lunes, 18 de mayo de 2009

No hay mal que por bien no venga: (3) Los Sospechosos



Vista desde fuera o desde adentro, Guatemala es un país surreal
donde cualquier cosa puede suceder. Por eso es importante tener la mente abierta y estar preparado para las posibilidades más remotas. Consideramos que las tres hipótesis anteriormente mencionadas y sus combinaciones son las más plausibles, a pesar de que matemáticamente puede existir un número infinito de teorías.

Cuando se considera también que en Guatemala cualquiera puede mandar a matar a cualquiera por una cantidad ridícula de dinero, no es difícil concluir que
la investigación debe enfocarse en los elementos del crimen que diferenciarse claramente, como los motivos. Las acusaciones de Rosenberg serían un buen comienzo. Es de señalar que los acusados de las amenazas y el asesinato propiamente dicho son Valdez y Alejos (Colom habría sido culpable de condonar el asesinato). Las preguntas aquí caen de su peso: ¿Qué situaciones se dan en Banrural, FEDECOCAGUA y ANACAFE que valga la pena asesinar a tres personas? ¿Es posible que los señalados participen en el tipo de actividades ilegales denunciadas? ¿Tienen los acusados CV tales que los hagan capaces de amenazar y/o hacer cumplir amenazas? De ser la respuesta a las dos últimas preguntas afirmativa, ¿Qué interés podría tener Colom en defenderlos?

También hay que pensar en la elevada probabilidad de que las amenazas hayan sido reales. Detalle importantísimo sobre el que se basa la trama de la segunda teoría. ¿Qué tan posible es que García y Mendizábal, sabiendo perfectamente que las amenazas eran reales, y sabiendo perfectamente del impacto que un video como el recién grabado tendría en la opinión pública traicionaran la confianza de Rosenberg y mandaran a matarlo para beneficiarse de la crisis? ¿Apoyan las actividades políticas y el CV de García y Mendizábal esta teoría?

Una pieza importantísima en esta línea de investigación tiene que ser la admisión del propio Mendizábal de haber sido él quien recomendara a Rosenberg que hiciera el video. En la mente de un investigador desconfiado otra pista dada por Mendizábal sería su alibi demasiado perfecta.

Para tratar de ser fiel al principio de objetividad del investigador, de Rosenberg debe confirmarse que su estado mental no haya sido parte del problema. ¿Quién garantiza que no sufría de paranoia o delirios de persecución? ¿Quién garantiza que no sufría de depresión o tendencias suicidas?
Aún cuando Rosenberg claramente indica en el video que fueron Alejos y Valdez quienes lo amenazaron ¿Dejó evidencia del papel de Colom en la conspiración?
Si tal evidencia pudiera existir, ¿qué forma tendría? ¿o fué una simple suposición de Rosenberg?
Por muy convencido que estuviera Rosenberg del papel del presidente en el asesinato del Sr. Musa, su hija y las amenazas que recibiera. ¿No es acaso posible que Rosenberg estuviera simplemente equivocado?¿Quién garantiza que Rosenberg no estuviera mintiendo? Después de todo, desde un punto de vista legal el video es estrictamente evidencia de lo que Rosenberg creía, nada más. Es importante señalar también que en una corte donde las cabezas frías normalmente prevalecen, el lenguaje extremadamente hostil de Rosenberg sobre el que se basa la acusación podría considerarse en sí mismo evidencia de los prejuicios del difunto con respecto a los acusados.

También debe buscarse explicaciones a cosas aún oscuras como el que si Rosenberg estaba convencido que su vida estaba en peligro ¿Porqué no salió del país e hizo las denuncias desde fuera? Si el propósito del video era que le sirviera como seguro de vida, ¿le hizo llegar copias a los que supuestamente lo amenazaron? ¿Por medio de quién? ¿Qué sentido habría tenido hacer el video si no se lo iba a hacer llegar a los que lo amenazaron?

Como dijimos anteriormente la tercera hipótesis es la más débil de las tres, pero es imperativo que se explore no tanto por su plausibilidad sino porque al descartarla estarían incrementando las probabilidades de las otras dos. (continuará).

sábado, 16 de mayo de 2009

No hay mal que por bien no venga: (2) Las Hipótesis

PRIMERA HIPÓTESIS
El Presidente condona el asesinato porque así convenía a los intereses económicos de Gregorio Valdez y Gustavo Alejos. Le corresponde a la CICIG determinar el papel de los aludidos no solamente en el asesinato de Rosenberg sino en el del Sr. Musa y su hija.

