viernes, 1 de agosto de 2008

Los Nuevos Miembros de AVEMILGUA

Desde la traición a Arbenz hasta el último intento de golpe de estado, el Ejercito de Guatemala no ha sido sino un yunque atado al cuello del sufrido pueblo de Guatemala.

A raíz del reciente comunicado –supuestamente apócrifo- atribuído a AVEMILGUA, el Presidente Colom sorprendió a tirios y a troyanos cuando decidió remover de sus puestos a prácticamente toda la cúpula del ejército. No dejará de ser una ironía el que los ahora descontentos exmilitares pasarán a engrosar las filas de la infame organización que directa o indirectamente fue responsable del fin prematuro de sus carreras.

Es de aplaudir la reacción del Presidente, ya que deja muy claro que los años 80 quedaron atrás. La cura en salud de Colom le envía un mensaje muy claro tanto a los potenciales golpistas dentro del ejército como a AVEMILGUA, entidad que a pesar de no reconocer la autoría del documento en cuestión está repleta de indivíduos cuyas acciones y declaraciones pasadas han sido del todo congruentes con el texto del supuesto apócrifo.

En cuanto a AVEMILGUA, tiene que entender que el violento lenguaje macartiriano de odio y falsedades ya no convence a tantos incautos como lo hizo en el pasado. Debería en su lugar tener la entereza de reconocer que muy buena parte del sufrimiento del país se debe a las acciones de muchos de sus miembros. Desde la traición a Arbenz hasta el último intento de golpe de estado, el Ejercito de Guatemala no ha sido sino un yunque atado al cuello del sufrido pueblo de Guatemala. En su ahistórico y anacrónico discurso se les olvida el pequeño detalle de que la guerrilla y todas las desgracias que convenientemente le atribuyen jamás habrían existido sin ellos.

Malo que bueno el pueblo aprende; los tiempos y la tecnología permiten que el pasado se conozca cada vez mejor. Mientras los serviles empleados históricos de los gringos, los autodenominados "hijos del honor, el deber y la gloria" sean totalmente incapaces de reconocer sus propios crímenes, la única manera de describirlos objetivamente será por medio de lenguaje que inevitablemente suena a insulto: una partida de parásitos, traidores, asesinos, irresponsables y ladrones, el cáncer más triste y más grande de la historia del país.

Fotografía cortesía de James Rodríguez, www.mimundo.org

13 comentarios:

Ismael A. Cifuentes dijo...

Yo estoy de acuerdo con vos en que el "violento lenguaje macartiriano de odio y falsedades ya no convence". Los argumentos del apócrifo son ridículos (entre especulación e interpretación muy particular de hechos nacionales de sus autores). El fin desestabilizador lo logra desde el momento que nos tomamos el tiempo para comentarlo, pero lo hacen así porque no se animan. Como vos decís los 80 quedaron atrás.
Pero vos también te vas al otro extremo cuando afirmás que "las desgracias de la guerrilla jamás hubieran existido sin el ejército". Existiendo o no, ejército en el período de la guerra fría las desgracias se hubieran dado; solo que en vez de ser soldados guatemaltecos hubieran sido soldados gringos. Y disculpame que insista pero no deberías generalizar para todo el ejército cuando nos describís a todos tan objetivamente (que casi suena a insulto como vos decís). Acercáte, el ejército de hoy es distinto, nada que ver las pasiones del apócrifo...

oxip ixbalanque dijo...

Vaya Sorpresa!
Gracias por venir acá, espero podamos mantener un debate civilizado por incómodo que sea.

