viernes, 22 de febrero de 2008

Corrigiéndole la Plana a Prensa Libre (la Ruta del Imparcial)

Por cuestiones de ética profesional y solidaridad gremial no es muy frecuente que el director de un medio de comunicación le corrija la plana a otro desde su columna. Pero tan malo fue el editorial de ayer de Prensa Libre, que Oscar Clemente Marroquín –el director de La Hora- se vió en la penosa necesidad de darles una cátedra de historia, como quien dice, de hermano mayor a hermano menor. Bien por él, porque esa entereza lo ha consolidado como uno de los mejores en un gremio que brilla por su falta de sensibilidad, camaronismo, y complacencia hacia los gringos y la oligarquía.

Lo más significativo de que OCM haya confrontado de primas a primeras la irresponsabilidad de un editorial que no fue un caso ordinario de mediocridad periodística sino un intento deliberado de forzar una visión distorsionada de la historia, es que difícilmente le quedarán ganas a Prensa Libre de volverlo a hacer. Ese tipo saludable de confrontación debió haberse dado hace mucho, porque por demasiado tiempo Prensa Libre ha dicho y hecho lo que le ha venido en gana.

El editorial en cuestión fué demasiado, incluso para Prensa Libre. Al haberle endosado a Fidel Castro olímpicamente la responsabilidad de los muertos en Guatemala, el periódico en cuestión efectivamente exoneró de toda culpa a los genocidas del ejército. Aparte del simple hecho de que la acusación es tan ilógica como falsa, ¿Con qué buena voluntad esperaba Prensa Libre que Castro viera a los regímenes militares chapines cuando se agredía a Cuba desde Guatemala?¿Con qué solvencia moral critica Prensa Libre a Castro cuando por décadas co-gobernó con las dictaduras militares y calló –y aún calla- ante el genocidio? Como dirían los de La Gotera: ¡Qué de a huevo!

Al continuar aferrándose a la versión falsa de la historia que tanto dinero y poder le ha dado,
Prensa Libre únicamente empieza a cavar su propia tumba. Como se puede inferir de lo señalado por Oscar Clemente, un medio de comunicación no se puede dar el lujo de inventar pendejadas, especialmente cuando su posición ideológica nunca ha sido un misterio. ¿En que tiempos cree Prensa Libre que estamos cuando deliberadamente “olvida” mencionar que el conflicto en realidad empezó con la intervención de 1954? ¿Será posible que no sepa nadie en Prensa Libre que la guerrilla guatemalteca salió del mismo ejército? ¿No sabe acaso Prensa Libre que Castro no buscó a la guerrilla guatemalteca sino al revés? ¿Cómo puede condenar Prensa Libre a Castro sin haber condenado a Ríos Montt, Chupina y Mejía Víctores? ¿Cómo puede criticar Prensa Libre a Castro cuando en cada oportunidad que tiene ningunea la validez histórica del informe REHMI y el reporte de la CEH?

Prensa libre necesita enterarse que los tiempos han cambiado.
La información hace mucho tiempo que dejó de ser un privilegio de los ricos y poderosos. El dinosaurio tiene que entender que ya no estamos en los 50´s y que con ese tipo de editoriales no solo no engaña a nadie, sino nada más se acerca peligrosamente hacia la ruta directa a la extinción, tal y como le sucedió a El Imparcial.

martes, 19 de febrero de 2008

Castro: La Historia lo Absolvió

Se debe reconocer también el papel que jugó en la liberación de naciones enteras en África y Asia y el ejemplo de dignidad que habrán de conocer generaciones enteras de latinoamericanos cuando la era del oscurantismo termine. Como dedo en la llaga de sus enemigos, la historia no solo absolvió a Castro, sino lo absolvió en vida. ¡Qué tal!

Si quisiéramos hablar de las cosas malas de Fidel Castro nos encontraríamos con que hasta el latinoamericano más iletrado es un erudito en el tema. Los negocios de la información se han encargado por 50 años de crearnos una imagen tan negativa como vívida de Fidel: la encarnación viva del demonio, cruel dictador, tirano, y una larga lista de etcéteras. No será necesario describir el efecto que la imagen distorsionada de Castro ha tenido en la mente de nuestras masas ignorantes, supersticiosas, intolerantes y deliberadamente mal informadas; basta leer los comentarios de lectores de medios de Internet que supuestamente tienen niveles más elevados de escolaridad.

