sábado, 31 de enero de 2009

Noticias Irrelevantes

El día de ayer TeleSur publicó en su sitio web el siguiente titular:

"Gobierno de Guatemala Pide a Fiscalía Investigar Crímenes de Guerra"

Para los que conocemos la historia de Guatemala, la noticia fué en realidad impactante. Como fué reportada en la tarde, cualquier persona con dos dedos de frente supondría que aparecería en los periódicos "más importantes" del país al día siguiente, sino como titular, en las primeras páginas. El tema habría sido también excelente material para un editorial.

Pero no.

Inexplicablemente, ni Prensa Libre, ni el Periódico, ni Siglo XXI, ni La Hora* en sus ediciones electrónicas del 31 de enero del 2009 se tomaron la molestia de mencionar ni en el gesto político más significativo del estado guatemalteco desde el retorno a la democracia.

No deja de ser una gran ironía el que precisamente en el aniversario de la quema de la embajada de España, los medios prefirieran contarnos como gran novedad que el relator de la ONU descubrió que nuestro sistema judicial es una mierda.

Estamos dispuestos a apostar cualquier cantidad de dinero que las apreciaciones del Sr. relator y de las de cualquier otra persona con sangre en la cara no se habrán de limitar al sistema jurídico.

NOTA ACLARATORIA: La Hora reportó indirectamente la noticia aludida en este artículo dentro de otra titulada "Pocos Avances en Investigaciones de Crímenes de Guerra" la tarde del 30 de enero del 2009 pero no como titular. El 31 de enero la noticia no recibió ningún tipo de seguimiento ni se discutió en el editorial.

viernes, 30 de enero de 2009

Sense of Entitlement y Cambios Epocales



A pesar de ser un elemento esencial de la naturaleza humana
, no existe una traducción directa al castellano de la expresión inglesa “sense of entitlement”. Una interpretación cercana podría ser “el aire circunspecto de aquel que tiene la certeza de que tiene derecho a algo”, pero este pequeño discurso estaría muy lejos de poder llamarse “traducción” aunque lo fuera. La importancia de la expresión, -que no es inherentemente positiva ni negativa-, radica en que conlleva un fuerte elemento psicológico que define relaciones existenciales vitales de un indivíduo consigo mismo, con la sociedad y con su medio ambiente.

Sense of entitlement a elegir y ser electo, por ejemplo, es lo que siente mucha gente en los EEUU con la llegada de Barak Obama a la Casa Blanca después de tantos años de estar convencidos que era imposible para un negro ser presidente de los EEUU. También podría definirse como sense of entitlement a definir su propio destino lo que hoy siente la mayoría de bolivianos con el triunfo del referendo sobre la nueva constitución.

No nos tomamos la molestia de incluír un barbarismo en el título por nada. Consideramos el concepto fundamental para explicar los cambios sociales a gran escala que hoy presenciamos en nuestro continente.

Ha sido precisamente el sense of entitlement el indicador clave del nivel de autoconfianza de un pueblo que ha definido el éxito y magnitud de los cambios epocales de que hablara Rafael Correa. De manera similar pero opuesta, la ausencia de sense of entitlement a la vida misma explica la atávica resignación chapina al caos, la violencia, el abuso, los atropellos y la arbitrariedad. La falta de sense of entitlement a la justicia explica la degeneración de las instituciones del estado desde la Policía Nacional hasta la Corte de Constitucionalidad.

Pero a pesar de la cruel naturaleza de nuestra realidad, dos eventos recientes nos dan razones para llenarnos de esperanza. La llegada de Obama a la Casa Blanca y la nueva constitución de Bolivia nos dan motivos para pensar que en Guatemala también tenemos la capacidad de vencer el trauma psicológico de siglos de opresión. Si lo que hasta hace poco se pensó imposible se hizo realidad en otros lados, ¿Porqué no en Guatemala?.