En cuanto al apócrifo, este no puede tomarse a la ligera por varias razones:
- el lenguaje del mismo ha sido utilizado por los indivíduos “firmantes” con anterioridad
- existe mucha gente fuera y dentro del ejército que comparte la mentalidad que el documento expone
- no se supo de condenas o denuncias enérgicas de parte de los firmantes
- el índice de analfabetismo de nuestro país es tal que mucha gente es incapaz de distinguir una cosa de la otra
- muchos ex miembros del ejército aún proyectan una sombra de influencia sobre la política del país

En cuanto a la guerrilla, la evidencia apunta a que ésta jamás hubiera existido sino hubiera sido por la represión militar. Si se le pregunta a cualquier persona normal ¿qué motivaciones podría tener para tomar las armas? Las únicas respuestas lógicas serían:
a) para salvar la vida,
b) como legítima muestra de rebelión contra un gobierno ilegítimo
Las dos justificaciones de arriba han sido ampliamente documentadas y fueron en su momento validadas por la comunidad internacional (por supuesto, con la excepción de los EEUU y sus satélites).
No nos olvidemos tampoco que la guerrilla salió del mismo ejército, y que su radicalización se dió en proporción a los niveles de represión del ejército.

Desafortunadamente, dentro de la mentalidad macartirista, este tipo de análisis inmediatamente se explica con “simpatía por la guerrilla”. Una pena porque deja la lógica fuera.

Nadie en su sano juicio puede negar que a pesar de que la guerrilla tuvo un orígen noble y legítimo, muchos de sus elementos se terminaron convirtiendo en vulgares delincuentes comunes, en nada diferente a los delincuentes comunes que usurparon el poder del estado desde el ejército. La guerrilla debe ser condenada por ello, cierto. Pero el ejército debe serlo aún más porque instituyó series de gobiernos ilegítimos que no sólamente cometieron su propia tanda de crímenes, sino que legitimizaron la existencia de la guerrilla. Otro detalle importante, la negativa del ejército en los 80´s de reconocer la posición beligerante de la guerrilla fué la causa de muchísimos muertos. Por eso desde el punto de vista legal, moral y político no puede aceptarse la excusa de “en una guerra hay dos bandos y mucha gente muere” con la que hoy en día se defienden los crímenes de lesa humanidad de entonces.

La excusa de la guerra fría tampoco puede aceptarse. Eso porque la guerra fría nos fué impuesta a raíz de la traición del ejército a Arbenz sobre argumentos completamente falsos. Hoy en día –por ejemplo- conocemos las razones por la cuales Arbenz trabajó con los del PGT . También sabemos que el PGT no tenía ninguna conexión con Moscú como muchos creyeron y otros tantos quisieron creer entonces. El que esos detalles se conozcan dentro del ejército o sean mencionados por la historia oficial es otra historia.

Insistimos con la traición a Arbenz porque fué un parte aguas histórico que aún repercute. El ejército nunca se redimió de esa traición. Peor aún, el alto mando de entonces inició un proceso de prostitución del ejército que desembocó en la catástrofe que todos conocemos. La politización del ejército por medio de la manipulación ideológica de muchísimas promociones de oficiales en la Politécnica fué el peor efecto de la traición a Arbenz. La traición que hizo criminales de muchos jóvenes que en realidad amaban a su patria, cuando en realidad eran peones de los EEUU (la gran ironía del “patriotismo” chapín!!).

Nadie pone en duda que el ejército hoy es diferente. Cada vez son menos los oficiales con sangre en las manos. Pero mientras se niegue a denunciar y condenar los crímenes de unos pocos la traición a Arbenz continuará. Lo que el ejército tiene que hacer si quiere reconciliarse con su pueblo no es fusilar a nadie. Simplemente tiene que escribir su historia de acuerdo a sus propias leyes y las leyes del país. ¿Qué gloria puede tener un ejército que tiene en su historia oficial generales con cargos de genocidio? ¿Porqué nunca ha utilizado el ejército la ley constitutiva del ejército para por lo menos determinar si sus “gloriosos generales” son inocentes? ¿Porqué temer si son inocentes?

Quien sea encontrado culpable debe degradarse y ser removido de los anales de la Politécnica y del ejército como muestra de que los militares dignos tienen sangre en la cara. Honren la sangre de Arbenz, los héroes de agosto y los del 13 de noviembre.