Afortunadamente para Castro, el papel que jugó en la historia no habrá de basarse en los cuentos de horror que sus enemigos han manufacturado por cincuenta años, sino en hechos mucho más concretos, tangibles y verificables. Quiso el destino que el tiempo, la tenacidad y la tecnología se convirtieran en los mejores amigos de Fidel, quien por cinco décadas se dio el lujo de haber visto pasar por la Casa Blanca a 10 presidentes gringos, a cuales más hostiles con Cuba y quienes por muchos años lograron imponer en el hemisferio occidental la caricatura grotesca de Castro que todos conocemos. Con las décadas llegó la Internet y una época en la que ya nadie se cree las versiones oficiales de ningún tipo; estas se someten rutinariamente a un escrutinio sin precedentes que hace prácticamente imposible para los medios manipular la información de la manera que se hacía antes. Este nuevo y saludable flujo de información combinado con la incapacidad de los dinosaurios a adaptarse a los nuevos tiempos ha resultado en que la opinión pública internacional llegue al consenso general de que el emperador está -en efecto- desnudo. Si de algo han servido cincuenta años ha sido para demostrar no solo que los EEUU y las élites latinoamericanas no tienen la solvencia moral para criticar a Cuba, sino que nunca la tuvieron. Los historiadores recordarán que Castro pudo no haber derrotado a sus enemigos en todas las batalles políticas y militares en las que participó, pero sí les ganó en la más importante de todas: la histórica.

Fidel Castro –como todo ser humano- está muy lejos de ser perfecto, y tanto en lo personal como en su papel de líder de la Revolución Cubana cometió errores. De la misma manera, nadie puede negar que el sistema cubano necesita mejoras. Sin embargo, tanto los juicios a los errores de Castro, como el como y el cuando de los cambios en Cuba es algo que les compete exclusivamente a los cubanos. No se puede ni debe tolerar la interferencia de personas o países que no tengan la autoridad moral para criticar a Cuba. Ya no convence, por ejemplo, el clamor por la “democracia” cuando nos viene de alguien que alcanzó la presidencia fraudulentamente y con la intervención de una corte suprema de justicia partisana. Tampoco convencen las quejas de violaciones a los derechos humanos cuando nos llegan de los carceleros de Abu Graib ni las condenas por tortura cuando nos vienen de los guardianes del X-Ray Camp en Guantánamo; menos aún el llamado a la “libertad” a la iraquí. De la misma manera, no se pueden tomar en serio las condenas de las élites latinoamericanas siempre serviles a los EEUU que históricamente han apoyado directa e indirectamente la explotación y el genocidio de sus pueblos. Tampoco deben tomarse en cuenta las críticas a Cuba cuando vienen de países con índices de desarrollo mucho más bajos y donde el crimen, la corrupción y el irrespeto a la vida es la norma.

Hoy que Fidel pasa oficialmente a la historia, se le debe reconocer el haber dejado una nación infinitamente mejor que como la encontró; eso no lo podría negar ni el peor de sus enemigos. Se debe reconocer también el papel que jugó en la liberación de naciones enteras en África y Asia y el ejemplo de dignidad que habrán de conocer generaciones enteras de latinoamericanos cuando la era del oscurantismo termine. Como dedo en la llaga de sus enemigos, la historia no solo absolvió a Castro, sino lo absolvió en vida. ¡Qué tal!

jueves, 14 de febrero de 2008

El Factor Espada y los Camarones

A treinta días de haber tomado posesión, los medios de comunicación han sometido al nuevo gobierno a un escrutinio sin precedentes que típicamente incluye críticas lapidarias por no tener la capacidad de hacer milagros. Por un lado bien por la prensa, porque ese nivel de escrutinio, por muy severo que sea, es tan necesario como válido. Sin embargo, no deja de pasar inadvertida la manera tan obvia en que los medios elevaron sus estándares periodísticos justo después del 14 de enero.

No es esta, desde ningún punto de vista, una defensa oficiosa del gobierno, el que incluso antes de tomar posesión cometió errores garrafales como colocar a gente con trayectorias nefastas como Francisco Bianchi (el guía espiritual del genocida Ríos Montt) en un gobierno supuestamente social demócrata. A nuestro juicio, tanto los errores grandes y pequeños del nuevo gobierno como sus consecuencias deberán discutirse cuando se hayan calmado las aguas y se conozca a los ganadores de los pulsos políticos que actualmente se están dando. Por el momento, la lógica y el sentido común nos dicen que es demasiado temprano para llegar a conclusiones sobre la capacidad del gobierno de Álvaro Colom para corregir el rumbo del país.

Y si los pocos días transcurridos no nos han dado la oportunidad de hacernos una idea clara de lo que podríamos esperar de Colom, no podría decirse lo mismo del Vicepresidente. Poco antes de tomar posesión Espada dio señales de tener una inusitada lucidez cuando declaró acertadamente que Guatemala era un país semifeudal. Tener la entereza de señalar lo obvio no es una virtud común y corriente en un gobernante de república bananera. Esa refrescante candidez debió haber tomado por sorpresa al status quo que hacía de cuenta y caso que el Espada sería uno de los suyos.

