miércoles, 17 de diciembre de 2008

Paro Cardio-Respiratorio. Cero Escepticismo.

En el primer país del mundo donde se documentaron muertos acarreando basura, la más sospechosa que condescendiente actitud de los medios para con la versión oficial sobre la muerte de Chepe Zarco no puede pasar desapercibida. No se necesita ser malpensado o paranoico para señalar que en una cultura tan dada a la desconfianza, la incredulidad y las bolas, salta a la vista la vertiginosa rapidez con que los medios encuentran la resignación ante la pérdida de alguien que fue hasta hace poco uno de los suyos.

La muerte de Zarco debe investigarse por varias razones. Primero que nada, por su edad y posición económica habría sido muy poco probable que Chepe sufriera de una condición crónica intratable. La “muerte natural” en las circunstancias en las que se dio resulta por lo menos muy poco probable

En segundo lugar, a diferencia de Hugo Arce, Chepe se movía a un nivel mucho más alto y conocía personalmente a gente poderosa de todos los sectores. Tenía además conocimiento directo de los mecanismos ilegales utilizados por actores principales del corruptísimo poder económico, algo que se reflejó en el contenido de su Revista y Qué? Cualquiera con dos dedos de frente podría deducir que Chepe tenía enemigos poderosos que querrían verlo muerto.

Una tercera razón para investigar la muerte de Zarco son sus transacciones de negocios. Se sabe, por ejemplo, que recién vendió su porcentaje de acciones del grupo Prensa Libre. La posibilidad de que a Chepe lo hayan matado por dinero tampoco debe descartarse.

A estas horas Chepe probablemente haya sido ya enterrado sin autopsia, y peor aún, sin preguntas difíciles. Paro cardio-respiratorio. Cero escepticismo. Como si el reporte oficial hubiera venido de una CSA a lo Hollywood. En el país donde la incompetencia del MP es legendaria, el 98% de los crímenes queda en la impunidad y a los periodistas se les paga o se les pega, el silencio cómplice de los medios ante la muerte misteriosa de alguien que tenía todas las probabilidades en el mundo de ser asesinado es simplemente bochornoso.

Si de verdad se quiere honrar la memoria de Chepe Zarco, lo que procede es visitar el sitio de su Revista y Qué? Será fácil entender entonces porqué su muerte debe ser investigada por la CICIG.

sábado, 29 de noviembre de 2008

Certificando la Muerte de Monroe: Obama y la Segunda Independencia Latinoamericana



Hace ya casi un mes
, poco después de las 11 de la noche me tomé tres cervezas antes de dormir. No fueron cervezas comunes y corrientes en una noche que tampoco fue común y corriente. Fue una experiencia mágica de esperanza en la que el cinismo –enemigo acérrimo de la cerveza- no tuvo otra que achicarse y refugiarse detrás de la pantalla de la televisión.

Nunca me ha caído bien Wolf, pero la sabrosura del momento me tenía de tan buenas pulgas que hasta me compadecí de él. Para entonces la segunda cerveza alentaba a mis sentidos a capturar en la memoria un momento único en la historia de la humanidad. Un suceso que representaba al mismo tiempo la derrota más grande de las probabilidades y el mayor triunfo de las posibilidades.

Para los que de lejos creen que los EEUU son las imágenes artificiales de 90210 o Back to the Future, el triunfo de Obama habrá parecido inmenso. Pero para los que conocen más de cerca las avenidas tortuosas del país, la hasta hace poco inimaginable llegada del poder de un negro a la presidencia fue algo infinitamente más grande. Algo que podrá únicamente ser medido en décadas y vidas salvadas.

Los que piensan que me refiero a cambios radicales en la conducta del gobierno de los EEUU se equivocan. Hablo de una fuerza infinitamente más poderosa: cambios permanentes en la conducta de millones de seres humanos dentro y fuera de los EEUU.

La llegada de Obama al poder se da en el mismo momento en que la reducción del poder hegemónico de los EEUU es un hecho consumado y el capitalismo pasa a la historia como una utopía más. También se da en el momento en que los países de Latinoamérica consolidan su segunda independencia y certifican por su lado la muerte de la Doctrina Monroe.

Es media noche ya y no puedo evitar pensar que una América Latina soberana y un EEUU con menos opciones tienen que ser buenas noticias para el mundo. La hora de Latinoamérica se ve en el horizonte. La muerte de las ideologías hará posible que por fín se pueda entender el verdadero motivo de las luchas de Bolívar, Martí, Sandino, Arbenz, Guevara, Castro, Allende, Chávez, Morales y Correa, los verdaderos próceres de la independencia latinoamericana.

Se me acaba la tercera cerveza y es hora de ir a dormir. Apago la televisión, sonrío y trato de imaginar el impacto que la visita del Presidente Obama a Africa tendría en la memoria de un niño en Dar es Salam, Kinshasa o Soweto. También pienso que mañana será un buen día. Un presidente negro en los EEUU, un indígena en Bolivia, una mujer en Chile, un cura en Paraguay, un sindicalista en Brasil y un militar izquierdista en Venezuela me dan suficientes motivos para pensar que los cambios son posibles. Cambios en los que hasta yo puedo creer.

viernes, 31 de octubre de 2008

Falsos Positivos: La SIP y El Paraíso Llamado Colombia


La más reciente campaña publicitaria para promover a Colombia como destino turístico en el exterior termina brillantemente con la frase el único riesgo es querer quedarse.... Quienes tenemos el gusto de conocer tan bello país estamos de acuerdo que el querer quedarse no es ni siquiera una exageración. Pero para los colombianos pobres que no tienen la opción de no quedarse, los verdaderos riesgos de vivir en su propio país difícilmente se hacen públicos dentro de Colombia, no digamos en campañas mediáticas fuera de sus fronteras.