Mientras el ejército se niegue a mover un dedo para rescatar su honor y credibilidad, cualquiera puede venir y señalarlos con el dedo de cualquier cosa. ¿No es eso desmoralizante?. Y los militares “dignos” que no tienen sangre en las manos no lo serán tanto mientras callen, mientras su lealtad a una institución desprestigiada sea más fuerte que su lealtad a la patria.

Ismael A. Cifuentes dijo...

Saludos. Gracias por permitirme escribir mis comentarios (personales, no oficiales) sobre tu respuesta. Pero cierto, parte del lenguaje del apócrifo “fue” utilizado (en el pasado). Como sea, los supuestos firmantes, que dicen no ser los autores, ya no están en el Ejército.
Que alguien comparta o no algunas partes, están en su derecho, hoy día uno puede tener su opinión. Pero de eso a que se animen a romper el orden constitucional es discutible. Problema de los supuestos firmantes si no aclaran nada.
La sombra de influencia de militares, que es discutible, será porque la permiten o requieren los mismos políticos (civiles) que gobiernan. ¿Ves como emplean el “fortalecimiento del poder civil”? (conmigo no te enojés).
La subversión (a la que muchos llaman guerrilla) surgió por temas principalmente sociales. No precisamente por la existencia del Ejército. (Perdón que insista).
La subversión (guerrilla tiene otro concepto, más noble y digno por cierto) no se originó en el ejército como se cree, pero este tema es largo así que te animo a leer una publicación en mi blog (entrá al blog y buscá “yon sosa”).
Yo comparto que al Presidente Arbenz se le traicionó (ver en el blog el último post). Pero esto tuvo su causa en la guerra fría, (intereses, sobornos, traición lo que querrás) por consiguiente la guerra fría es parte de las razones del curso de nuestra historia como guatemaltecos. Mucho de cierto sobre jóvenes que amaron a su patria y actuaron en base a lo que creían correcto. Otra vez la influencia de la guerra fría. Ambas mentalidades (por generalizar en dos) eran patriotismo chapin.
En lo que hablas sobre el ejército de hoy:
¿Cómo querés que denuncien quienes no estuvieron allí?
Nadie se niega a denunciar, simplemente no estaban en el lugar y hora, los procesos, aunque lentos, están abiertos ¿a quién están fusilando? El ejército no tiene cargos por genocidio sino unas cuantas personas que pertenecieron al ejército. Los gloriosos generales que decís son ahora ciudadanos en goce de sus derechos, además fue la misma sociedad, el pueblo, quien dispuso que los militares ya no denuncian ni enjuician a militares (como era antes) sino que solo civiles pueden juzgar y condenar militares.
Tu propuesta de degradar a los culpables es válida, de hecho cualquier condenado pierde sus despachos y grados. Nada nuevo.
El ejército busca rescatar su honor a diario, con trabajo, con responsabilidad, con servicio, con actitud que busca privilegiar el futuro con reconciliación y desarrollo antes que revancha o resentimiento hacia la ex subversión. ¿Qué hay personas que señalan objetivamente y que suena a insulto? ¿Por qué va a desmoralizarme si sé, que lo que hago busco hacerlo bien; sé cómo lo hago y sé por qué lo hago? No está en mi mano juzgar ni denunciar, debo trabajar. Mi trabajo, mi observancia a la ley es mi lealtad a mi patria, al pueblo, a mí ejército.
Perdón si soné incómodo para vos.

oxip ixbalanque dijo...

Gracias Ismael, tus comentarios no me son incómodos para nada. Todo lo contrario.