Pero las sorpresas de Espada no terminaron allí. Al nada más tomar posesión sorprendió de nuevo a la opinión pública cuando se declaró social demócrata. Si estas declaraciones no se tomaron en serio en su momento, tanto la visita como lo que dijo en Cuba confirmaron que si Espada no es social demócrata, por lo menos está muy lejos de ser el monigote del status quo que algunos se esperaban.

Quienes vieron en la visita de Espada a Cuba una ofensa temeraria a los EEUU deben entender que la autonomía del Vicepresidente se debe precisamente a que conoce muy de cerca a los EEUU y que por lo mismo no tiene razones ni para temerles ni para idealizarlos como es el caso de la mayoría de políticos, periodistas y militares chapines que se bajan el pantalón ante el primer gringo que miran. El Vicepresidente sabe perfectamente que el emperador está y siempre ha estado desnudo. El que nuestras élites hayan sido camarones sin espina dorsal, sin dignidad y sin vergüenza por décadas es harina de otro costal.

Fotografía cortesía del New York Times

viernes, 8 de febrero de 2008

De Perros de Hortelano y Babas de Neoliberal

La disponibilidad de este nuevo recurso ha hecho posible que Siglo XXI arguyera en su editorial de hoy en contra de la integración de Guatemala a Petro Caribe. Argumenta muy convincentemente el diario que la más mínima asociación con Hugo Chávez es una amenaza para el país y que si Ud. aún no tiene la buena fortuna de poder mover su vehículo con babas de neoliberal, le tiene más cuenta seguir pagando los precios inflados del mercado.

Si Ud. amable lector se siente agobiado por los precios cada vez más altos de los combustibles este mensaje es para Ud.: ¡pare de sufrir! Científicos de la facultad de Ciencias Inorgánicas de la UFM han descubierto un combustible alternativo que promete sacar al país de la crisis energética.

El combustible en cuestión, se afirma, es un excelente substituto de los petróleos venezolanos. Se ha determinado que no solo existe en grandísimas cantidades en Guatemala, sino que es además renovable. Conocido como BABARANP, el combustible es producido ya en cantidades masivas en los laboratorios de la UFM, desde donde se patentan los derechos intelectuales.

Las propiedades energéticas de BABARANP fueron descubiertas por accidente en el newsroom de Siglo XXI, cuando el consejo editorial presenciaba una transmisión en vivo de ¡Aló Presidente! A los dos minutos de empezar a hablar Chávez, los primeros miembros empezaron a agitarse, temblar y echar espuma por la boca. El milagro sucedió cuando Estuardo empezó a convulsionar, y una generosa cantidad de baba se le deslizó desde el labio inferior, cayó en el habano de Marta Yolanda e hizo ¡puf!. La pequeña llamarada (que le quemó las cejas a Karen, quien desde entonces se quedó así) fue vista por un empresario del petróleo que casualmente andaba por ahí haciendo la planilla. Ese mismo día se hicieron planes de producción masiva de BABARANP, que para los entendidos quiere decir baba-de-rábido-anticomunista-neoliberal-pentecostés.

El método de producción de BABARANP es muy simple: se sienta un neoliberal (pentecostés preferiblemente) en un asiento cómodo enfrente de una televisión. Se le da suficiente agua y se le pone a ver una imagen estática o un discurso de Chávez (las elocuciones de Fidel Castro son igualmente efectivas). A los 30 segundos, el sujeto empieza a agitarse, a querer morder y a echar espuma por la boca. Al minuto el espíritu neoliberal toma posesión del cuerpo y el sujeto empieza a emanar copiosas cantidades de una baba pegajosa y tóxica que es recolectada en cubetas conectadas a una cinta transportadora. Para mejores resultados debe acompañarse el acto con gritos de ¡Viva Chávez! con los jóvenes, o ¡Viva Arévalo! con los más viejos. Aseguran los expertos que muy pronto estarán disponibles kits para producción casera de BABARANP, todo lo que se necesita es una cubeta, una televisión, un video de Chávez y mucho odio en el corazón.

La disponibilidad de este nuevo recurso ha hecho posible que Siglo XXI arguyera en su editorial de hoy en contra de la integración de Guatemala a Petro Caribe. Argumenta muy convincentemente el diario que la más mínima asociación con Hugo Chávez es una amenaza para el país y que si Ud. aún no tiene la buena fortuna de poder mover su vehículo con babas de neoliberal, le tiene más cuenta seguir pagando los precios inflados del mercado.

domingo, 3 de febrero de 2008

Del Silencio del Gallo y Un Gran Amor


"Lo malo es que junto a la Iglesia del Exilio, la Iglesia de la Selva y la Iglesia de las Catacumbas, está surgiendo la Iglesia del Miedo. El miedo puede conducir a actitudes pasivas: del no saber que hacer se pasa al no hacer nada". Luis Gurriarán.