El extreme makeover de la imágen de Colombia en el exterior va de la mano con la idealización que los medios de la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) y los EEUU nos hacen de Alvaro Uribe. Es de señalar que la imágen positivamente adulterada de Uribe y de Colombia no es el producto de una campaña genérica de relaciones públicas, sino el plato fuerte mediático del Plan Colombia. Tampoco es el primer o único caso de manipulación de la realidad mediática en América Latina, sino un eslabón más en una larga cadena de distorsiones de los medios de la SIP. ¿Qué es y cuál es la razón de ser de la SIP?

De acuerdo a su propia definición, la SIP es “una organización sin fines de lucro dedicada a defender la libertad de expresión y de prensa en todas las Américas”. Suena muy bien. Cualquier persona de buena fé podría pensar que es una organización de periodistas enfrascados en la noble tarea de defender la libertad de expresión. Pero no es necesariamente así. Detrás de la máscara de organización periodística, la SIP es en realidad un club de empresarios cuya razón de ser es legitimizar el control mediático de sus respectivos “mercados” y coordinar la propaganda de los EEUU en Latinoamérica por medio de una fachada blindada con derechos fundamentales. ¿Cómo así?

Para comprender el histórico rol de Caballo de Troya de la SIP es necesario saber que ésta fué cooptada por la CIA para conducir el elemento mediático de la Doctrina Monroe en América Latina después de las segunda guerra mundial, cuando se utilizó en todo el mundo la plataforma ideológica del anticomunismo para justificar la conducta de superpotencia de los EEUU. Para entonces los gringos ya se habían aprovechado de su posición de únicos compradores de los productos agrícolas y materias primas de las oligarquías latinoamericanas para controlarlas. Y como estas eran los principales compradores de anuncios de los medios locales, no fué nada difícil trasladar el control del poder mediático directamente al despacho del embajador de turno. La sumisión de Latinoamérica por medio del chantaje económico y el control mediático resultó siendo mucho más barata, simple y efectiva que cualquier intervención militar.

Por décadas, los medios escritos de la SIP tuvieron el poder casi absoluto de manipular la realidad de las masas a nivel continental utilizando lo que los estrategas reaganistas cínicamente llamaban “perception management”. De esa cuenta, Arbenz fué un desalmado agente de Moscú, Allende fué el culpable del colapso económico de Chile, y Fidel Castro fué el responsable de la muerte de cientos de miles de víctimas de la represión gubernamental en Latinoamérica, falsedades todas que fueron la justificación para las muertes de mucha gente y que aún son consideradas verdades dogmáticas por un porcentaje muy alto de latinoamericanos. La demonización de la izquierda iba de la mano con imágenes de fantasía de los derechistas leales al imperio. Se nos hizo creer por ejemplo, que Castillo Armas “liberó” a Guatemala de la “dictadura comunista”, que Pinochet fué un “héroe”, y que la Cuba de Batista era un paraíso. En el falso imaginario latinoamericano construído por la SIP a puro perception management, la doctrina Monroe se impuso con fuertes dosis de un enfermizo “nacionalismo” que paradójicamente se caracterizaba por una lealtad canina a los EEUU. El genuino nacionalismo de los movimientos progresistas en cambio, se distorsionó brutalmente en “comunismo”, “socialismo” o cualquier otro término cuya perception management habría sido convenientemente negativizado (izquierda, ecohistéricos, populistas, etc) o debidamente asociado con caractéres demónicos como Castro, Chávez, Evo, etc.

En nuestros días, ejemplos paradigmáticos de la efectividad del perception management de la SIP han sido la cobertura que han recibido Hugo Chávez y Alvaro Uribe, dos líderes con mucho carisma y apoyo popular que son percibidos por el público latinoamericano de forma radicalmente distinta. Sin embargo, para el observador imparcial es imposible ignorar que el contraste de la demonización de Chávez y la idealización de Alvaro Uribe es perfectamente consistente con la opinión que de los dos mandatarios tiene la Casa Blanca.

Los que tenemos la opción de informarnos mejor sabemos que en la relatividad del surrealismo latinoamericano, la situación colombiana ha sido y es muchísimo peor que la venezolana. Sin embargo, los medios de la SIP quieren que pensemos que es al revés. Si los escándalos y disturbios que rutinariamente suceden en Colombia se dieran en Venezuela, serían no sólamente la comidilla de los medios convencionales en el mundo hispanoparlante sino “la versión oficial” en muchas otras partes. Si Hugo Chávez tuviera un pasado nefasto ampliamente documentado, hubiese sido el fundador de ejércitos paramilitares y fuese el hijo de un conocido narcotraficante, Venezuela probablemente habría sido invadida ya por una "coalition of the willing” al estilo Irak o Panamá. Pero no. Los escándalos se dan en Colombia y el señor con el pasado y presente tenebroso es Alvaro Uribe, personaje que de acuerdo a los medios de la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) levita y camina sobre el agua. Los escándalos que tumbarían cualquier otro gobierno en el mundo se barren bajo la alfombra sin ninguna posibilidad de recibir la cobertura o la hostilidad que recibe el más inverosímil rumor anti Chávez. Por otro lado, el éxito del percepcion management para construír la imágen negativa de Chávez en Latinoamérica ha sido tal que prácticamente todas las campañas políticas de derecha la explotan. Las derrotas de Ollanta Humala en Perú y Lopez Obrador en México son atribuídas directamente al hecho que sus contrincantes los asociaron falazmente con Hugo Chávez, plenamente conscientes que el público tenía una imágen negativa de él.