Pero el cambio que tanto ansiamos no podría jamás depender de una reforma constitucional o de un reordenamiento legal, sino de la infitamente más fácil tarea de desarrollar dentro de nuestro ser el sense of entitlement por un país justo, incluyente y solidario.

martes, 27 de enero de 2009

Pro Reforma (críticas)*

El márketing del grupo Pro Reforma, que pretende cambiar muchos artículos de la Constitución, no está nada mal. Tiene impacto, tiene sangre, tiene populismo. Me he propuesto hacer un análisis de sus principios, de cómo se describen, de cómo "no se adscriben a una ideología" y de sus propuestas. Es el corolario del ideario neoliberal de una parte retrógrada de la élite guatemalteca.

Se presentan como una asociación política, pero "no partidista porque no busca el poder". Típico de la "lógica pura" de los libertarios. ¿Desde cuándo un partido político tiene su única definición en "buscar el poder"? Un partido es un vehículo democrático para administrar el poder, sí, pero la parte clave es que es el vehículo entre ciudadanía y Estado. Olvidan que en un sistema de partidos político tan precario como el guatemalteco, quienes buscan y ejercen el poder son en realidad los grupos de presión (grupos económicos, sociales, académicos, gremios como los abogados, grupos ilegales).

Además dicen que ProReforma va más allá de cualquier ideología. Basta comparar los idearios del CEES y la UFM y el texto que proponen (y yo he pasado 5 años de mi vida leyendo todo lo que he podido sobre el liberalismo de Hayek, Misses y Ayau). "Vida, libertad y propiedad" son los ideales y "un Estado tiene que restringirse a leyes abstractas y generales que no afecten a los individuos ni su patrimonio", plus que proponen que "se necesiten 2/3 del Senado para aprobar tributos". ¿Y ProReforma va más allá de cualquier ideología? Mentira. Acepten, que son todos "libertarios". No engañen.

Es que se pasan, saben que en Guatemala no estamos acostumbrados a leer la letra chiquita. O a debatir los argumentos. Seguro que alguien lo redactó y le dijo al resto "muchá, pongamos esto así de sin ideología que nadie se va a dar cuenta".

"El sistema actual permite que gobiernos populistas con retórica paternalista lleguen al poder". Si ganan partidos que se dicen de izquierdas en elecciones democráticas, es porque los que son de derecha perdieron. Además que populismos hay de derechas y el mejor ejemplo es El Salvador con ARENA; a ese seguro que no lo criticarían. ¿Qué quieren? ¿Prohibir que la izquierda "paternalista" participe, o que si participa y gana no pueda actuar? Democracia es el juego de diálogo entre distintas formas de ver el mundo que se someten a las urnas para ver quién convence a más ciudadanos. Eso no lo tienen claro.

En la Universidad Marroquín enseñan en las aulas que es una aberración que el interés general prime sobre el interés particular porque el individuo es lo más importante del orden social. Ahora lo matizan en su presentación diciendo que "aunque debe prevalecer el interés general sobre el particular, no así sobre los derechos individuales". O sea, por qué no dicen las cosas claras. ¿Por qué no dicen la verdad de lo que piensan?

Proponen que la Ley Electoral y de Partidos Políticos no deba "politizarse". Señores, es la ley política por excelencia, ¿de qué hablan? ¿Quieren decir que sea una ley institucional, que no se preste a politiquerías? Hablen claro.

Sobre lo bicameral para asegurar un senado conservador de mayores de 45 años, vitalicio, y que sólo lo elijan los ciudadanos mayores de 45 años... Entonces tendríamos dos tipos de ciudadanía. ¿Acaso yo, con 26 años, que trabajo, estudio, pago impuestos, hago propuestas, fiscalizo, soy menos ciudadano que un tipo de 45 años que no paga impuestos ni hace propuestas ni fiscaliza? ¿Por qué, si somos iguales ante la ley, vamos a ser diferentes en derechos? Si yo cumplo con mis obligaciones como ciudadano debería tener los mismos derechos que todos los demás ciudadanos (como poder elegir y ser electo).