Después de leer tu artículo sobre los cadetes del 54 y tu último comentario voy a hacer las siguientes observaciones:

1) ¿Eran los cadetes “comunistas”?. La respuesta la conocemos todos: NO. Sin embargo, esa fué la versión oficial. Exactamente la misma explicación que los invasores le dieron a cualquier persona que diera muestras del más mínimo nacionalismo. Esa distorsión de la realidad se institucionalizó en el ejército y en la prensa hasta relativamente hace poco y todavía tiene muchos remanentes. La verdad aún no se ha debatido a nivel de nación.
2) Tu artículo y tu comentario aquí sugieren que la URSS tenía planes de crear una cabeza de playa en Guatemala. Esta falsedad se ha repetido por muchísimo tiempo sin ningún sustento y fué la base sobre la que se justificaron todo tipo de atropellos. Hoy en día no hemos esclarecido ni los atropellos ni la falsedad sobre la que se justificaron. Obviamente, los EEUU NECESITABAN UNA EXCUSA para intervenir, porque decir que las expropiaciones legítimas hacia sus firmas no hubiera sido suficiente (a pesar de todo se dieron dentro del marco de la ley), ERA NECESARIO TENER UN MEJOR ARGUMENTO. Como guatemaltecos muchos nos dejamos babosear entonces, hoy en día ya no tenemos excusas para seguir en la baboseada. ¿Tanto daño nos hicieron que hasta nos cuesta aceptar lo obvio?.
3) Los historiadores profesionales y la misma CIA están de acuerdo en que en el mejor de los casos, la intervención del 54 se justificó en un error de “inteligencia”. Entonces se suponía que el PGT había sido organizado por Moscú y que era parte de un plan para desestabilizar el mundo. Esta falsedad ha estado presente en prácticamente todas las justificaciones de los de la liberación e increíblemente se sigue repitiendo a pesar de que no existe evidencia de ello. Si la misma CIA reconoció que el PGT fué nada más un movimiento endógeno, ¿porqué no lo puede hacer el ejército de Guatemala y todos los demás que aún lo repiten? – Repito, el daño fué de tal escala que enraizó creencias más profundamente de lo saludable.
4) Hoy en día sabemos que Arbenz trabajó con el PGT simplemente por su ética de trabajo. De acuerdo a fuentes de la misma CIA, eran los únicos que no tenían intereses sectoriales o económicos y que verdaderamente trabajan en base a principios por el pueblo. En sus puestos de funcionarios menores (ni siquiera ministerios) se iban a meter a las comunidades, eran competentes , organizados, responsables, austeros y producían resultados. Como dicen Uds. en el ejército: Compenetrados. (todos esos elogios salieron de la misma CIA). Por eso se ganaron el respeto de Arbenz, que cada vez los utilizaba más para ejecutar sus planes de gobierno. Como consecuencia lógica se volvieron influyentes. Lamentablemente, también le proporcionaron a los gringos la excusa perfecta. Su influencia se sobredimensionó y se llegó incluso a decir que el gobierno mismo era comunista. Falsedad que hasta el día de hoy muchos repiten.
5) Yo sí creo que el ejército de hoy puede hacer mucho para reconciliarse con su pueblo. El decir que “porque no se estuvo allí” no se puede decir o hacer nada me parece demasiado conveniente. Después de todo las acusaciones pesan contra EL EJERCITO y sus unidades, no sólamente indivíduos. Me imagino y espero que han de haber muchos indivíduos dentro del ejército que desean que las cosas se esclarezcan. Algo que no entiendo es ¿qué interés podría tener cualquier oficial del ejército en proteger el “legado” de gente como Ríos Montt, Mejía Víctores o los hermanos Lucas?. La única explicación lógica es que aún persiste un enfermo sentido de lealtad (al estilo mafia italiana) debido a que aún queda mucha gente del ejército “viejo”. Creo que el liderazgo debe surgir a nivel de promociones, gente que esté dispuesta a investigar y llegar al fondo de la historia por desagradable que esta sea. Le estarían haciendo un tremendo servicio al ejército y a la patria, tal y como lo hicieron los cadetes en el 54.

Ismael A. Cifuentes dijo...