Pero las cosas cambian. El tiro de la license to kill que los gringos y los medios le dieron a Uribe y que exacerbó la sed de sangre de muchos colombianos de por sí violentos les terminó saliendo por la culata porque ahora el silencio cómplice es obvio. El caso reciente de los falsos positivos (donde se demuestra que unidades del ejército colombiano financiadas por los gringos pagaron recompensas por cadáveres de “guerrilleros” que terminaron siendo civiles –gente pobre- vestidos de fatiga después de haber sido secuestrados y asesinados) ha probado ser demasiado, incluso para los surreales estándares colombianos. La cercanía a los centros urbanos ha hecho difícil para los medios guardar el silencio típicamente reservado para casos similares. La magnitud del escándalo y sus inevitables ramificaciónes les hará imposible seguir sosteniendo el estado de negación del 85% de colombianos con el escenario de utilería que pinta a Uribe como un mesías y a las FARC como los únicos responsables de todas las tragedias colombianas. Hasta medios incondicionales de Uribe en el exterior como The Economist y The New York Times, (coincidentemente enemigos acérrimos de Chávez) se han visto forzados a distanciarse de su otrora poster boy, quien de seguir así las cosas terminará como Pinochet.

La confluencia del despertar del pueblo colombiano, el colapso de la imágen artificial de Uribe en el exterior y la llegada de Barak Obama a la Casa Blanca bien podrían resultar en el fín del Plan Colombia. De ser así, sería nada más cuestión de tiempo para que Colombia se empiece a mover en la misma dirección que sus vecinos: hacia la verdadera emancipación. En cuanto a la SIP concierne, sus innumerables falsos positivos se empezarán a esclarecer poco a poco; el colapso del capitalismo gringo, la nueva independencia latinoamericana y los avances tecnológicos apuntan a que sus días de Caballo de Troya de los EEUU estén contados.

lunes, 27 de octubre de 2008

Por sus Frutos los Conoceréis

El rechazo de Alfonso Bauer a la Orden del Quetzal debió haber sido un sopapo político que todavía le debe arder a Alvaro Colom, especialmente porque viene precisamente del hombre que lanzó su carrera política. Para su mala suerte, Bauer no es el único que piensa que autodenominarse “socialdemócrata” y colgar imágenes de Arévalo y Arbenz en el palacio nacional sea suficiente para pretender ser el heredero natural de la Revolución del 44. La inconformidad también viene de otros sectores de izquierda que aún no se convencen de la orientación socialdemócrata de Colom.

No se puede negar que el discurso de Colom ha sido más o menos compatible con los ideales de del 44, pero ¿han sido sus acciones coherentes con el discurso?¿Es Alvaro Colom en realidad el heredero de la Revolución del 44?

Por nueve meses en esta bitácora le hemos dado el beneficio de la duda a Colom. Se lo dimos porque entendemos lo extremadamente difícil que es gobernar Guatemala. Consideramos que dentro del mar de incompetencia y mediocridad de la política chapina, sus planteamientos no sólamente eran los menos malos, sino infinitamente superiores a la alternativa militarista de la segunda vuelta. Se lo dimos también porque entendemos que Colom llegó literalmente impotente a la presidencia, y porque la adquisición y consolidación de poder es un proceso lento que necesariamente implica quitárselo a alguien más. La campaña negra que empezó con la contienda electoral y que increíblemente continúa al día de hoy, y la feroz e irracional oposición de la enormemente desacreditada prensa comercial también contribuyeron a nuestra posición inicial. Entendemos que ambas tienen el mismo origen y el mismo propósito.

Nos resistimos a criticar el poco éxito de la administración Colom con el control de la violencia porque comprendemos que es un problema con raíces mucho más profundas de lo que nuestra incompetente clase política está en la posibilidad de entender. Hace falta ser poco razonable, muy irresponsable o tener una agenda política descaradamente oportunista para esperar que las consecuencias superficiales de enormes problemas sociales de décadas sean resueltos en cuestión de meses. La crisis de la violencia en Guatemala es de tal magnitud que nadie, independientemente de que tan duras tenga las manos, podría ponerle fín de la noche a la mañana.

Tampoco se puede negar que hoy en día Colom detenta mucho más poder del que tenía cuando llegó, algo que se evidencia con el relativo control de las palancas políticas y la ligeramente reducida hostilidad de los medios comerciales. Es de reconocer también que la administración Colom ha demostrado ser más capaz que su antecesora, no necesariamente un cumplido cuando se consideran los obscenos niveles de incompetencia de la administración Berger. Como cualquier otro mandatario, Colom ha cometido errores, y ha tenido aciertos, pero considerar los pocos e incipientes logros de Colom suficientes para proclamarlo el heredero natural de la Revolución del 44 sería en el mejor de los casos, descabellado.

Para empezar, un verdadero socialdemócrata jamás habría considerado tener a una figura con la trayectoria nefasta de Francisco Bianchi dentro de su gobierno. El rábido anticomunista y liberacionista Bianchi, líder espiritual del genocida Ríos Montt ha tenido relaciones demasiado estrechas con el gobierno de los EEUU. No fueron pocas las veces que justificó abiertamente el genocidio en público. ¿Se habría asociado un verdadero revolucionario como Juan José Arévalo con alguien como Bianchi?

Un verdadero socialdemócrata tampoco se habría prestado a incrementar el poder del ejército, el mismo ejército cuya traición a Arbenz aún continua en la impunidad histórica. El mismo ejército que asesinó a su pueblo en nombre de una potencia extranjera. El mismo ejército que castró psicológicamente a generaciones enteras de guatemaltecos a puro terror. El ejército que continúa en la impunidad por traición y crímenes de lesa humanidad es el mismo ejército que hoy Alvaro Colom comanda. El mismo ejército que enraizó la anarquía y la cultura de irrespeto a la vida en la idiosincracia del mismo chapín que hoy en día no logra entender porqué tanta violencia. El mismo ejército que nos forzó en el subconciente que la arbitrariedad es la única manera de alcanzar objetivos. El mismo ejército que les enseñó a los demás criminales como prostituír, cooptar e intimidar la ley. Mientras la traición y el genocidio sigan sin castigo, el comandante del ejército liberacionista no podrá llamarse revolucionario.