Además que ponen requisitos vacíos para optar a ser senador como "tener buena reputación". ¿Qué es tener buena reputación? ¿Ser neoliberal y evadir o eludir impuestos, o ser competitivo a costa de pagar malos salarios a sus trabajadores? Yo no metería las manos al fuego por todos mis colegas columnistas o periodistas o internacionalistas. No sé si ProReforma metería las manos al fuego por todos los empresarios y agentes de mercado.

Apuestan por detonar el débil sistema de partidos políticos. Al elegir diputados de manera unipersonal, sólo podrán ser electos los ciudadanos que tengan mucho dinero para hacer propaganda y los caciques de los pueblos. Al quitar el Listado Nacional, quitarán la oportunidad para que los partidos institucionales escojan a personas institucionales para ir al Congreso, personas que puedan ser líderes políticos, operadores políticos, que no tienen el dinero o el cacicazgo o el carisma para poder hacer una campaña en un distrito pero que pueden ser claves para el juego político y democrático en el Congreso.

Renovar el Congreso cada dos años debilitaría mucho el sistema, lo desgastaría, evitaría que se discutan temas profundos porque siempre se estaría en campaña electoral. Y quitaría cualquier continuidad. Los guatemaltecos cambiamos la mitad del Congreso en 2008 y miren, no cambió nada. Ahí no está la solución. Tampoco está en evitar la reelección de diputados. Se imaginan si no estuvieran ahí ahora los diputados más viejos. Muchos de ellos son los que hacen que el Congreso camine lo poco que camina. Es un populismo apelar a "evitemos la reelección". Se nota que nunca han estado en el Congreso.

Para el Senado buscan que "sea representativo pero independiente de la política partidista". Señores, lean un poco de democracia por favor. El sistema de partidos no funciona en Guatemala, pero entonces ¿quién me va a representar? ¿El CACIF? ¿Las ONGs? ¿Las iglesias? No! Construyamos partidos políticos con ideologías, con mentes brillantes, con programas, con instituciones.

Dicen que el Senado y el Congreso no podrán hacer leyes que violen los "derechos individuales". Traducción: No podrán hacer una reforma fiscal, que es lo que necesita el Estado. No podrán construir Estado, que es lo que necesita el país. Un Estado sólido, un mercado sólido, una ciudadanía fuerte.

Aseguran que eliminarán la corrupción y la violencia con sus reformas constitucionales. ¿Valdrá la pena comentar semejante populismo? La violencia tiene muchas de sus causas en la post-guerra, en la desigualdad y en el abandono por parte de la sociedad de los barrios pobres, dejándoselos al narcotráfico y las maras. La corrupción, por el clientelismo, por los que sobornan y los que aceptan sobornos, no se acabará si no fiscalizamos a todos, a políticos, a jueces, a empresarios, a ONGs. No se cambia con una constitución o con que un Senado elija a los magistrados del Organismo Judicial.

Dicen también que está asegurado y bien sabido que menos Estado y más libertad individual aseguran el crecimiento, el desarrollo y el bienestar de los individuos, la prosperidad. Les cuento que esa ideología ya está en el basurero después de 28 años de Reaganismo que incluyeron 8 años de Bush y la propuesta de Sarah Palin. Es casi un consenso de que estamos en otra época. Para que sepan un poco de qué va la cosa, acá está el link al discurso de Obama.
http://www.elpais.com/articulo/internacional/Discurso/inaugural/presidente/Barack/Obama/espanol/elpepuint/20090120elpepuint_16/Tes

En vez de gastar tantas energías y recursos para esta Reforma Constitucional, podrían usarlo para formar un partido político, para invertir en los barrios pobres de la ciudad y así mitigar la violencia, para construir centros de arte y bibliotecas gratis, sí, gratis, para toda la ciudad. Podrían hacer tanto con esas energías y ese dinero y no desperdiciarlo en populismos y medias verdades.

