martes, 27 de mayo de 2008

Perfectamente Normal (Sección de Sociales por Favor)



Dado el historial de intervenciones continuadas, abiertas y solapadas de los EEUU en Guatemala, es necesario preguntarse a viva voz: ¿Qué hacían propietarios, presidentes y directores de los periódicos de mayor circulación en el país en un agasajo íntimo para el embajador de los EEUU?


Nos cuenta la sección de sociales de Prensa Libre que el sábado 17 del corriente, un selecto grupo de guatemaltecos se reunieron en la casa de uno de los dueños de ese mismo medio en La Antigua para despedir del país al embajador de los EEUU. De acuerdo a fuentes que asistieron al evento, el número reducido de invitados incluyó a los dueños, presidentes y directores de Prensa Libre, El Periódico y Siglo XXI.

En el mundo diplomático atender una función para homenajear a funcionarios de un gobierno extranjero es algo que se maneja con mucho cuidado. Esto es particularmente cierto para gente que ostenta puestos públicos, incluyendo los funcionarios de medios de comunicación, que como rectores del cuarto poder son personajes públicos, en la práctica en nada diferentes a los diputados, ministros y jueces. El simple hecho de ser invitado es un mensaje en sí mismo. Lo mismo ocurre con aceptar o no aceptar la invitaciones. Hasta las excusas para no asistir envían un mensaje. Si consideramos que en el lenguaje diplomático el más mínimo gesto tiene una explicación más allá de sí mismo, cuando Mario Antonio Sandoval organiza un agasajo de despedida para el embajador de los EEUU e incluye entre los invitados a propietarios, presidentes y directores de Prensa Libre, El Periódico y Siglo XXI, la mente suspicaz no puede evitar el cuestionar la imparcialidad editorial de los medios que esta gente representa para con cualquier noticia relacionada directa o indirectamente a los EEUU.

Dado el historial de intervenciones continuadas, abiertas y solapadas de los EEUU en con Guatemala, es necesario preguntarse a viva voz: ¿Qué hacían propietarios, presidentes y directores de los periódicos de mayor circulación en el país en un agasajo íntimo para el embajador de los EEUU?¿Será posible que no entiendan que al atender este tipo de eventos comprometen su independencia editorial? ¿Tan faltos de tacto serán, o podrá más la necesidad de congraciarse con el imperio?¿Porqué no invitó la embajada o su testaferro Sandoval a personal de La Hora?¿Será que le habrían organizado de igual manera un agasajo al embajador venezolano o cubano?¿Será que eso explica el porqué de la posición abiertamente pro EEUU, pro Colombia, anti Chávez y anti Morales de los medios en cuestión? ¿Será que eso explica la incansable reproducción, repetición y magnificación de los mensajes de perros de presa del imperio como Andrés Oppenheimer y Carlos Alberto Montaner?

Para los que no están familiarizados con el lenguaje diplomático, el evento del sábado podría traducirse de la siguiente manera:

Anfitrión: Señor embajador, siempre a sus órdenes. Es importante que Ud. sepa que siempre hemos estado y siempre vamos a estar de su lado. Sepa Ud. que su gobierno puede contar con nosotros en todo momento. Para continuar con esta larga relación de amistad, y como muestra del agradecimiento eterno que le habremos de tener por el apoyo que su embajada nos has brindado desde nuestro orígen, permítame organizarle una fiesta en mi casa de La Antigua. Mándeme la lista de gente cuya lealtad quiere Ud. poner a prueba, yo le mando unos cuantos nombres para su gentil consideración, por supuesto que se trata de gente que ha demostrado su lealtad incondicional

Invitado 1: ¡Magnífico! Siempre es bueno saber quien es quien en Guatemala, además, es bueno para el negocio. Hay que hacer puntos con el jefe y con el nuevo embajador antes que venga.

Invitado 2: ¡Ala pero qué honor! ¡Por supuesto que iré! No podemos perder la oportunidad de demostrarle a los EEUU que no tienen un aliado más leal que nosotros, ni siquiera los de PL.