Yo estoy de acuerdo con tus comentarios sobre Arbenz y el 54 (como ya lo había afirmado). El ejército hoy día conmemora la gesta de los cadetes y en lo personal admiro la valentía del Presidente Arbenz y con más orgullo: Coronel Arbenz.
Es un digno ejemplo de que no todo lo que es ejército es forzosamente malo. Todos queremos una Guatemala reconciliada y no hay interés por proteger ningún “legado” de los militares retirados que mencionas. No hay enfermizo sentido de lealtad, la única lealtad es para con el deber y la voluntad en el servicio. Un oficial jóven le resultaría difícil investigar o constituirse en querellante como vos quisieras, primero por sus funciones que serían desatendidas y por los reglamentos militares son complejos y "vigentes". Pero ánimo porque los cambios han ido dándose, tal vez lento pero como te has dado cuenta las nuevas generaciones avanzan hacia el mando del ejército (que por cierto independientemente no podría emprender acción porque es parte del Ejecutivo, así que necesita voluntad política para algo como lo que proponés). ¿Por qué los civiles no lo han hecho? Esa respuesta hay que buscarla. La reconciliación total o la supresión del ejército (si ésta fuera la voluntad del pueblo de Guatemala y la tuya) es cuestión de tiempo y algunos trámites legales obvios. Mientras seguiremos trabajando. Saludos.

oxip ixbalanque dijo...

¡Por supuesto que los civiles han tratado!!
Pero ¿qué ha pasado cuando se ha querido perseguir legalmente a Ríos Montt, Mejía Víctores y otros?:
Los jueces, los fiscales, los testigos inmediatamente reciben amenazas.
Debido a que ha quedado ampliamente demostrado que ese tipo de tácticas eran puestas en práctica por el ejército en el pasado, muchos suponen que los organismos de inteligencia del pasado nunca fueron desarticulados y que aún operan dentro del ejército y en relación directa con ciertos sectores civiles reaccionarios. Sino son ellos, ¿Quién hace las amenazas y otras formas de intimidación entonces? ¿Quienes tienen las herramientas, el personal y la metodología?
Dando por verídica esta teoría, el ejército sería el único con el suficiente poder para desmantelar estas organizaciones ilegales, que por su misma naturaleza no tendrían una fachada oficial, incluso dentro del mismo ejército como bien sabés. Ya se, no es esa la función del ejército, pero indicás si se le podría dar esa misión desde el ejecutivo, suponiendo que este tiene la voluntad política para hacerlo.
Es demasiado fuerte la percepción de que los militares retirados aún gozan de mucha influencia dentro del ejército y cuentan además con la lealtad de muchos de sus miembros. Se percibe que el ejército, los cuerpos de inteligencia del pasado que aún operan –aunque para objetivos adhoc- y los militares retirados están todos del mismo lado y que tienen una posición cohesiva para proteger a los generales retirados acusados de genocidio. Esta teoría es bastante difícil de refutar porque caza perfectamente con la realidad observada. Pero de nuevo, el ejército de alta sigue teniendo la palabra.

Saludos.

Anónimo dijo...

Los supuestos firmantes del documento (membretado) dicen pertenecer al ejército de Guatemala, y es a esta institución a la que exigen defenestrar al gobierno actual. Por qué los oficiales dignos (sin comillas porque seguro que habrán algunos) no se pronuncian al respecto para distanciarse de los dinosaurios de avemilgua?

Oficial Cifuentes, la única forma de reivindicar al ejército de Guatemala ante el pueblo es constituyéndose en un ejército popular, que vela por la defensa de los intereses de esa misma población a la que persiguió y masacró afanosamente para garantizarle el confort a la plutocracia nacional. Esa misma oligarquía que hoy vé a la institución armada con el mayor de los desprecios.