Antes de discutir dos de los mejores libros que salieran a luz en el 2007: Guatemala, El Silencio del Gallo de Carlos Santos e Historia de Un Gran Amor del Padre Ricardo Falla, quisiéramos hacer un paréntesis que ponga en contexto la verdadera dimensión de su importancia histórica. Como estamos convencidos de que la situación en nuestro país es en muy buena parte una consecuencia directa del desconocimiento de la historia, creemos que quien quiera que traiga propuestas de cambio deberá por lo menos conocer la historia de su país comprendida en las siguientes lecturas esenciales:

1) Historia Verdadera de la Conquista de la Nueva España de Bernal Díaz del Castillo, habrá de darle una explicación lógica a cosas elementales como el mestizaje o la victoria militar de los españoles en condiciones numéricas inferiores. Proveerá también una visión muy diferente de las comunidades mayas antes de la conquista.

2) La Patria del Criollo, de Severo Martínez Peláez, describe la época de la colonia tal y como fué y establece una importantísima relación causa-efecto con la realidad de hoy.

3) Guatemala, Las Líneas de su Mano, de Luis Cardoza y Aragón. Una descripción poética de Guatemala en tercera y cuarta dimensión, lo más cercano posible a una experiencia fuera de cuerpo o a una presencia real sin estar físicamente allí. Ideal para los guatemaltecos que nunca han salido de la capital.

4) La Esperanza Destrozada, de Piero Gleijeses. Narra las causas y consecuencias de la intervención gringa en el 54 con un impresionante rigor académico.

5) Guatemala, El Silencio del Gallo, de Carlos Santos. Impecablemente escrito, contextualiza la conquista, la patria del criollo, las líneas de su mano y la esperanza destrozada en un solo libro.

A nuestro juicio, El Silencio del Gallo tiene los méritos suficientes para considerarse uno de los textos más importantes de la historia de Guatemala. Al contar la historia de Santa María Tzejá, El Silencio del Gallo también cuenta la historia de un departamento y de un país entero de una manera que obras con un enfoque plenamente académico como el Informe REHMI jamás podrían hacerlo. La Historia de un Gran Amor (una obra mucho más pequeña) ocurre también en el mismo escenario, en el mismo período, y por el mismo amor, y nos habla de las tribulaciones de las Comunidades de Población en Resistencia (CPR) en los últimos años del conflicto.
Desde el arribo del Padre Luis Gurriarán a Guatemala en 1961 hasta nuestros días, El Silencio del Gallo llena un vació histórico importantísimo que nada más se empieza a discutir. Más no lo podríamos recomendar.

A Continuación un fragmento de El Silencio del Gallo:

" Ixcán, 15 de marzo de 1987

Todas las noches, en el silencio de la selva, escucho la radio. Es un pequeño transistor a pilas y el sonido me llega a trompicones, pero a base de pegar la oreja, noche tras noche, logro estar al día. Hace unas semanas escuché una estupenda noticia: han nombrado obispo del Quiché a Julio Cabrera. (...)
A diferencia de Pablo Urízar, Julio sabe lo que se cuece en esta región, en este momento histórico y en este país. Reactivará el trabajo con nuevos sacerdotes, que deberán afrontar un riesgo que no ha cesado: tras asesinar a Gran, Faustino y Juan, secuestraron a Carlos Pérez Alonso, un jesuita de Burgos, de mi edad, del que no se han vuelto a tener noticias. Desde entonces, y han pasado seis años, no han dejado de matar misioneros.
Lo malo es que junto a la Iglesia del Exilio, la Iglesia de la Selva y la Iglesia de las Catacumbas, está surgiendo la Iglesia del Miedo. El miedo puede conducir a actitudes pasivas: del no saber que hacer se pasa al no hacer nada. Está levantando el vuelo un movimiento espiritualista, deliberadamente ajeno a la realidad, que nació hace ya algunos años: el Movimiento Carismático, una especie de Iglesia evangélica incrustada en la Iglesia católica. Me dicen que está creciendo muchísimo. Se ve que la violencia es su mejor caldo de cultivo: ante la violencia hay gente que no solo se inhibe, sino que busca refugio espiritual. "Si no podemos protestar -argumentan- mejor recemos a Dios y al Espíritu Santo". El espiritualismo es primo hermano del conformismo, que en los tiempos difíciles siempre resulta cómodo. "Hay que aguantar, Dios es bueno, Dios nos premiará". Viejas actitudes de la Iglesia que habíamos logrado superar en Guatemala.
Menos mal que en el altiplano, en todas las demás regiones y en la Conferencia Episcopal sigue siendo mayoritaria la Iglesia comprometida con los pobres y los movimientos de liberación."