jueves, 2 de febrero de 2012

Los Otros Genocidas


El inicio del proceso penal contra Ríos Mont rompió un tabú mediático de tres décadas que no solamente era una vergüenza nacional sino uno de los mayores obstáculos a la reconciliación genuina.

Las expectativas son muchas y variadas, pero independientemente del resultado final, la primera audiencia del caso contra Ríos Montt ha cambiado permanentemente la estructura tanto de los debates pospuestos artificialmente, como de los silencios que permitieron el tabú por tantos años. No es pequeño detalle el que los reportes de los miles de muertos atribuidos a Ríos Montt ahora ya tengan status legal. Más importante aún es que ya se hable libremente de lo que verdaderamente ocurrió. Es un logro significativo el que periodistas ultraconservadores como Gonzalo Marroquín y Dina Fernández se hayan visto forzados a manifestarse sobre algo que siempre supieron pero que por cualquier razón decidieron callar por décadas.

El editorial de el Periódico (2-2-12) donde se exige el esclarecimiento del asesinato de Alberto Fuentes Mohr es otro paso en la dirección correcta que sugiere que los guardianes de los tabúes mediáticos chapines empiezan a entender que es contraproducente querer seguir tapando el sol con un dedo. La denuncia del GAM contra la ORPA por la masacre del Aguacate es también evidencia que a pesar de todo, las cabezas frías, la responsabilidad y la madurez pueden prevalecer. A pesar que tenemos un presidente que dice sin pudor que "no hubo genocidio" (nada más masacres, asesinatos, secuestros, violaciones, etc), la existencia de medios verdaderamente independientes como Plaza Pública, el apoyo de la CICIG y los inusitados niveles de competencia en el MP nos dan esperanza.

Pero hay más tabúes que deben romperse. El más evidente es el del silencio sobre la participación de civiles en la incitación, planificación, justificación o negación del genocidio por el que se persigue a Ríos Montt, quien no pudo haber hecho todo lo que hizo sin cómplices. Es imperativo entender que sino hubiera sido por el tabú mediático de tres décadas, gente como Fernando Andrade, Alfred Kaltschmitt, Francisco Bianchi, Harris Withbeck y otros  jamás habrían sido “columnistas” u ocupado cargos importantes en el estado. El momento histórico para desenmascararlos ha llegado al fín.

De los civiles que colaboraron con el régimen de Ríos Montt, el primero que debe ser procesado por crímenes de lesa humanidad es Fernando Andrade Díaz-Durán, mejor conocido como “Pelo Lindo”. Sobre este personaje pesa la responsabilidad de haber negado la existencia de políticas contrainsurgentes y violaciones a los derechos humanos, desarrollar la estrategia que le dio legitimidad en el exterior a los regímenes militares para los que trabajó y haber evitado reconocer a la guerrilla como beligerante. Si la guerrilla hubiera tenido status de beligerante el Estado de Guatemala se hubiera visto obligado a acatar la convención de Ginebra y los civiles en las áreas de conflicto hubieran gozado de protección inmediata. Sino hubiera sido por Pelo Lindo, una especie de Kissinger tropical, el número de víctimas hubiera sido muchísimo menor. No deja de ser una cruel ironía que a pocos días de la audiencia de Ríos Montt, el ahora ex columnista de el Periódico anunciara que regresa al servicio exterior a petición del presidente. ¡Qué tal!

4 comentarios:

Anónimo dijo...

Los nombres que mencionás, son los de las personas que estuvieron directamente involucrados en los gobiernos militares. Sin embargo también hay otros civiles cuya participación fué poco más discreta, pero que también está documentada. Revisá el siguiente documento por ejemplo, que aunque trata sobre dos familias en particular, los Widmann y los Maegli, hace un esbozo de las relaciones históricas que ha habido entre militares represores y oligarcas financistas de esa represión.

http://www.iripaz.org/list_vert/11/Las%20familias%20Widmann&Meagli%20en%20el%20Polochic.pdf

La verdad tiene que salir a la luz, ayer dijeron que el ejército no masacraba comunidades, hoy dicen que siempre sí pero que solo fueron masacres de comunistas y no genocidio.
Mañana es posible que no los tengamos en el banquillo de los acusados, pero una cosa es segura: la historia no los absolverá y es un imperativo moral para quienes conocemos la historia de nuestro país, desenmascarar a estos farsantes.

Hop Hunahpu dijo...

Esperamos que gente como Ríos Montt entienda que incluso él fué instrumento de alguien más y que el sistema y la gente que protegió y por el que le vendió el alma al diablo hoy lo ven como un paria y lo desprecian. Esperamos que hable y mencione nombres y apellidos. Gracias por el enlace

Pirata Cojo dijo...

Yo ya perdí la fe en la justicia mi estimado Quintus, va a ser muy difícil que condenen a ese tipo, vos sabés que precisamente en esas épocas fui golpeado severamente con la desaparición de mi hermana. Así que como lo dije en un tema anterior, lo único que pido es que me digan en donde la enterraron, para poderle honrar y saber con certeza donde se encuentran sus restos.

latigo dijo...

El enlace que proporcionó el comentarista anónimo, ya no existe, acá lo actualizo:

http://www.scribd.com/doc/84945941/Las-Familias-Widmann-Meagli-en-El-Polochic

saludos a todos.