* Publicado originalmente en Wachik'aj por Martín Pellecer el 27 de enero del 2009.
http://martinguatemala.blogspot.com

jueves, 1 de enero de 2009

50 Años: El Fín de la Ideología y La Paja en el Ojo Ajeno


Durante los últimos 50 años, Cuba ha sido considerada una de las últimas trincheras del conflicto ideológico más grande de la historia de la humanidad. La tendencia "natural" a observar la Revolución Cubana exclusivamente desde el prisma del conflicto ideológico ha sido en sí misma un paradigma que las circunstancias nunca permitieron cuestionar.

Con la caída del muro de Berlín, Francis Fukuyama no sólamente certifico la muerte de la utopia marxista sino declaró también el "fin de la historia" y con él, el triunfo inequívoco de las ideas capitalistas. Como era de esperarse con Cuba, no pocos analistas manifestaron entonces que los dias de la Revolucion Cubana estaban contados. Frotándose las manos, los cubanos de Miami no perdían tiempo en maquinar la reconquista mientras soñaban con la fiesta de Navidad en La Habana que Fidel Castro tan inoportunamente les retrasó por 30 años.

Pero Fukuyama y los gusanos se equivocaron monumentalmente. Contra todas las apuestas, la Revolución Cubana sobrevivió no sólamente el colapso de la Unión Soviética y el bloque oriental, sino la intensificada brutalidad del embargo y veinte años después, el colapso financiero de Wall Street que demostró que la base ideológica del capitalismo era tan endeble como la de la utopía marxista. Si el "fín de la historia" de Fukuyama fué la respuesta al "fín de la prehistoria" de Marx, la humanidad misma ha demostrado desde la izquierda y desde la derecha la imposibilidad en la práctica de ambos extremos ideológicos. Los optimistas esperamos que el fín de la ideología represente el adviento de la preeminencia de la lógica, el sentido común y el balance en las decisiones políticas.


Cuba y el Fín de la Ideología


Si se pretende conducir un analisis somero de la Revolución Cubana
, es necesario primero desatar la camisa de fuerza ideológica que nos han o nos hemos puesto junto con el pantalón de la propaganda. Para los que la vemos desde fuera, el que la Revolución Cubana haya sobrevivido más allá del fín de la ideología invita a pensar que la noción de que se trataba exclusivamente de una lucha ideológica estaba por lo menos desorientada. Si desde sus inicios les quedó claro a los cubanos que el objetivo de la Revolución Cubana estaba claramente trazado sobre las bases eminentemente nacionalistas del pensamiento Martiano, ¿porqué se nos presentó exclusivamente como un movimiento ideológico? Si aceptamos que la ideología jugó un papel importante pero secundario no sólamente en Cuba sino en todos los movimientos revolucionarios de Latinoamérica, y si aceptamos que el objetivo central fué el mismo y el enemigo el mismo, ¿Deben aún considerarse válidas las "versiones oficiales" de la historia que explican todo estrictamente en el contexto de la guerra fría y dejan completamente fuera la parte nacionalista?

Con el beneficio de la retrospectiva no es difícil comprender que las máquinas propagandísticas gringas y sus subsidiarias latinoamericanas alimentaron la noción de la exclusividad del conflicto ideológico por razones prácticas. Para que el gobierno de los EEUU pudiera intervenir fuera de sus fronteras era necesario tener el apoyo del pueblo gringo. Este se obtenía por medio de la máquinaria mediática que proveía el perception management conforme conviniera. De la misma manera que las ficticias armas de destrucción masiva de Sadam Hussein fueron el pretexto para la invasión a Irak, las intervenciones gringas que destruyeron los proyectos nacionalistas en Latinoamérica fueron y siguen siendo justificadas en el combate a productos propagandísticos bien mercadeados (comunismo, terrorismo y narcotráfico) sin los cuales es imposible obtener el consentimiento del pueblo de los EEUU.

