jueves, 12 de enero de 2012

De Cuestiones Culturales y Agua Azucarada


La industria azucarera chapina se jacta en sus anuncios de ser la más productiva del mundo, de su impresionante crecimiento y de su responsabilidad empresarial. Predeciblemente, no pocos columnistas responden deshaciéndose en halagos hacia el “progresista” sector azucarero cada vez que pueden. Como consecuencia lógica, el sector azucarero es el niño bonito del “sector privado” chapín.

Pero como muchas otras cosas en Guatemala, la realidad de la industria azucarera es bien distinta. Como muchas otras realidades chapinas, mucha gente no la conoce o no quiere conocerla. Pero un artículo de Plaza Pública pone al descubierto la realidad de la industria azucarera en Guatemala como nunca antes lo había hecho un medio convencional.  En un país tan atrasado como Guatemala, el descubrimiento del agua azucarada es algo digno de celebrar.

Por sorprendente que la realidad del espeluznante artículo le pueda parecer a más de alguna alma inocente que ha sido víctima de la campaña de relaciones públicas de los azucareros, no es –en realidad- nada nuevo. Es nada más y nada menos la causa atávica del atraso, la injusticia, la impunidad y el caos que nos caracteriza como el país más desigual de las Américas. No es exageración, no es hipérbole, no es un caso aislado. Es una muestra representativa de la realidad que justificó la existencia de la guerrilla. La realidad rentable que justificó la institucionalización de la polarización, la violencia y la impunidad que hoy sufrimos. Es la misma realidad que el ejército defendió y sigue defendiendo. La realidad de donde ha salido y sigue saliendo el dinero para corromper políticos, jueces y fiscales. Es la realidad que la prensa calla, ha callado por décadas y seguirá callando mientras los azucareros y sus socios continúen comprando anuncios.

La denuncia de Plaza Pública debe valorarse primero porque da al traste con la artificiosamente buena imagen de los azucareros; ahora se conoce el verdadero costo de la productividad y el crecimiento del sector y se sabe que la responsabilidad empresarial azucarera es una vil farsa. Segundo porque por muchísimos años los medios han surpimido el tipo de debate que la denuncia de Plaza Pública habrá de forzar en los medios electrónicos y redes sociales. Sería iluso esperar alguna reacción de las putas mediáticas que viven de las migajas del sector azucarero.

El debate sobre la realidad económica del país es impostergable. No es una “cuestióncultural”, como cínicamente la describe el sector azucarero, son los miles de millones de dólares que valen la sangre, sudor y lágrimas de nuestros campesinos y que son la base de una economía inhumana.

Fotografía: www.plazapublica.com.gt

6 comentarios:

Anónimo dijo...

Cito: "En un país como Guatmala, el descubrimiento del agua azucarada es un progreso innegable"
-- Qué se logrará con este redescubrimiento del agua azucarada? Algún premio para PPública talvez. Para el pobre indierío que ni se enterará de su lastimosa presencia en internet, las cosas seguirán como siempre han sido. Los galardones serán para los valientes que se atrevieron a ver cómo esos casi-humanos sobrellevan el día a día. Enhorabuena por sus venideros reconocimientos, amigos periodistas. Ustedes no son los primeros, ni serán los últimos en subirse a una oportuna ola.



"El debate sobre la realidad económica del país es impostergable"

-- Ese debate inició desde poco después de la liberación liberal, si no es que antes. Buenos días, Quintus. Indignémonos alrededor de una botella de ron.

Hop Hunahpu dijo...

No es posible saber que se va a lograr con la denuncia. Sin embargo, si se tiene presente que estas injusticias nunca se habían hecho públicas por un medio (un secreto a voces que incluso aquí hemos denunciado por años, nada de oportunismo), se habrá creado por lo menos evidencia que podría utilizarse contra Guatemala en un tribunal del CAFTA en los EEUU.

El enlace de abajo es a un post viejo que trata del mismo tema:

http://hunapu-e-ixbalanque.blogspot.com/2005/12/improductividad-o-incompetencia.html

Comentarista dijo...

Estimado Quintus:

¿Sabés que deslegitima muchas veces la denuncia? El subjetivismo del periodismo que aunque trata por todos los medio de ser objetivo, no lo consigue.

No se pretende tapar el sol con un dedo, pero muchos de los datos, afirmaciones y "sentencias" que publica el periódico -y algunas vos- pueden ser fácilmente desmentidas y verificadas por datos reales. Eso es lo triste de las denuncias públicas, que si no se toman en cuenta datos reales, pues no pasan a ser más que una "llamarada de tusas".

Saludos.

Hop Hunapu dijo...

Comentarista,

Una denuncia como la hecha por Plaza Pública no podría dejar de tener elementos subjetivos. Pero por mucha subjetividad que fuera, las imágenes hablan por sí mismas.
El que sea imposible producir 4 toneladas al día por ejemplo, es difícil de rebatir. La presencia de los niños también. No sé si tuviste la oportunidad de ver la entrevista al dueño de la finca, no sé qué tan subjetiva sea mi impresión pero sí me pareció que quiso tapar el sol con un dedo. Me consta que existen empresas que hacen el esfuerzo, Pantaleón por ejemplo, pero también me consta que son la excepción. No sé que tanto han cambiado las cosas, pero la miseria que personalmente observé en el Ingenio Palo Gordo en 1989 por decirte algo era por lo menos una order de magnitud peor que la que ví en el altiplano, que ya era decir bastante. A título más personal, y sin tratar de ofender a los profesionales del agro, la verdadera raíz del problema para mí es que la caña y casi, casi cualquier otro cultivo es simplemente antieconómico, al punto que la única manera en que puede hacerse rentable es explotando la sangre, el sudor y las lágrimas (la vida pues) de la gente más vulnerable.

Comentarista dijo...

Muy de acuerdo en algunos de tus comentarios finales, como que se pretende tapar el sol con un dedo o que no se aborda la problemática desde donde se debe hacer. No pretendo defender lo indefendible, pero si es importante lo que mencionás que poco a poco los que antes eran menos ahora son los más, la cuestión de la RSE está pegando fuerte, así como las condiciones que los compradores internacionales le están poniendo a la producción del azúcar.

Por otro lado, es importante aclarar que poco a poco se están dando cambios a nivel de ingenios, mas no con la misma velocidad a nivel de los productores particulares, los cuales mantienen ciertos patrones de administración de la finca anticuados (por no decir obsoletos).

Ahora bien, fijate que -aclarando- la producción de la caña puede llegar a ser más rentable sin ese modelo de explotación, lo que pasa es que eso viene a la par de la tecnología, la cual desplazaría a más de 15,000 cortadores durante el tiempo de zafra. Y eso es un golpe todavía peor para la economía... irónico ¿no?

Hop Hunahpu dijo...

La estrategia facilona de pasarle la chibolita a los productores únicamente funciona en Guate. Se podría decir entonces que los productores tienen licencia para explotar impunemente y los ingenios ninguna responsabilidad en lo absoluto. Que bonito. En cualquier otro lado cuando estalla un escándalo de ese tipo la excusa esa no la hace.
Pero hablemos de mecanización, en mi opinión la razón por la que no se ha hecho es porque los azucareros (y el agro en general) quieren seguir detentando el poder político (e.g. impuestos bajos) que les da el poder llamarse "generadores de empleo". Al no tener los azucareros poder político el estado tendría la libertad de implementar políticas de empleo (e.g. industrialización) para los que se queden sin trabajo. El gran error consiste en creer que el agro es lo único que hay.