martes, 30 de junio de 2009

El Pez por la Boca Muere...


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Sea por malicia, incompetencia o negligencia, la vergonzosa posición del el Periódico con respecto al golpe de estado en Honduras es el equivalente moral de avalar linchamientos en el altiplano.

Si alguien le preguntara a la dirección editorial de el Periódico si ese medio avala los linchamientos en el altiplano, la respuesta probablemente se resumiría en una cara larga de indignación e incredulidad, seguida de un !Cómo va a ser eso! ¡Eso es una barbarie!¡Nosotros abogamos por el imperio de la ley y el estado de derecho!.

Pero si la pregunta fuera sobre un asunto éticamente comparable, digamos un golpe de estado, sus editoriales recientes nos harían concluír inequívocamente que el Periódico apoya abiertamente golpes de estado. Esta es una acusación seria, pero a las pruebas nos remitimos.

La dolorosamente obvia realidad de las hemerotecas es prueba que los principios éticos y la calidad de contenidos no es el común denominador del típico medio chapín. La objetividad jamás podría ser la razón de existir de una entidad que se dedica a vender anuncios. Un caso paradigmático en el contexto de la historia latinoamericana reciente, por ejemplo, es la imágen que los medios netamente comerciales han creado de Hugo Chávez.

Chavez ha sido un espanto muy conveniente manufacturado por las élites latinoamericanas para justificar su incompentencia, indolencia y falta de solidaridad. Es mucho más fácil acusar a un indivíduo de todos los males habidos y por haber que tratar de identificar la responsabilidad propia en el desastre histórico que ha sido nuestra parte del mundo. Lamentablemente, el poder que las oligarquías tienen sobre los medios hace que en la práctica la distinción entre un espanto real o manufacturado sea imperceptible, particularmente para las masas ignorantes. De esa cuenta, los políticos de derecha utilizan impunemente a Chávez para sembrar miedo en los corazones de las incautas masas, evitando así el tener que encontrarle respuestas lógicas a los problemas sociales de siglos. No hay crímen político más deleznable para la realidad política mediática oligarquica latinoamericana que ser chavista por asociación, condición para la que únicamente se necesita oponerse al status quo.

Pero si el terror que sienten nuestras ignorantes y malinformadas masas está ridículamente sobredimensionado y fuera de lugar, el terror de las élites a los cambios promovidos por Chávez es genuino. De ahí que las oligarquías más retrógradas de Latinoamerica -las centroamericanas- vean en las acciones de Zelaya, la eleccion de Funes y la agüita tibia de Colom una seria amenaza a su existencia. El golpe de estado en Honduras no fue sino un acto de desesperación ante lo que las oligarquías perciben como el principio del fín del feudalismo en Centro América.

Pero sucesos como el golpe de estado en Honduras sirven para medir la capacidad de análisis y dimensionar el grosor de la fibra moral de los actores políticos. Forzan también a los fanáticos a quitarse la máscara de socialmente responsables y moderados. En Guatemala ha servido para confirmar que los sectores radicales de derecha sólamente creen en la democracia cuando les conviene.

No sorprende y no preocupa que sectores tradicionalmente reaccionarios como las cámaras de comercio y de industria apoyen abiertamente el golpe de estado. Tampoco sorprende, pero sí preocupa el que los medios de comunicación de mayor circulación -particularmente el Periódico- no sólamente apoyen abiertamente el golpe, sino pretendan aprovecharse de su posición privilegiada de comunicadores sociales para llenarle de falsedades la mente y de odio el corazón a los pobres analfabetos funcionales que no saben quienes son y para quienes trabajan.

Como el Periódico ha implementado una cínica política de censura
dentro de su espacio de opinión de los lectores, no nos queda otra que enviarles las preguntas difíciles desde aquí:
¿Porqué no dijo el Periódico en sus editoriales que la consulta no era vinculante, o que Zelaya no tenía la posibilidad real de reelegirse?

¿Será porque habría dado al traste con la lógica de la historia de los supuestos crímenes de Zelaya y la correspondiente "sucesión constitucional"?

¿Porqué no sugirieron los editorialistas de el Periódico que habría sido mucho más prudente, responsable y con menos consecuencias catastróficas para el continente dejar que Zelaya perdiera el referendo para el que supuestamente no tenía apoyo popular?

Por lógica elemental se puede inferir que Zelaya o tenía o no tenía apoyo popular. Pero no las dos cosas. Alguien nos está mintiendo señores de el Periódico ¿quién es?

¿Porqué no pudieron esperar los enemigos de Zelaya a que el Congreso lo detituyera? Después de todo el proceso no pudo haber durado más de seis meses. ¿Porqué tuvo el ejército necesidad de sacarlo del país?

El que el Periódico se haya negado a llamar la salida de Zelaya del poder Golpe de Estado en su editorial del 29 de junio es un insulto a la inteligencia más que un burdo acto de propaganda. Particularmente cuando se considera que el medio no tuvo empacho en presentar la versión oficial de los golpistas, incluyendo la teoría de la renuncia que el mismo Zelaya desmintió un día antes.

En su editorial del 30 de junio, el Periódico tuvo el cinismo de comparar el golpe de Honduras con el autogolpe de Serrano, enumerando como quien dice nada, los supuestos "crímenes" de Zelaya como si se tratara de un vulgar delincuente y sin tener la entereza de mencionar que no fue vencido en juicio antes de ser secuestrado por el ejército. !Vaya cinismo de apoyar abierta y descaradamente el golpe de estado y terminar el editorial con lex dura sed lex est!. ¿Y el debate sobre la presunción de inocencia y debido proceso qué?

Por si quedaban dudas de su falta de integridad, en su editorial del 2 de julio concluye el Periódico que el retorno de Zelaya es imposible, ya que implicaría el procesamiento legal de la totalidad de miembros del congreso y de la corte suprema de justicia. ¿Quién en su sano juicio podría esperar que los criminales colaboren para su propia condena? es la pregunta que el Periódico hace en nombre de los golpistas hondureños. ¿Y la discusión sobre la posibilidad de que tanto el congreso como las cortes hondureñas hayan violado la ley en el proceso?. Sea por malicia, incompetencia o negligencia, la vergonzosa posición del el Periódico con respecto al golpe de estado en Honduras es el equivalente moral de avalar linchamientos en el altiplano.

Quedando claro como el agua que a pesar de la máscara, el Periódico es otro pasquín ideológico más, se necesitaría ser demasiado ingenuo para esperar que un día de estos condene la anulación de los derechos de hábeas corpus, la libre locomoción, de libre asociación y de libre emisión del pensamiento que en su profundo afán democrático trajera consigo el nuevo gobierno hondureño.

Pero no nos engañemos. Como dijimos anteriormente, los verdaderos "crímenes" de Zelaya son de otra índole, como ser amigo de Chávez, o querer refundar la república con una nueva asamblea nacional constituyente. Pero como estos "crímenes" no pueden ser perseguidos, no les queda otra que buscar excusas para impedir lo que no pueden impedir por medios políticos electorales.

Al final, no se necesita ser muy perpicaz para darse cuenta que el debate que de verdad se necesita en este momento, es precisamente el que los medios hacen todo lo posible por evitar: ¿quien le teme a las reformas constitucionales y porqué?