miércoles, 30 de abril de 2008

Opinar, entretenido simulacro*

Proferir ideas fragmentarias e inconexas, no es opinar.

Entre la infinidad de simulacros que conforman la vida posmoderna, el de la libertad de opinar es uno de los más socorridos. Los medios de comunicación suelen incluir apartados para que los lectores, escuchas o televidentes expresen el resultado de sus supuestos análisis acerca de las problemáticas que abordan los comunicadores profesionales. Y el torrente de opiniones se desborda porque medio mundo padece la ilusión de que posee un criterio personal capaz de solucionar los problemas humanos.

La ilusión de tener criterio propio y libertad para ejercerlo brota del simulacro de libertad de expresión que hacen posible las técnicas conductistas que, por medio de manipulaciones subliminales ideadas por mercadólogos y publicistas, guían las conductas de los consumidores de cultura light, según combos ideológicos de fácil digestión intelectual como el del neoliberalismo “libertario”, el de la corrección política “de izquierda” y el combo híbrido de los “librepensadores” de derecha que, desde la miedosa comodidad del anonimato saturan los apartados opinionistas que aparecen en las versiones electrónicas de algunos diarios.

Profiriendo ideas fragmentarias, inconexas, yuxtapuestas y escritas con la peor de las leches (y las ortografías), los opacos practicantes de este mariposeo intelectual descalificador atacan en manada y con argumentos ad hominem y gran variedad de sofismas a quienes señalan el criminal ridículo burgués, para lo cual blanden una prosa pobremente exhibicionista y una frustración delirante por no ser capaces de sostener una columna de opinión propia.

Estos opinionistas oficiosos suelen ser “todólogos”: saben de todo; solucionistas: conocen el remedio de todos los males; y se caracterizan porque sus opiniones “originales” son uniformes y masificadas, de modo que si sabemos lo que opina uno, sabremos lo que opinan todos. Entre ellos no hay matices ni mucho menos contradicciones. Su denominador común es una básica ignorancia, una mediocridad rabiosa, una diletancia pedante, una impostura fallidamente distinguida y una agresiva temeridad amparada en la cobarde máscara del seudónimo.

Justo es subrayar que no todos los que opinan en estos foros han sucumbido al simulacro de la libertad de expresión y a la ilusión ligera del criterio propio. Es obvio que de vez en cuando aparecen opiniones certeras, útiles, asentadas sobre bases sólidas, críticas y radicales. Y son la excepción que valida la regla antes expuesta.

Así como la libertad de escoger entre una mercancía y otra es una flagrante mentira (porque esa escogencia está condicionada por la manipulación conductista del mercadeo y la publicidad), la ilusión consumista de que se tiene criterio propio (y libre) se diluye sin remedio, en el mentiroso simulacro mediático de la libertad de expresión convirtiendo el ejercicio de esa ilusión en otro simulacro, porque en los medios masivos no existe diferencia alguna entre la “libertad” de optar por una opinión o por una mercancía u otra. Por eso, los simulacros intelectuales y las mentalidades light van siempre de la mano.

Opinar en un mundo dominado por la simulación y el consumismo, anuladores de la capacidad de pensar con libertad, es un derecho.

Pero integrar bandas de opinionistas erráticos e irresponsables, anónimos y temerosos de asumir el debate de ideas es una estafa, pues esta conducta no pasa de ser otro simulacro: el de la valentía intelectual, el de la capacidad analítica, el del compromiso moral y el del ejercicio de la inteligencia.

*Por Mario Roberto Morales, publicado originalmente en el Periódico el 30 de abril del 2007
Fotografía: BusinessWeek Magazine.

8 comentarios:

Pirata Cojo dijo...

A pesar de que nos dio palo, éste y el que escribió sobre su aceptación como miembro de la academia guaemalteca de la lengua, han sido lecciones magistrales.

Saludos solidarios brother.

Roberto Lone dijo...

Sigue la temática sobre las opiniones y en este caso las limitaciones a las que se hace referencia en ese artículo.

Me llama de sobremanera la atención que se hable de personas con nombres inventados y se les achaque de gente de derecha disciplinada para refutar o atacar sin nivel cultural e intelectual la columna del Sr. Morales y otros espacios electrónicos de opinión.

Pero se debe dejar claro que los nicknames son utilizados por todo mundo en su mayoría de pensamiento derechista, izquierdista o sin bandera ideológica. Las personas a menudo saben de los riesgos que representa publicar sus nombres y apellidos, ya que la era moderna es una espada de dos filos, sobre todo en el inmenso mundo del criterio propio y la libertad de decir, comentar u opinar.

Siempre ratificaré que mientras exista respeto de vocabulario a las ideas de los demás, existirá más tolerancia y un diálogo más frontal sin recurrir ha los insultos o reacciones viscerales.

El respeto en el lenguaje o en la manera de dirijirse a los demás, no es algo que convierta a nadie en elitista como tampoco de un intelectual en una "Torre de Marfil".

Al final, el mismo Sr. Morales acepta que utilizó su espacio y la columna en mención para comprobar los ataques que "la derecha disciplinada" son capaces de escribir, da porcentajes y con eso ¿Que logra? ¿Que en Guatemala si no se es de izquierda, no se es intelectual? ¿O no se es inteligente? ¿O no se tiene criterio propio?.

Quizás, lo que duele a muchos de izquierda es que el guatemalteco cada vez deja de ser seguidor de hombres y sistemas y se va compenetrando en un mundo que basicamente se encuentra fragmentado en dos. Evolución de las ideas y en busca de un mejor equilibrio, eso deberíamos de tratar todos, sin emportar la nacionalidad.

Chris Warfield dijo...

Gracias por el jalon de orejas, sinceramente "pan para tu matate" dice mi abuela.

