de campañas proselitistas y minimizar conflictos de intereses entre el legislativo y el ejecutivo. Para aprovechar de mejor manera la experiencia legislativa de los diputados en las comisiones, la mitad se elegirá en el año 1 y la otra mitad en el año 3 en relación al año 0, el año de la elección presidencial.
  6. Destitución por la vía electoral. Cada distrito podrá destituir a un diputado si lo considera necesario. Su curul quedará vacía hasta la próxima elección legislativa.
  7. No transfuguismo. No será posible para el diputado cambiarse de partido o comité, o ser funcionario del ejecutivo sin renunciar antes a su curul. No habrá diputados suplentes. Abandono de curul por renuncia, muerte o enfermedad resultará en una elección local válida para el resto del periodo
  8. Eliminación de la junta directiva. Todos los diputados tendrán el mismo nivel. El congreso será coordinado por un magistrado rector específicamente designado para el efecto por las cortes pertinentes. El magistrado rector no tendrá voto
  9. No consultas entre diputados. Los diputados velarán exclusivamente por los intereses de su electorado tanto en las comisiones como en el pleno. Para evitar potenciales conflictos de intereses les será prohibido a los diputados comunicarse entre sí respecto a las deliberaciones de sus votos
  10. Transparencia. El cabildeo directo a los diputados será prohibido. Una oficina habilitada para el efecto se encargará de tramitar memoriales, solicitudes,  peticiones, etc. y comunicárselas públicamente a los diputados
  11. Conflictos de interés. Los diputados deberán cualquier potencial conflicto de interés e inhibirse cuando sea necesario. Ningún diputado manejará presupuestos.
  12. Sede local. La sede oficial de cada diputación deberá estar ubicada en su respectivo distrito electoral. El diputado deberá emitir sus votos públicamente de cara a sus electores. La reunión de diputados en una sola sede podrá darse para sesiones solemnes o protocolarias
Lamentablemente un cambio radical como el aquí propuesto podría hacerse únicamente desde el Congreso. Esto quiere decir que para poder implementarlo sería necesario desarrollar primero una estrategia electoral, o sea, será necesario ensuciarse las manos con política común y corriente. Discutiremos posibles estrategias electorales en la próxima entrega.

Imágen propiedad de Eduserv Foundation

sábado, 1 de diciembre de 2012

De las Roscas de Poder o el Arte de Taparse con la Misma Chamarra


El reciente exabrupto de Pedro Trujillo sirvió no solamente para poner al desnudo las limitaciones morales del flamante presidente de la Cámara Guatemalteca de Periodismo (CGP), sino para ilustrar como funcionan las roscas de poder -todas las roscas de poder- en Guatemala cuando uno de los suyos atropella las reglas de convivencia. La historia comienza con la respuesta de Trujillo -en calidad de Presidente de la CGP- a un tuit de Libertópolis (un blog libertario) en que proponía usar el poder de la CGP para contribuir a criminalizar las manifestaciones de apoyo a la Ley de Desarrollo Rural.

Cuándo se le hizo ver que esa actitud no era compatible con la conducta de un periodista sino con la de un ideólogo fascista Trujillo reaccionó como un energúmeno, evidenciando una vergonzosa vocación machista, misógina y homofóbica. La información se diseminó y ardió como pólvora en las redes sociales guatemaltecas al punto que Pedro Trujillo terminó siendo una “Tendencia” en Twiter ese día (29 de noviembre).

En un país desarrollado, un incidente como el protagonizado por Trujillo sería más que suficiente para despedirlo o pedirle la renuncia. A Roland Martin de CNN se le despidió por algo muchísimo menor.  Pero en el tercer mundo las cosas son distintas.

A pesar de la diferencia en estándares es de suponer que compartir un set televisivo o hasta una conversación con una persona como Trujillo resultaría incómodo para sus colegas, a menos que compartan sus valores o filosofía de vida. Llama la atención que ninguno de sus compañeros de set o de medio eligió pronunciarse oficial o extraoficialmente sobre la conducta cuestionable de Trujillo. Cuando se le preguntó sobre este silencio, Paola Hurtado dijo que prefería quedarse callada porque no hacerlo sería una falta de lealtad para con un compañero.

Superficialmente el dilema de Paola (y el de sus colegas, compañeros y amigos) es obvio. Sin embargo, si se entiende que alguien en su posición no es nada más una cara bonita en una pantalla sino un líder de opinión la cosa es distinta. Eso porque una figura pública tiene el poder de formar o deformar opiniones tanto cuando habla como cuando calla. Por tanto, el problema ya no es de ética personal sino de responsabilidad social, un conflicto de intereses ni más, ni menos. Le correspondará tanto a Paola como a los otros amigos y compañeros decidir si es más importante su relación personal con Trujillo que con la responsabilidad social, la tolerancia, o el respeto. Valdría la pena preguntarse ¿Qué sucedería si todos los periodistas y catedráticos que tienen un compromiso de liderazgo con la sociedad decidieran colectivamente evadir su responsabilidad usando el argumento que son amigos, compañeros o colegas de Trujillo?¿Con qué solvencia moral podrían criticar la conducta inaceptable de otros fuera del gremio? La autocensura para con los amigos, compañeros y colegas sigue siendo autocensura.

La lección aprendida es que cuando uno de sus miembros cae en desgracia, las roscas de poder cierran filas. Se tapan con la misma chamarra.