Es obvio que por razones que van más allá de la acusación que desató el escándalo, esta hipótesis es perfectamente plausible, particularmente cuando se consideran los CV´s y los intereses económicos de los señalados. La lógica haría suponer que Rosenberg siendo abogado, habría tenido el cuidado de dejar armado el caso con más evidencia que un simple video acusatorio.

SEGUNDA HIPÓTESIS
Mario David García directa o indirectamente participa en el asesinato de Rosenberg para crear una crisis política artificial.

Como en todo caso de asesinato las preguntas obligadas serían: ¿Tuvo García los medios, el motivo y la oportunidad para hacerlo?
De entrada sabemos que la respuesta a la pregunta anterior es abrumadoramente afirmativa. No ayudan a García ni las características de su personalidad ni sus amistades ni sus antecedentes.

Le corresponderá investigar también a la CICIG el qué tanto corresponden las declaraciones de Rosenberg con la retórica de García. Otra avenida de investigación relacionada a los supuestos motivos sería las actividades políticas de García y la conveniencia de una crisis política como la actual para avanzar la agenda de PROREFORMA. No puede ignorarse que pocos días después del asesinato apareció una campaña electrónica que utiliza el caso Rosenberg para ilustrar las ¨ventajas¨ de PROREFORMA.

TERCERA HIPÓTESIS
Rosenberg se suicidó. Esta es probablemente la más débil de las hipótesis, pero por razones que discutiremos a continuación no puede ser descartada por el ente investigador. El arreglo de un auto asesinato no es del todo inconcebible en Guatemala cuando se considera la amplia disponibilidad de “servicios” de sicariato.

Por doloroso que pueda ser para la familia y para los que por razones políticas se han dedicado a idealizar al difunto, la CICIG tiene que determinar si Rosenberg fue en efecto el ciudadano modelo que los medios nos han pintado. Es imperativo que su estado mental y emocional sea motivo de escrutinio. Sus últimas transacciones profesionales, personales y comerciales deben investigarse de oficio. Debe también investigarse su orientación política y red de contactos (continuará).

Derechos de fotografía: BFRO

No hay mal que por bien no venga: (1) El Camote



El caso Rosenberg es un recordatorio más de que somos una nación inherentemente corrupta en un estado fallido, una conclusión que hemos sostenido desde hace mucho tiempo en esta bitácora.

Crímenes como el asesinato de Rodrigo Rosenberg no son en realidad nada nuevo. Sucesos igualmente condenables se dan literalmente todos los días sin que sea conveniente -para los que deciden- discutirlo abiertamente. La diferencia esta vez es la inevitabilidad del show mediático. Pero aprovechando la oportunidad, y fieles a nuestra costumbre de analizar las cosas desde otro ángulo creemos que el caso Rosenberg debe verse como una oportunidad para que se ventilen cosas que nunca se ventilarían de otra manera.

Hasta el mismísimo Colom tiene que reconocer que la primera e inevitable avenida de investigación para la CICIG o cualquier otro ente investigador con dos dedos de frente no puede ser otra que determinar su supuesto papel en el asesinato. De ser inocente no le queda más que convencerse a sí mismo “el que nada debe nada teme”. El ponerse exageradamente defensivo sería caer en la trampa que supuestamente sus enemigos le han tendido.

Para las mentes tan simples como abundantes de nuestro país, el asesinato del abogado Rosenberg es un caso de abrir y cerrar. Una harto difícil lucha cuesta arriba contra lo abrumadoramente obvio de la evidencia para cualquiera que quiera demostrar lo contrario. El problema mayor de Colom es que en un momento tan acalorado como el actual, pedirle serenidad y cabeza fría a un pueblo caracterizado por la ignorancia, dado a los prejuicios e históricamente sediento de justicia -cuando no de venganza- es de verdad, mucho pedir.

Pero los que conocemos desde adentro la naturaleza surreal y antilógica de nuestra realidad, tenemos razones para pensar que las cosas no necesariamente son como todo el mundo ahora cree que son. Simplemente porque nunca han sido. ¿No se caracteriza acaso nuestra ¨historia oficial¨ por ser un compendio de deliberadas distorsiones de la realidad? Tampoco se puede ignorar que la evidencia dejada por la víctima genera más preguntas que respuestas.

Pero ¿Qué haría un detective o investigador profesional?

Primero que nada no descartar ninguna hipótesis. Segundo, no dejarse engañar por los sentidos. Discutiremos a continuación 3 hipótesis que cualquier investigador con un mínimo de criterio debería explorar. (Continuará).