Es imperativo derrumbar el mito del motivo ideológico central no sólamente porque nunca existió, sino porque por cincuenta años ha sido el alimento principal de los ataques propagandísticos contra Cuba. El simbolismo de las cinco décadas debería también ser suficiente para sacar a los cubanos de Miami, a las élites latinoamericanas y al gobierno de los EEUU del estado de negación que junto con la obstinación ideológica han sido obstáculos insuperables tanto para reconocer los logros de la Revolución Cubana, como para admitir las muchas dolencias del salvaje capitalismo neoliberal que promueven de manera ciega.


Pseudo Información y la Paja en el Ojo Ajeno


El mayor reto que enfrenta la Revolución Cubana
es sin duda el monstruo propagandístico basado en Miami que desde su inicio la ha pintado como una aberración inherentemente malvada. La disciplinada campaña mediática anti Cuba se ha caracterizado por la distorsión premeditada, la omisión de cualquier información que fortalezca la imágen del régimen cubano y la ausencia total de introspección.

Dentro de las distorsiones que han quedado en la impunidad sobresale el que se señale a Cuba como responsable principal de los conflictos latinoamericanos del Siglo XX, el que se propague la falsa noción que la Revolución Cubana es un proyecto personal de los hermanos Castro y el que se culpe al gobierno cubano de los efectos criminales del embargo.

La falsedad del primer señalamiento se comprueba con que tanto la Revolución Cubana como todos los demás movimientos revolucionarios latinoamericanos fueron una reacción al intevencionismo gringo, una realidad convenientemente ignorada por los medios de la SIP.

En cuanto a la supuesta "dinastía" Castro concierne, los logros de la Revolución Cubana son elocuentes para todo aquel que esté lo suficientmente bien informado para saber que es un proyecto de nación que habría llegado lejos con o sin los hermanos Castro. Hasta sus enemigos reconocen en Fidel Castro a un estadista que se ha ganado a pulso la admiración y el respeto no solo de su pueblo sino de la gran mayoría de países no alineados con los EEUU.

Los que acusan al gobierno cubano de las carencias causadas por el embargo ignoran o pretenden ignorar que la economía cubana jamás podría desarrollarse en el aislamiento criminal con el que los EEUU amenaza, intimida y chantajea impunemente a todo aquel que quiera hacer negocios con Cuba. Los que se razgan las vestiduras por las restricciones a las libertades individuales convenientemente evitan mencionar que Cuba ha vivido en un estado de sitio permanente y que la amenaza de una invasión o actos de terrorismo de parte de los EEUU es más que real. Si el mismo gobierno de los EEUU reconoce abiertamente que ha tratado por todos los medios posibles de destruír la Revolución Cubana, ¿Cómo es posible entonces que los mismos que aceptan sin chistar el Patriot Act como un legítimo mecanismo de defensa condenen las medidas restrictivas del gobierno cubano para proteger su revolución? ¿Porqué es que nadie habla de la manera en que los EEUU trata a la gente que espía o conspira contra el gobierno? ¿Será tan difícil imaginarse lo que sucedería en Cuba si los gringos tuvieran la puerta abierta como la tuvieron en Guatemala, Chile, Honduras, El Salvador y Venezuela entre otros?

Naturalmente, en cualquier campaña propagandística las distorsiones van de la mano de las omisiones. La facilidad con la que el latinoamericano promedio que nunca ha escuchado un discurso de Fidel se convierte en un energúmeno anti Castro no es producto de la casualidad. El control casi absoluto que la SIP tiene de los medios en el continente hace prácticamente imposible que los latinoamericanos puedan balancear su opinión de Cuba. Las hazañas tecnológicas, sociales y militares de Cuba siguen siendo virtualmente desconocidas. Por ejemplo, el papel fundamental que Cuba jugó en el fín del apartheid en Sudáfrica y la liberación de Angola, Namibia, Guinea Bissau, Tanzanía, Congo, Zimbawe y Mozambique entre otros es tan desconocido para el latinoamericano promedio como los efectos nefastos del embargo económico.