Invitado 3: ¿Y ahora que hago? No me atrae mucho la idea porque más de alguien podría pensar mal... pero la realidad es la realidad, además la gente es tan pendeja en Guatemala que nunca pasa nada...

En cualquier país normal la sumisión vergonzosa de los medios de comunicación a la embajada de los EEUU sería un escándalo. Pero en una república bananera ese tipo de situación es perfectamente normal. Tan normal que ¡hasta sale en la sección de sociales!

Fotografía propiedad de sociedad online www.sociedadonline.com

lunes, 19 de mayo de 2008

Dos lobos hambrientos y una caperucita roja*


En un nuevo artículo, el líder de la revolución cubana, Fidel Castro, calificó a Estados Unidos y a Europa como "dos lobos hambrientos disfrazados de abuelitas buenas" que compiten entre si y contra si por el petróleo, las materias primas esenciales y los mercados.

Una idea básica ocupaba mi mente desde mis viejos tiempos de socialista utópico. Partía de la nada con las simples nociones del bien y el mal que a cada cual le inculca la sociedad en que nace, lleno de instintos y carente de valores que los padres, en especial las madres, comienzan a sembrar en cualquier sociedad y época.

Como no tuve preceptor político, el azar y la casualidad fueron componentes inseparables de mi vida. Adquirí una ideología por mi propia cuenta desde el instante en que tuve una posibilidad real de observar y meditar los años que viví como niño, adolescente y joven estudiante. La educación se convirtió para mí en el instrumento por excelencia de un cambio en la época que me tocó vivir, de la cual dependería la propia supervivencia de nuestra frágil especie.

Después de una larga experiencia, lo que pienso hoy sobre el delicado tema es absolutamente coherente con esta idea. No necesito pedir excusas, como prefieren algunos, por decir la verdad aunque sea dura.

Hace más de dos mil años, Demóstenes, orador griego famoso, defendió con ardor en las plazas públicas una sociedad en la que el 85 por ciento de las personas eran esclavas o ciudadanos que carecían de igualdad y derechos como algo natural. Los filósofos compartían ese punto de vista. De allí surgió la palabra democracia. No se les podía exigir más en su tiempo. Hoy, que se dispone de un enorme caudal de conocimientos, las fuerzas productivas se han multiplicado incontables veces y los mensajes a través de los medios masivos se elaboran para millones de personas; la inmensa mayoría, cansada de la política tradicional, no quiere oír hablar de ella. Los hombres públicos carecen de confianza cuando más la necesitan los pueblos ante los riesgos que los amenazan.

Al derrumbarse la URSS, Francis Fukuyama, ciudadano norteamericano de origen japonés, nacido y educado en Estados Unidos y titulado en una universidad en ese mismo país, escribe su libro El fin de la historia y el último hombre, lo que muchos seguramente conocen, pues fue muy promovido por los dirigentes del imperio. Se había convertido en un halcón del neoconservadurismo y promotor del pensamiento único.

Quedaría, según él, una sola clase, la clase media norteamericana; los demás, pienso yo, estaríamos condenados a ser mendigos. Fukuyama fue partidario decidido de la guerra contra Iraq, como el vicepresidente Cheney y su selecto grupo. Para él la historia finaliza en lo que Marx veía como "el fin de la prehistoria".

En la ceremonia inaugural de la cumbre América Latina y Caribe-Unión Europea celebrada en Perú el pasado 15 de mayo, se habló en inglés, alemán y otros idiomas europeos sin que partes esenciales de los discursos se tradujeran por las televisoras al español o al portugués, como si en México, Brasil, Perú, Ecuador y otros, los indios, negros, mestizos y blancos —más de 550 millones de personas, en su inmensa mayoría pobres— hablasen inglés, alemán u otro idioma foráneo.

Sin embargo, se menciona ahora elogiosamente la gran reunión de Lima y su declaración final. Allí, entre otras cosas, se dio a entender que las armas que adquiere un país amenazado de genocidio por el imperio, como lo ha sido Cuba desde hace muchos años y lo es hoy Venezuela, no se diferencian éticamente de las que emplean las fuerzas represivas para reprimir al pueblo y defender los intereses de la oligarquía, aliada a ese mismo imperio. No se puede convertir la nación en una mercancía más ni comprometer el presente y el futuro de las nuevas generaciones.