La cercanía aparente o real a los EEUU, la resistencia a establecer lazos más fuertes con los países del sur y la falta de voluntad para imponerle impuestos a la oligarquía son muestras adicionales de inconsistencia entre el discurso “revolucionario” y las acciones de Colom. La estrechez de relaciones de la administración Colom con Taiwan es otra falta difícil de perdonar, sino de explicar. Los que verdaderamente creemos en los ideales del 44 no podemos darnos el lujo de olvidar que el establecimiento de relaciones con Taiwan fué uno de los elementos que definió la política exterior liberacionista. Por lo tanto, al estrechar las relaciones y aceptar las dádivas de Tai Pei Colom voluntariamente se convierte en el heredero de la liberación.

Aplaudimos la digna decisión de Alfonso Bauer, ejemplo personificado de integridad que nunca vaciló en poner los puntos sobre las íes incluso en los peores años del terror. En cuanto a Alvaro Colom concierne, es demasiado temprano aún para determinar su lugar histórico, sin embargo, sus acciones han sido lo suficientemente elocuentes para afirmar que por el momento podrá ser cualquier cosa menos el heredero de la Revolución del 44.

Fotografía: Ben Schilling

miércoles, 10 de septiembre de 2008

Réquiem por el Capitalismo

No señor, la foto no es una reliquia de la guerra fría. Y por aquello de las dudas, el pelón tampoco es Lenin. El tipo de la foto es nada menos que Ben Bernanke, chairman de la Reserva Federal de los EEUU, quien a nombre de su gobierno y a tan solo meses del rescate financiero de Bear Sterns tomó la decisión perfectamente racional de nacionalizar a los gigantes hipotecarios conocidos como Freddy Mac y Fannie Mae. La reacción fue tan positiva en los mercados del mundo que incluso algunos comentaristas hablan del fín de la crisis.

El silencio ensordecedor de las columnas neoliberales es prueba que nadie en su sano juicio negaría que los EEUU tomó la decisión correcta con el rescate de las dos FM. Sin embargo, desde un punto de vista de teoría económica, la nacionalización coloca a los EEUU en la misma lista de economías intervenidas que incluye a China, Vietnam y Cuba. Lo importante de este señalamiento no es sugerir que se le ponga a los EEUU una etiqueta de país socialista, sino demostrar que la doctrina capitalista de la guerra fría dejó oficialmente de existir, de la misma manera que el comunismo dejó de existir con la caída del muro de Berlín.

Por muchos años los propulsores del capitalismo pregonaron la sacrosantidad de la propiedad privada y que la única manera válida de producir riqueza era por medio del laissez faire (la inversión privada sin ningún tipo de intervención estatal). De acuerdo a las creencias capitalistas, los beneficios de las hazañas de los empresarios llegarían por goteo a todos los estratos sociales. Arguían los teóricos que si un empresario no se ceñía a los rigores de las leyes de la oferta y la demanda, la mano peluda e invisible del mercado se encargaría de castigarlos con ignominiosos resultados. Este equivalente dogmático a la ley de la selva se intensificó durante la guerra fría , cuando el individualismo y la ausencia de intervención estatal en la economía se consideraban el paradigma de superioridad moral del capitalismo sobre las economías centralizadas de los países socialistas de entonces que colectivizaban las pérdidas y ganancias de la sociedad entera.

El reconocimiento oficial de la ruptura del dogma capitalista es significativo por dos razones fundamentales. La primera porque evidencia que al igual que su contraparte ideológico, nunca existió en la práctica. En retrospectiva, es por demás obvio que los principios teoréticos del capitalismo fueron repetida y continuadamente violados por subsidios, cuotas, aranceles, monopolios, manipulación de la oferta y la demanda, privilegios, intervención estatal disfrazada de otras cosas y la omnipresente corrupción. Contrario a lo que se podría creer, y de manera menos obvia, las pérdidas de los indivíduos casi siempre fueron socializadas tal y como ocurrió en los países socialistas. Queda esperar entonces que la muerte certificada del comunismo y del capitalismo poco a poco habrá de abrirle las puertas a la lógica, al sentido común y a la solidaridad.

La segunda razón fundamental por la que la muerte oficial del capitalismo es significativa es que tal y como ocurrió con el comunismo, sus dogmas ya no podrán ser utilizados para justificar la imposición de sistemas totalitarios. Históricamente, los promotores del individualismo y el laissez faire han sido exactamente los mismos que rutinariamente han pedido la supresión de impuestos y la reducción del estado con el argumento de que si ellos no reciben nada del estado, no existe una razón por la cual el estado deba recibir algo de ellos. El colapso de Fannie Mae y Freddy Mac ilustra que la teoría no siempre corresponde a la práctica, que los beneficios intangibles del estado son difíciles de cuantificar y la infinita ventaja de la lógica sobre los dogmas ideológicos, especialmente cuando se trata de extender la mano para recibir.

Como era de esperarse, la muerte del capitalismo pasó desapercibida. Siempre ha sido un hecho que son pocos los que discuten lo verdaderamente trascendente de la historia y menos aún los que lo entienden en su momento. Pero el que sucesos tan significativos no hayan recibido la cobertura que recibió la caída del muro de Berlín y del comunismo confirma no sólamente que los dobles estándares continuarán hasta después de muertos ambos, sino que los formadores de opinión en realidad nunca entendieron las bases teoréticas de ninguno de los dos sistemas.