Lo que a veces saca de casillas es el copy paste que hacen los chicos Marro de las mismas ideas y como que se ponen de acuerdo de que tema machacar...

yo mejor me sigo preparando pues tal vez caigo en etiquetas pero si es asi mejor estar del lado de Bobbio o Chomsky que de Ayau o Luis Figueroa.

Saludos

Hop Hunahpu (Quintus) dijo...

Pirata, en estas batallas cibernéticas de opinión lo correcto debería ser atacar los argumentos y no a la persona (no siempre es fácil de hacer!). El que no nos agraden algunas de las cosas de Morales es una cosa, sin embargo, cuando tiene razón tiene razón.

Roberto, para mí los pseudónimos son irrelevantes con relación al tema que se discute. De hecho -prueba de esto este mismo blog-, donde el hecho que nos mantengamos en el anonimato no implica que seamos irresponsables o intelectualmente deshonestos. Como bien decís, existen muchas razones por las que la gente no quiere o no puede ponerle nombre a sus comentarios. Sin embargo, el que alguien firme un comentario no lo hace mejor que uno escrito por un anónimo.
El que se sea de derecha no necesariamente implica que se sea bruto. Sucede que los izquierdistas son más dados al humanismo y a pensar en otros. Así de simple. Y si me preguntás a mí, los izquierdistas tienden a ser significativamente más inteligentes también, una prueba de ello es que en los campus universitarios donde existe libertad de cátedra(no en la UFM of course), más del 90% de los profesores tiran para la izquierda. De ahí que decir "intelectual de derecha" pueda sonar oxymorónico...


Tokoloshe, yo creo que la columna de Morales corta por los dos lados...
El problema de los marroclones es que suelen atacar en manada, tienen las mismas respuestas, las mismas pseudo anécdotas y los mismos dogmas (no necesariamente principios), son fáciles de convencer y más fáciles aún de manipular.

PROSÓDICA dijo...

EXCELENTE. Muy bien escrito, muy bien armado......se las puede el cuate, vera?.
Y mientras leia se me venia un blog con complejo de Prensa a la mente....y le atino el articulo.

Gracias por compartirlo General

Roberto Lone dijo...

También se debe pensar Quintus que en el inmenso mundo de opiniones hay de todo. Mucho cuidado con los fundametalistas, quizás aquí deba decir que tenés razón.

Ahora bien, que un intelectual de izquierda sea más estudiado e inteligente que uno de derecha, no da por sentado que sea en todo. Para mí muchos intelectuales (algunos de izquierda) han causado más daño que bien sobre todo desde el entorno cultural, y para eso hay que ver la historia.

Me parece que algunas personas que opinan reaccionariamente nisiquiera entienden el término derecha. Es como el que reacciona cuando se critíca los avances o desavances cintíficos, la mayoría no entienden la ciencia. Hay que tener en cuenta que las opiniones, a pesar de todo, son libres y no importando si la persona es de la UFM o la SC, eso hace que fluya el tema en cuestión.

El Sr. Morales debe estar agradecido que le leen, le refutan y opinan en su espacio. Ahora bien, los insultos deben ser borrados del mapa, para que el país suba a nivel cultural y vaya encaminandose a una sociedad civilizada.

EL ENMASCARADO dijo...

MRM con Goldman y Rey Rosa son unos de los escritores de mas peso en Guatemala, no quede una menor duda. El rollo de de don Mario cuando la agarra con los Blogs, disculpame mano pero suena SNOB y ELITISTA...Si la payaya de OPINAR es una falacia condicionada a la PAJA MENTAL de ser parte de algo...de plano estamos solamente distraidos por tanta lucecita.

A mi me da mas cheles la HUELLA QUE QUEDA despues de que usas la NET...es como opinar en los archivos infinitos de cualquier agencia de INTELIGENCIA, saben quien es tu crew, donde vas, que comes y que pensas...el BIG BROTHER existe, y no es una PAJA MENTAL Orweliana...
Creo que la oportunidad de opinar es bien valida...creo que los niveles de contenido, definitivamente el tamiz, el colador (O LA CENSURA desde el otro prisma) debe ser dado en funcion de los que revisan los correos.

o talvez don mario deberia abrir su propio sitio y vera que la opinion es DEMOCRATICA y no un club de fans.

Aunque sea una paja, yo opino...si el tema me incumbe o me alude...si es de algo que me vale madre, que se joda quien lo escribe o quien lo lee...
Don mario es grande, pero se le llena la cabeza de vapor y en este juego (como diria Tyson' el boxeador no el que jugaba con los cremas') quien se enoja...PIERDE.

Diego dijo...

Hola a todos:

Creo que opino tarde acá, pero bueno. He leído bastante de MRM, incluyendo su libro de Maximón (que se llama así, no que trata sobre Maximón) y pues la verdad comparto la opinión de que - secretamente - le gusta tener su club de fans que le aplauden y le siguen, cual Mesías, por donde ande.

Que quede claro que con esto no estoy diciendo que sea "malo" como persona, porque en realidad no lo he tratado a ese nivel. Pero soy consciente de que le gusta atacar sin piedad, utilizando un vocabulario "ilustrado", y al menos yo soy de la idea de que si no se puede explicar algo de forma simple entonces es porque no se le entiende lo suficiente.

De que se le llena la cabeza de vapor, sin duda. De que a veces tiene sus luzasos y se la echa buena, también. Pero patear al Mov. Maya (por muy radical que fuera) y hacerle el favorón a la oligarquía con eso en la Consulta del 99 se me hace gacho. De igual forma su "paja mental" (parrafraseando a otro bloguero) de la hibridación me parece algo que, al igual que la clasificación de Guatemala a un mundial, es una utopía nada más (no muy buena por cierto, en mi opinión).

Saludos a todos,