La IV Flota no se menciona, por supuesto, en los discursos que se televisaron de aquella reunión, como fuerza intervencionista y amenazante. Uno de los países latinoamericanos allí representados acaba de realizar maniobras combinadas con un portaviones de Estados Unidos del tipo Nimitz, dotado con todo tipo de armas de exterminio en masa.

En ese país hace unos pocos años las fuerzas represivas desaparecieron, torturaron y asesinaron a decenas de miles de personas. Los hijos de las víctimas fueron expropiados por los defensores de las propiedades de los grandes ricos. Sus principales líderes militares cooperaron con el imperio en sus guerras sucias. Confiaban en esa alianza. ¿Por qué caer de nuevo en la misma trampa? Aunque es fácil de inferir el país aludido, no deseo mencionarlo por no herir a una nación hermana.

La Europa que en esa reunión llevó la voz cantante, es la misma que apoyó la guerra contra Serbia, la conquista por Estados Unidos del petróleo de Iraq, los conflictos religiosos en el Cercano y Medio Oriente, las cárceles y aterrizajes secretos, y los planes de torturas horrendas y asesinatos fraguados por Bush.

Esa Europa comparte con Estados Unidos las leyes extraterritoriales que, violando la soberanía de sus propios territorios, incrementan el bloqueo contra Cuba obstaculizando el suministro de tecnologías, componentes e incluso medicamentos a nuestro país. Sus medios publicitarios se asocian al poder mediático del imperio.

Lo que dije en la primera reunión de América Latina con Europa, celebrada hace nueve años en Río de Janeiro, mantiene toda su vigencia. Nada ha cambiado desde entonces excepto las condiciones objetivas, que hacen más insostenible la atroz explotación capitalista.

El anfitrión de la reunión estuvo a punto de sacar de sus casillas a los europeos, cuando en la clausura mencionó algunos puntos planteados por Cuba:

1.Condonar la deuda de América Latina y el Caribe.

2.Invertir cada año en los países del Tercer Mundo el 10 por ciento de lo que gastan en las actividades militares.

3.Cesar los enormes subsidios a la agricultura, que compiten con la producción agrícola de nuestros países.

4.Asignar a Latinoamérica y el Caribe la parte que les corresponde del compromiso del 0,7% del PIB.

Por las caras y las miradas, observé que los líderes europeos tragaron en seco durante unos segundos. Pero, ¿por qué amargarse? En España sería todavía más fácil pronunciar discursos vibrantes y maravillosas declaraciones finales. Se había trabajado mucho. Venía el banquete. No habría en la mesa crisis alimentaria. Abundarían las proteínas y los licores. Faltaba sólo Bush, que trabajaba, incansable, por la paz en el Medio Oriente, como es habitual en él. Estaba excusado. ¡Viva el mercado!

El espíritu dominante en los ricos representantes de Europa era la superioridad étnica y política. Todos eran portadores del pensamiento capitalista y consumista burgués, y hablaron o aplaudieron en nombre de este. Muchos llevaron consigo a los empresarios que son el pilar y sostén de "sus sistemas democráticos, garantes de la libertad y los derechos humanos". Hay que ser expertos en la física de las nubes para comprenderlos.

En la actualidad, Estados Unidos y Europa compiten entre sí y contra sí por el petróleo, las materias primas esenciales y los mercados, a lo que se suma ahora el pretexto de la lucha contra el terrorismo y el crimen organizado que ellos mismos han creado con las voraces e insaciables sociedades de consumo. Dos lobos hambrientos disfrazados de abuelitas buenas, y una Caperucita Roja.