Al final de cuentas, la importancia de certificar la muerte de los dogmas va mucho más allá de demostrar que todo el mundo estaba equivocado o ilustrar la naturaleza peligrosa de los fanatismos. Sienta el importantísimo precedente que tarde o temprano, el sentido común prevalece.

viernes, 5 de septiembre de 2008

El mal Karma de Chalo, Chepe y Chico Marroquín



El pleito de locatarias que resembla la contienda pública entre los accionistas de dos periódicos de amplia circulación evidencia que no todo es color de rosa en la gremial de vendedores de anuncios de Guatemala -también conocida como Familia Marroquín-, donde los cuatro matutinos de mayor tiraje viven simultaneamente agudas crisis financieras y/o administrativas.

Chalo Marroquín
De Prensa Libre y Nuestro Diario (ambos del grupo Prensa Libre) se sabe que los accionistas mayoritarios le quieren hacer el pase de la cazampulga a los minoritarios al negarse a pagar dividendos con la excusa de que necesitan comprar maquinaria nueva. En realidad, lo que los mayoritarios quieren hacer es estrangular financieramente a tres de los minoritarios (incluídos los administradores de Nuestro Diario) para que no tengan con que pagar la enorme deuda a la que se metieron cuando compraron poco más de un cuarto de las acciones del grupo. La arbitraria decisión se explica en que Jorge Springmuhl, Edgar Contreras y Gonzalo Marroquín adquirieron las acciones sin la bendición de los mayoritarios. Pero el tiro les salió por la culata porque nunca se imaginaron el escándalo legal que se les iba a armar. La burda maniobra también afectó a otros minoritarios que se terminaron uniendo a los rebeldes, que ahora suman más o menos un tercio de las acciones. Cuando se considera -por increíble que parezca- que el grupo Prensa Libre está valorado entre 100 y 200 millones de dólares, se podrá comprender no solo la dificultad de pagar las deudas en cuestión sino entender porqué los accionistas llegaron al extremo de sacarse mutuamente los trapos al sol en sus propios medios. La sobrevaloración del grupo se comprueba con el hecho que los dividendos no son siquiera suficientes para pagar el financiamiento de las acciones. Con todo y eso se necesitaría ser muy ingenuo para no saber que el verdadero valor de las acciones de Prensa Libre no está en el retorno de los dividendos sino en los beneficios colaterales de ser miembros de la empresa mediática más poderosa del país, algo que puede ser rentable de muchas maneras. En cuanto al futuro de los minoritarios poca duda queda que serán inmisericordemente aplastados por el flamante magistrado litigante José Quezada (de la CC), especialmente ahora que Gonzalo Marroquín traicionó a sus socios y se unió a los mayoritarios a pesar de que estos probablemente aún tienen planes de dejarlo en la calle.

Chepe Zamora Marroquín
De el Periódico se sabe que por ya buen tiempo había tenido problemas financieros debido en parte a una deuda enorme, en parte a no estar al 100% al servicio de la oligarquía o el gobierno, en parte a la competencia del trapo amarillo llamado Nuestro Diario y en parte a la mala administración. Es de hacer notar que al principio Chepe hizo el intento de establecer un medio genuinamente independiente. Contaba con la simpatía de muchas organizaciones periodísticas fuera del país y eso le permitió agenciarse de fondos para empezar. Pero pudo más la realidad, y a pesar de los periodistas de la nueva generación que lo diferencian, el Periódico se terminó convirtiendo en una versión más liviana de Prensa Libre que periódicamente pide “no más impuestos” desde el editorial. Ese giro al “mismismo” no ha sido visto con buenos ojos por algunos desmoralizados periodistas que reconocen en privado que el Periódico apesta. El último clavo de Chepe fué la gota que derramó el vaso y sin duda causará reacciones predecibles tanto dentro del equipo periodístico como de los financistas extranjeros y de la gente compradora de anuncios que lo considera una amenaza por su impredictibilidad. Conforme se va conociendo al verdadero Chepe dentro y fuera de las fronteras este se irá volviendo más y más radioactivo al punto que no le quedará otra que vender. Irónicamente, a Chepe la venta del periódico es una especie de póliza de seguro donde este le vale más muerto que vivo, no son pocos los que estarían dispuestos a pagar cualquier cantidad por él.

Chico Marroquín
De Siglo XXI se sabe que dejó de ser rentable hace mucho tiempo y que la única razón de ser de su existencia es servir de vocero oficial a la Universidad Francisco Marroquín y al neoliberalismo más radical de Centro América. Resulta irónico que la infalibilidad del mercado sea precisamente la razón principal del fracaso de Siglo XXI, sintetizado en la “venta de un producto” que nadie quiere: las ideas neoliberales. Cierto, la obstinación de continuar con un proyecto antieconómico pone de manifiesto la hipocresía de los supuestamente buzos capiruzos economistas y administradores de empresas que rutinariamente nos sermonean sobre responsabilidad financiera. Pero como ocurre con otros medios no rentables, los ideólogos neoliberales jamás estarían dispuestos a admitir que el verdadero valor de Siglo XXI radica en el poder que da la franquicia, algo que no siempre se puede comprar con dinero.

Coca Marroquín
La Hora no entra en la colada de este análisis, sin embargo, las vicisitudes de los parientes bien podrían representar una buena oportunidad para Coca, director del único medio decente del país y que por lo mismo no goza de la estima de la oligarquía compradora de anuncios ni de las juventudes alienadas que viven mentalmente en Miami. El colapso de la competencia bien podría servirle a La Hora no sólamente para salir de la quinta casilla sino para cumplir la importante función de hacer más accessibles sus puntos de vista alternativos a las masas, aún cuando eso implicara salirse del nicho vespertino.

Los problemas que viven los medios de comunicación “más importantes” deben considerarse como algo positivo para la libre expresión porque desnudan la fragilidad moral de sus dueños, quienes quedan retratados por lo que verdaderamente son: vulgares comerciantes de la información. Ilustran también que los beneficios económicos directos pueden no estar ahí, pero los indirectos y el poder desmesurado sí, explicando así el interés de mucha gente de meterse a inversiones ridículamente sobrevaloradas de dudosa rentabilidad.

