sábado, 9 de julio de 2011

¿Quién Mató a Facundo?



Ciertamente quienes le dispararon. Pero no es tan sencilla la cosa.

A Facundo también lo mató la injusticia del país más injusto de América. La injusticia madre del status quo y abuela de la impunidad que cobardemente aceptamos.

A Facundo también lo mató la cobardía de los que conociendo las causas atávicas y recientes de la injusticia y la impunidad se niegan a hablar de ellas, mucho menos aceptarlas y hacer algo por eliminarlas.

A Facundo también lo mató la avaricia de los que teniéndolo todo se niegan a pagar impuestos para que el niño de la calle de hoy y sicario de mañana vaya a la escuela.

A Facundo también lo mató el silencio criminal de los medios del status quo que al negarse a reconocer las causas e identificar a los responsables de la realidad actual perpetúan la impunidad.

A Facundo también lo mató la mediocridad y el egoísmo de los que contentos con lo poco que tienen ven como basura a sus hermanos que no tienen nada.

A Facundo también lo mató la guerra fría que nos impuso el fanatismo ideológico que habría de justificar el genocidio con el que se institucionalizó la impunidad.

A Facundo también lo mató la ceguera de los que apoyan la elección de genocidas y otros delincuentes comunes para que perpetúen la impunidad.

A Facundo también lo mató la corrupción e incompetencia de los pseudopolíticos que pactan con el diablo la perpetuación de la impunidad para poder llegar al poder.

No podemos hacer más que pedirte perdón por tanto pendejo Facundo. Mientras lloramos tu muerte te prometemos que tu sangre no habrá sido derramada en vano. Si te inmolaste por nosotros como un redentor, lo menos que podemos hacer es celebrar tu vida y honrar tu muerte con acciones plenamente congruentes con lo que tus mensajes nos dejaron.