miércoles, 7 de diciembre de 2011

Perdón y Olvido a la Chapina


En su columna del 7 de diciembre del 2011, Mario Antonio Sandoval promueve un tipo muy peculiar de “perdón y olvido”. Dice Sandoval entre líneas respecto al conflicto armado interno que lo mejor que podemos hacer los guatemaltecos es “perdonar y olvidar” y que mañana será otro día. La memoria histórica, los detalles y el sentido común que se jodan.

Desafortunadamente para Sandoval este “perdón y olvido” sui-generis carece de la más elemental lógica. No es posible “perdonar y olvidar” hechos cuya veracidad no ha sido plenamente aceptada por las élites chapinas, incluida Prensa Libre, quien por lo que sabemos aún no se ha pronunciado sobre Guatemala Nunca Más (REHMI) ni sobre Memoria del Silencio (CEH). Cuando Sandoval o Prensa Libre se tomen la molestia de reconocer la existencia de estos dos documentos y adopten una posición sobre los mismos se les podrá tomar más en serio.

La ofensiva simpleza del llamado a “perdonar y olvidar” de parte de quienes no tienen la autoridad moral para hacerlo también desnuda la inmensa arrogancia de los que siguen creyendo que la realidad sigue siendo definida por los dueños de los medios impresos. No se ha enterado Sandoval que el mundo orwelliano en el que se podía manufacturar consentimiento desde los editoriales con total impunidad ya no existe.

Para ser justos, la (más intelectualmente defectuosa que ofensiva) premisa del “perdón y olvido” a la chapina no se la inventó Sandoval. Este monumento a la mediocridad salió de las mentes de militares y empresarios para quienes la ignorancia de las atrocidades del conflicto, responsabilidad por las mismas y sus causas es algo muy conveniente. ¿Será posible que Sandoval no sea capaz de entender que semejante proposición únicamente tiene sentido para el victimario pero jamás para la víctima o el testigo imparcial?
¿Hablaría alguna vez Sandoval con el embajador gringo de “perdonar y olvidar”9-11, Pearl Harbour o siquiera algo mitológico como El Álamo?

El olvido no es una opción decente ni racional. El país necesita saber qué pasó, quienes lo hicieron y porqué, sin ningún tipo de interferencia de parte de los que tienen algo que ocultar.

El perdón es algo más personal, pero también se rige por la lógica. Es imposible perdonar cuando no se sabe a quién perdonar. Es imposible perdonar cuando los crímenes aún no existen en los registros legales por acción u omisión deliberada de los que los cometieron. Es muy difícil perdonar cuando los victimarios niegan o hacen alarde de sus crímenes. Es más difícil aún perdonar cuando la memoria de las víctimas se sigue mancillando con llamados al olvido de parte de gente que nunca ha reconocido mucho menos denunciado los mismísimos crímenes para los que pide olvido.

5 comentarios:

dj latigo dijo...

es más que evidente que el Sandoval jamás perdió un familiar ni se vió perseguido nunca; por eso cree tener licencia para escribir tales sandeces.

Hop Hunahpu dijo...

Gente como Sandoval ayudó a los regímenes militares a mantenerse en el poder. No se olvide el pasado Macartirista de Prensa Libre.

ale dijo...

La población de Xibalbá es grande.

Pirata Cojo dijo...

Aceptaría que no los juzguen si tan solo nos dijeran donde reposan los restos de mi hermana, mis viejos vivieron un calvario durante casi 30 años sin poder volverla a ver. Ella se merece un entierro digno y por fin descansar de tanto sufrimiento. Pero eso no ocurrirá, lo que mencionás es digno de un pro cuque frustrado, algo así como la ley de punto final que hubo en una exgorilocracia sudamericana.
Como colofón, el viejo murió de Alzheimer y mi mamá de Cáncer, estoy seguro de que en otras condiciones de vida es no hubiera sucedido.

Anónimo dijo...

perdon es sinonimo de impunidad,ellos murieron aqui en la tierra, sin romantisismos, ojo por ojo es causa y efecto, seria mejor justicia,que perdon,no puedes olvidar.