Por si la falsedad y el silencio no fueran suficientes, la falta de introspección de los receptores de la propaganda anti Cuba es verdaderamente bochornosa. No deja de ser una cruel ironía que los ataques más virulentos provengan de gente que vive en lugares mucho más subdesarrollados que Cuba. La pobreza causada por el embargo económico ha sido el caballito de batalla predilecto de los energúmenos anticastristas que a menudo hacen el ridículo con patéticos episodios de "el comal le dijo a la olla" que pasan vergonzozamente desapercibidos para los comentaristas de un continente donde la miseria es invisible por decreto.

No puede tomarse en serio la indignación por la pobreza en Cuba cuando viene de un centroamericano que nunca ha puesto un pié fuera de la ciudad o en un barrio marginal de su propio país.

No tienen solvencia moral para hablar de libertad los que vienen de países con los índices de asesinatos, desigualdad e impunidad más altos del mundo.

Tampoco tienen solvencia moral para hablar de derechos humanos los carceleros de Abu Graib y Guantánamo que abolieron la figura legal de habeas corpus de su legislación para poder torturar.

Los incautos que se prestan a preguntar ¿Porqué no se va a vivir Ud. a Cuba si le gusta tanto? o ¿Porqué tanta gente quiere salir entonces? se sorprenderían si de pronto esas mismas preguntas se dirigieran a la realidad de sus propios países.

Evaluar objetivamente el éxito de la Revolución Cubana no debería ser tan difícil. Una comparación con Guatemala, por ejemplo, bastaría para por lo menos establecer los primeros parámetros. Cuba y Guatemala son dos países de más o menos el mismo tamaño con más o menos la misma población que tomaron rumbos radicalmente distintos más o menos al mismo tiempo. ¿De qué le ha servido a Guatemala la influencia de los EEUU que tantos piden para Cuba? veamos:

* De acuerdo a la misma CIA, el PIB per cápita en Cuba es $4000. En Guatemala es $2647.

* En prácticamente todos los indicadores sociales como esperanza de vida y mortalidad infantil Cuba iguala o supera a los EEUU. Los indicadores sociales de Guatemala únicamente superan a los de Haití en el hemisferio occidental.


* Guatemala es uno de los países con los niveles más altos de criminalidad en Latinoamérica. Cuba es el país más seguro del hemisferio occidental.

* La fuerte identidad Cubana contrasta con la patética alienación de las élites y clases medias guatemaltecas.

* Cuba es una potencia olímpica con 194 medallas en su historia. Guatemala nunca ha ganado una medalla.

* Cuba tiene universidades, investigadores y un sistema educativo de clase mundial. Guatemala tiene uno de los índices de analfabetismo más elevados en Latinoamérica.

* El ejército cubano es profesional, moderno, bien equipado y se ha cubierto de gloria en numerosas ocasiones. El ejército guatemalteco es famoso por obsoleto, corrupto y genocida.

* El prestigio y la influencia de Cuba a nivel internacional no podrían contrastar más con la irrelevancia del estado fallido pero ¨capitalista, libre y democrático" llamado Guatemala.

Hasta la Victoria Siempre

La Revolución Cubana como toda creación humana es imperfecta
. Sin embargo, sus cinco décadas son en sí mismas prueba indiscutible de que está muy lejos de ser el fraude que sus enemigos nos han pretendido vender. Será hasta después de que se levanten el embargo y la campaña propagandística made in USA cuando se puedan evaluar los éxitos y fracasos de la Revolución en su justa dimensión. Mientras eso sucede, el haber sobrevivido la mala entraña imperial lo suficiente para presenciar el colapso ideológico del capitalismo puede únicamente darle a la Revolución Cubana nuevos bríos y esperanzas. Por otro lado, el éxito de los movimientos nacionalistas en América Latina señalan el principio del fín de la dominación gringa del continente. Cuando se consideran todos los factores, el futuro luce prometedor para Cuba. Mientras tanto, ¡Aguante pueblo cubano! , que la humanidad todavía tiene mucho que aprender de ustedes.