En esta bitácora siempre hemos denunciado la complicidad de los medios con el status quo neandertalista, vendepatria y feudalista que por más de 50 años ha mantenido al país en estado de postración permanente. Lejos de jugar un papel positivo, los medios que se han prestado a la politización abierta y a someter la agenda editorial a la voluntad de los compradores de anuncios han sido parte del problema. Por esta razón creemos que la situación actual presenta una oportunidad para la emergencia de medios alternativos con nuevos paradigmas y para la sociedad de separar la libertad de expresión de la vulgar venta de anuncios.

martes, 26 de agosto de 2008

No Estaba Muerto, Andaba de Parranda



En el mundo mediático suele suceder que lo que los medios callan es tanto o más importante que lo que nos dicen. De ahí que el caso del misterioso silencio ante el “secuestro” de José Rubén Zamora confirma que las versiones extraoficiales sobre su “desaparición” no fueron simplemente el producto de la imaginación de mentes calenturientas como la de Palmieri. No es detalle insignificante el hecho que los hermanos Oscar y Gonzalo Marroquín, directores de La Hora y Prensa Libre respectivamente, hayan decidido permanecer callados ante la denuncia de secuestro de su primo hermano y director del Periódico. Semejante falta de solidaridad resulta difícil de concebir incluso en la olla de cangrejos llamada Guatemala.

Pero aún cuando sobraran las razones para explicar el silencio de los medios guatemaltecos, lo que verdaderamente resulta difícil de comprender es el silencio de la SIP, el club de dueños de medios de las américas. Un crímen tan grave como el señalado por Zamora debió haber generado por lo menos una denuncia pública en el sitio web de la SIP. Pero no. Evidentemente los primos saben algo que el resto de la población no sabe.

No se trata de criticar la vida personal de personajes públicos. Total, una o dos noches de farra con guaro, putas y cocaína es más falta de buen juicio que crimen, algo que en un país amoral como Guatemala es bien difícil de diferenciar. Sin embargo, lo que no se puede permitir es que individuos en posiciones de poder utilicen las mismas para protegerse de críticas legítimas a su conducta irresponsable.

En el caso de José Rubén Zamora, es imperativo que el Ministerio Público investigue a fondo las serias acusaciones de secuestro. Si se llegara a comprobar en los tribunales la versión de Palmieri, el Sr. Zamora estaría siendo culpable no solamente de falsa denuncia y delitos conexos, sino de abusar de su condición de periodista para obtener privilegios no disponibles para los ciudadanos de a pié. El crimen debe esclarecerse porque ni Zamora ni ningún otro empresario de la publicidad deberían estar por encima de la ley.

Al final de cuentas, e independientemente de lo que suceda desde el punto de vista legal, Zamora habrá despilfarrado la poca credibilidad que le quedaba al Periódico. Su irresponsabilidad y falta de decencia serán cruelmente criticadas en el peladero real, ese cuyos detalles jamás se publican.

viernes, 1 de agosto de 2008

Los Nuevos Miembros de AVEMILGUA

Desde la traición a Arbenz hasta el último intento de golpe de estado, el Ejercito de Guatemala no ha sido sino un yunque atado al cuello del sufrido pueblo de Guatemala.

A raíz del reciente comunicado –supuestamente apócrifo- atribuído a AVEMILGUA, el Presidente Colom sorprendió a tirios y a troyanos cuando decidió remover de sus puestos a prácticamente toda la cúpula del ejército. No dejará de ser una ironía el que los ahora descontentos exmilitares pasarán a engrosar las filas de la infame organización que directa o indirectamente fue responsable del fin prematuro de sus carreras.

Es de aplaudir la reacción del Presidente, ya que deja muy claro que los años 80 quedaron atrás. La cura en salud de Colom le envía un mensaje muy claro tanto a los potenciales golpistas dentro del ejército como a AVEMILGUA, entidad que a pesar de no reconocer la autoría del documento en cuestión está repleta de indivíduos cuyas acciones y declaraciones pasadas han sido del todo congruentes con el texto del supuesto apócrifo.

En cuanto a AVEMILGUA, tiene que entender que el violento lenguaje macartiriano de odio y falsedades ya no convence a tantos incautos como lo hizo en el pasado. Debería en su lugar tener la entereza de reconocer que muy buena parte del sufrimiento del país se debe a las acciones de muchos de sus miembros. Desde la traición a Arbenz hasta el último intento de golpe de estado, el Ejercito de Guatemala no ha sido sino un yunque atado al cuello del sufrido pueblo de Guatemala. En su ahistórico y anacrónico discurso se les olvida el pequeño detalle de que la guerrilla y todas las desgracias que convenientemente le atribuyen jamás habrían existido sin ellos.

Malo que bueno el pueblo aprende; los tiempos y la tecnología permiten que el pasado se conozca cada vez mejor. Mientras los serviles empleados históricos de los gringos, los autodenominados "hijos del honor, el deber y la gloria" sean totalmente incapaces de reconocer sus propios crímenes, la única manera de describirlos objetivamente será por medio de lenguaje que inevitablemente suena a insulto: una partida de parásitos, traidores, asesinos, irresponsables y ladrones, el cáncer más triste y más grande de la historia del país.

Fotografía cortesía de James Rodríguez, www.mimundo.org

domingo, 13 de julio de 2008

Petrocaribe y el Silencio de los MBA

¿Quienes son entonces los que se verían afectados por el ingreso de Guatemala a Petrocaribe?; Más importante aún: ¿Cuántos son?

En el mundo de los negocios, la salud financiera de una empresa se define principalmente por el balance general y el flujo de caja. En términos muy simples el balance general determina el patrimonio neto de la empresa, mientras que el flujo de caja quantifica tanto la proporción del patrimonio como el crédito disponible en cualquier momento para inversiones y gastos.