De los oficiales jóvenes depende el seguir siendo los tradicionales sirvientes, o el levantar el estandarte, quitarle la sangre y enarbolarlo con honor, pero sobre todo con la dignidad que muchos oficiales jamás conocieron. Qué dice, oficial Cifuentes?

Roberto Lone dijo...

Estimado Quintus, saludos y felicitaciones por ésta publicación, debido a la naturaleza del mismo se que se podrá comenzar lo que todos los guatemaltecos y guatemaltecas hemos deseado: dialogar, debatir e intercambiar opiniones que nos harán mejores ciudadanos y a la vez mejores seres humanos.

También gracias a Ismael A. Cifuentes como miembro de el renovado Ejército de Guatemala por la oportunidad que nos dá a todos los guatemaltecos (as) dentro y fuera del país de leer este tipo de debate o intercambio de ideas, información y criterios.

Como ambos saben, soy ciudadano guatemalteco y desde los 12 años desperté en mi conciencia dentro de una sociedad violentada en los años '80. Por esa edad no pude comprender exactamente lo que sucedía, pero si sé, que lo que predominaba era la falta de información veraz; existía miedo colectivo y un país dividiéndose en el más profundo de los odios y venganzas que jamás haya existido.

Como ciudadano guatemalteco y responsable tenía que entender la historia de mi país para comprender muchas cosas del presente, y creo que los blogs nos dan la oportunidad de poder intercambiar en gran medida y como dice Quintus muchas veces, tener una especie de catarsis en estos medios.

Creo conveniente darles mi criterio sobre lo importante que es no juzgar a justos por pecadores, en eso creo que todos podemos ponernos de acuerdo y en no generalizar, ya que como es obvio, muchas veces dejamos escapar grandes seres humanos por el hecho de mezclarlos injustamente con hechos que no son de su culpabilidad.

Creo Ismael A. Cifuentes que el ciudadano civil guarda un virus de miedo colectivo todavía, que no le permite denunciar o pedir justicia. Sobre todo en un país en donde la justicia es debil y en donde la violencia nos oprime día con día. Usted sabe Ismael, que en Guatemala los pobres son la mayoría, y los pobres son insignificantes en Guatemala, Estados Unidos, China, Cuba o cualquier país del mundo.

Pedir justicia en Guatemala es asegurarse un ataúd y proseguir una cadena violenta que se ha heredado de generación en generación.

El conflicto armado es algo que creo se debe abordar como hasta ahora lo están haciendo, y que nos deje un sabor en la boca de que esa reconciliación llegue en su totalidad y perdure por la eternidad.

Creo que todos estamos dando un pequeño paso para lograrlo.

Saludos!

Anónimo dijo...

ASE MUCHO QUE NO LEIA ESTE ESPACIO
PERO VEO QUE SIGUEN EN LAS MISMAS PORQUE TODO ESTE ESFUERSO ES INUTIL.
HASTA ESTOY CRELLENDO QUE OXIP SOLO ESTA AQUI PARA ASER AMIGOS.
LAS BATALLAS SE GANAN CON LAS ARMAS Y LUCHANDO POR EL PUEBLO NO ESCRIBIENDO BASURA QUE NO SOLO NADIE LEE SINO QUE AUNQUE LO LEYERAN NO GANARIAMOS NADA DE NADA.
LAS ARMAS HERMANOS, LAS ARMAS.
::EL ARMADILLO::

Cris Guerra dijo...

me gusto la entrada, el debate y el nivel de ambos, tambien que se siga hablando de este tema importante, tenerlo presente.
Saludos

latigo dijo...

todo iba bien, hasta que ese anónimo con letras mayúsculas vino a echar tierra al debate :/

Celia Ovalle dijo...

Con quien puedo conversar para conocer mas de los héroes caídos en el enfrentamiento armado del país, del 54 a la firma de la paz. tienen monumentos, murales, placas o algo...??? gracias

Ailecfem dijo...

Quiero conocer vícitmas civiles y del ejército en este conflicto que tanto daño directo y colateral hizo al país