* Fidel Castro Ruz
Mayo 18 de 2008
10 y 32 p.m.

domingo, 11 de mayo de 2008

La Guerra Contra la Democracia (Somos Radicales)

A algunos los podrás engañar siempre. También podrás engañar a todos de vez en cuando. Pero jamás podrás engañar a todos siempre. Abraham Lincoln



¿Somos radicales? Efectivamente. Es de hacer notar que en el calor de las discusiones la gente muchas veces confunde el dogmatismo ideológico intenso con la radicalidad. Entre estos dos existe una gran diferencia que es necesario distinguir: Mientras el dogmatismo ideológico se sustenta en un paradigma teorético ahistórico, la radicalidad se basa en un profundo conocimiento de la historia, poniendo un fuerte énfasis en la relación causa y efecto de los hechos plenamente documentados. Desde nuestro punto de vista, el radical es simplemente una persona bien informada que quiere aprender de los errores históricos.

¿Porqué somos radicales? Sin el menor afán de pecar de arrogantes, es una respuesta muy compleja que para poder ser comprendida el lector requeriría ser versado en la historia de América Latina, del mundo, geopolítica y tener además un conocimiento muy cercano de los EEUU, y la naturaleza de su imperialismo. Condensar tanta información en un formato conciso y fácil de entender sería un reto de tal magnitud que sería mejor dejárselo a los artistas. Afortunadamente para nuestros tiempos, un artista con esa visión existe: La obra magistral de John Pilger ilustra perfectamente los porqués más importantes de la historia latinoamericana: Martí, Zapata, Sandino, Gaitán, Arbenz, , Castro, Guevara, Allende, Chávez, Morales y Correa. Como suele suceder en estos casos, el autor no es latinoamericano, y como también suele suceder con la información más importante para Latinoamérica, la documental es en inglés. Aún así, invitamos a nuestros lectores a que vean la obra importantísima de Pilger.

jueves, 1 de mayo de 2008

Hacia el Salario Mínimo por Hora

En el Día Internacional del Trabajo enviamos un saludo solidario a los trabajadores del campo que producen los alimentos de todos, a los constructores de casas, carreteras e infraestructura que utilizamos todos y a los obreros que fabrican los artículos que consumimos todos. Ninguna sociedad en el mundo podría existir sin Uds.

Por más de 500 años la medida de tiempo del trabajo en Guatemala ha sido el jornal. Al no tener, o no querer tener todos una idea clara de lo que constituye "un día de trabajo", la utilización del jornal como medida de tiempo se ha prestado al abuso. Por demás está decir que los más perjudicados han sido siempre los más vulnerables. Aún cuando el relativamente reciente logro de la jornada de 8 horas de trabajo es generalmente respetado, el método de jornales ha sido considerado obsoleto desde hace mucho tiempo en las sociedades modernas.

Es tiempo ya de remunerar el trabajo por hora en Guatemala.

Al trabajador le convendría la remuneración por hora porque habrían menos posibilidades de discrepancias con el patrono a la hora de hacer las cuentas. También sería más fácil llevar el control de las horas extras. Facilitaría también la flexibilidad de horarios y la capacidad de trabajar fraccionadamente o a medio tiempo.

Para el patrono las ventajas serían similares. Facilitaría también la contabilidad y la flexibilidad de horarios. Incrementaría la operatividad de las empresas pequeñas. Permitiría la capacidad de compensar incrementos al salario mínimo con aumentos a la productividad. Una política de salario mínimo por hora con incentivos sería una alternativa mucho más honorable que el pago por productividad que algunos empresarios proponen. Para nadie es un secreto que una fuerza laboral con mejores incentivos es más productiva.

Para el estado el salario mínimo por hora sería mucho más fácil de manejar tanto política como administrativamente. Un incremento al salario mínimo por ejemplo, sería mucho más fácil de implementar porque les estaría dando a los patronos mayor flexibilidad para compensar el incremento con mejoras a la productividad. Si el estado combinara la implementación del salario mínimo por hora con una política progresiva de impuestos basada en multiplos del salario mínimo estaría automáticamente ampliando su base tributaria, ya que tanto los patronos como los empleados con mejores sueldos tendrían incentivos fiscales muy fuertes para reducir la brecha entre los empleados que devengan salario mínimo y los demás.

¿Qué opina Ud. amigo lector?

Fotografía cortesía de James Rodriguez: www.mimundo.org