Como bien podría dar fe cualquiera que haya ido a un banco, el tener un patrimonio neto positivo (e.g. una propiedad) no siempre es suficiente para obtener un préstamo. Para los analistas de crédito es necesario que exista también un flujo de caja positivo (e.g. un empleo estable); de hecho, el flujo de caja positivo o liquidez es el factor más importante en el análisis de capacidad de pago porque a diferencia de activos menos líquidos, es mucho más fácil de predecir a plazos relativamente largos.

En este contexto, para la empresa llamada Guatemala sus muchísimos recursos representarían contablemente un inmenso patrimonio, mientras que sus precarios ingresos fiscales una gran falta de liquidez. Y como la iliquidez se parece muchísimo a la pobreza, la dolorosa descripción de nuestra realidad desde una perspectiva contable sería la de un país inmensamente rico lleno de gente pobre. O dicho de otra forma: Guatemala no es un país pobre, es un país ilíquido.

El ingreso de Guatemala a Petrocaribe representaría una gran oportunidad de incrementar la liquidez del estado. Entiéndase: enormes cantidades de dinero para invertir. Sin embargo, esta oportunidad única ha generado una tan predecible como irracional cobertura negativa en algunos medios de comunicación, quienes irresponsablemente utilizan el miedo y la desinformación para promover una anti-agenda política que literalmente les viene del norte.

Considerando el impacto que dicha incorporación podría tener en la economía nacional será necesario primero evaluar la validez de los argumentos de los críticos y después discutir Petrocaribe desde puntos de vista más racionales.

El primer argumento de los detractores de Petrocaribe es que un porcentaje significativo de la población, o “diferentes sectores” se oponen al proyecto por razones que los críticos se niegan a explicar; el segundo argumento se asocia con el incremento de la deuda externa, mientras que el tercero se basa en los supuestos beneficios políticos para Hugo Chávez.

En el primer caso, se podría decir con mucha seguridad que no habría un solo guatemalteco que no habría de beneficiarse con la incorporación del país a Petrocaribe, incluyendo los importadores de gasolina. Directamente por la garantía del suministro. Indirectamente como beneficiario de las políticas de estado que serían posibles gracias a la liquidez asociada con Petrocaribe. ¿Quienes son entonces los que se verían afectados por el ingreso de Guatemala a Petrocaribe? Más importante aún: ¿Cuántos son?. El más simple de los análisis demostraría que no existe un grupo significativo de personas que pueda verse afectado. Tal parece que la noción de que “diferentes sectores” se oponen no es sino un argumento vacío utilizado para enmascarar el argumento político que discutiremos adelante.

Los que argumentan que Petrocaribe no sería sino un inherentemente malévolo plan para endeudar perennemente a Guatemala hacen tal alarde de ignorancia que verdaderamente da vergüenza ajena. En primer lugar, la forma deshonesta en que se niegan a explicar las ventajas de Petrocaribe desde un punto de vista puramente financiero deja mucho que desear de los que representan y son parte del “sector privado”, tan empresarial, tan competente de Guatemala (según ellos), y tan lleno de MBA’s. El querer pintar Petrocaribe como una tarjeta de crédito sin límite en manos de un adolescente irresponsable no es sino una declaración de desconfianza al gobierno de turno, algo perfectamente válido, pero irresponsablemente prematuro a estas alturas del juego. Inexplicablemente, los críticos no dicen que hasta el más irresponsable de los gobiernos tendría que establecer un calendario de pagos antes de recibir el primer embarque, ni que las inversiones hechas con los nuevos recursos tendrían que tener una tasa de retorno mayor que la de los intereses. El negarse a explicar que el buen o mal uso que el gobierno de turno le pueda dar a los fondos no tiene absolutamente nada que ver con los méritos financieros de Petrocaribe sugiere –de nuevo- motivaciones políticas que difícilmente podrían explicarse con la realidad.

El que Guatemala no se integre a Petrocaribe porque representaría un beneficio político para Hugo Chávez es el más sincero de los argumentos. Pero también el más irracional. Para empezar, el espanto llamado Hugo Chávez no es sino la creación de quienes ven en el líder sudamericano una amenaza a la hegemonía gringa de la que se amamantan. Tampoco hay que olvidar que no sería la primera vez que Venezuela otorga condiciones preferenciales a sus vecinos en la factura petrolera. Los beneficios políticos para Chávez serían tan pequeños como lo fueron en su momento para Carlos Andrés Pérez. Pero independientemente de que tanto se beneficie, la lógica que debe cuestionarse es la que sugiere que un beneficio político para Chávez automáticamente representa un perjuicio para Guatemala.

No es casualidad que los que critican la incorporación de Guatemala a Petrocaribe sean los mismos que forzaron el TLC, los mismos que patrocinan a Sabino, los mismos que se alegran con el lanzamiento de la IV Flota, los mismos que etc, etc, etc. Exactamente los mismos que callan como putas ante los 8 aviones llenos de deportados. Al final de cuentas, el único argumento veraz de los críticos de Petrocaribe es el último. Los lacayos de los gringos tienen miedo de que Hugo Chávez pueda llegar a tener influencia en Guatemala y que esta deje de ser el feudo que les permite ser los parásitos sociales que son.

domingo, 1 de junio de 2008

Tú eres la ciudad*

Bajo tu alma fría.

Y tu corazón es un enorme basurero flatulento que expide gases grises hacia el cielo. Por tus venas de concreto y neón corren máquinas de la muerte todo el tiempo, algunas veces con taquicardia otras con hipotensión. Glóbulos rojos, blancos y de colores que chocan embriagados entre sí.

Tu pecho de mujer siliconeada está apretado por un corsé de pobreza y abandono que no te deja respirar, ni aunque te guarden la espalda y tu seguridad privada te dé respiración de boca a boca. Mira ese alambre espigado que corona tu cabeza, rey de las judías. Ponle un poco de electricidad para que ladrones y pájaros mueran electrocutados sobre tus sueños.

Tu esqueleto de 228 kilómetros cuadrados de cemento y hierro no alcanza para albergar los cuatro millones de latidos que aún creen que pueden obtener de ti, un poco de prosperidad, sin saber que tus huesos están condenados por una osteoporosis crónica.

Tus manos blancas y finas de manicure francés contrastan con tus pies morenos y agrietados de tanto buscar trabajo. Tus ojos tristes sólo reflejan las vitrinas de un alma eternamente en SALE. Tu boca no canta como los pájaros, si no que grita, hace bulla, duele, apesta a mierda. Eructas pollo cuando comes frijoles. Tus brazos y tus piernas son barrancos llenos de pobreza y abandono, que no abrazan, ni mucho menos empiernan a nadie.

Bajo tu cabellera rubia, sobresalen las raíces negras de un cabello lleno de liendres, genocidios, masacres y terribles injusticias. Descansan, bajo tu alma fría, los espíritus de la antigua Kaminal Juyú, que a veces se levantan en las noches para bailar en alguna discoteca aquella canción de Rubén Blades, que hoy me acerca a ti y a tu plástico.

*Por Lucía Escobar - Guatemala, 1 de junio de 2008,
fuente: www.elperiodico.com.gt
Fotografía: Jerry Brown

martes, 27 de mayo de 2008

Perfectamente Normal (Sección de Sociales por Favor)



Dado el historial de intervenciones continuadas, abiertas y solapadas de los EEUU en Guatemala, es necesario preguntarse a viva voz: ¿Qué hacían propietarios, presidentes y directores de los periódicos de mayor circulación en el país en un agasajo íntimo para el embajador de los EEUU?


Nos cuenta la sección de sociales de Prensa Libre que el sábado 17 del corriente, un selecto grupo de guatemaltecos se reunieron en la casa de uno de los dueños de ese mismo medio en La Antigua para despedir del país al embajador de los EEUU. De acuerdo a fuentes que asistieron al evento, el número reducido de invitados incluyó a los dueños, presidentes y directores de Prensa Libre, El Periódico y Siglo XXI.

En el mundo diplomático atender una función para homenajear a funcionarios de un gobierno extranjero es algo que se maneja con mucho cuidado. Esto es particularmente cierto para gente que ostenta puestos públicos, incluyendo los funcionarios de medios de comunicación, que como rectores del cuarto poder son personajes públicos, en la práctica en nada diferentes a los diputados, ministros y jueces. El simple hecho de ser invitado es un mensaje en sí mismo. Lo mismo ocurre con aceptar o no aceptar la invitaciones. Hasta las excusas para no asistir envían un mensaje. Si consideramos que en el lenguaje diplomático el más mínimo gesto tiene una explicación más allá de sí mismo, cuando Mario Antonio Sandoval organiza un agasajo de despedida para el embajador de los EEUU e incluye entre los invitados a propietarios, presidentes y directores de Prensa Libre, El Periódico y Siglo XXI, la mente suspicaz no puede evitar el cuestionar la imparcialidad editorial de los medios que esta gente representa para con cualquier noticia relacionada directa o indirectamente a los EEUU.

Dado el historial de intervenciones continuadas, abiertas y solapadas de los EEUU en con Guatemala, es necesario preguntarse a viva voz: ¿Qué hacían propietarios, presidentes y directores de los periódicos de mayor circulación en el país en un agasajo íntimo para el embajador de los EEUU?¿Será posible que no entiendan que al atender este tipo de eventos comprometen su independencia editorial? ¿Tan faltos de tacto serán, o podrá más la necesidad de congraciarse con el imperio?¿Porqué no invitó la embajada o su testaferro Sandoval a personal de La Hora?¿Será que le habrían organizado de igual manera un agasajo al embajador venezolano o cubano?¿Será que eso explica el porqué de la posición abiertamente pro EEUU, pro Colombia, anti Chávez y anti Morales de los medios en cuestión? ¿Será que eso explica la incansable reproducción, repetición y magnificación de los mensajes de perros de presa del imperio como Andrés Oppenheimer y Carlos Alberto Montaner?

Para los que no están familiarizados con el lenguaje diplomático, el evento del sábado podría traducirse de la siguiente manera:

Anfitrión: Señor embajador, siempre a sus órdenes. Es importante que Ud. sepa que siempre hemos estado y siempre vamos a estar de su lado. Sepa Ud. que su gobierno puede contar con nosotros en todo momento. Para continuar con esta larga relación de amistad, y como muestra del agradecimiento eterno que le habremos de tener por el apoyo que su embajada nos has brindado desde nuestro orígen, permítame organizarle una fiesta en mi casa de La Antigua. Mándeme la lista de gente cuya lealtad quiere Ud. poner a prueba, yo le mando unos cuantos nombres para su gentil consideración, por supuesto que se trata de gente que ha demostrado su lealtad incondicional

Invitado 1: ¡Magnífico! Siempre es bueno saber quien es quien en Guatemala, además, es bueno para el negocio. Hay que hacer puntos con el jefe y con el nuevo embajador antes que venga.

Invitado 2: ¡Ala pero qué honor! ¡Por supuesto que iré! No podemos perder la oportunidad de demostrarle a los EEUU que no tienen un aliado más leal que nosotros, ni siquiera los de PL.

Invitado 3: ¿Y ahora que hago? No me atrae mucho la idea porque más de alguien podría pensar mal... pero la realidad es la realidad, además la gente es tan pendeja en Guatemala que nunca pasa nada...

En cualquier país normal la sumisión vergonzosa de los medios de comunicación a la embajada de los EEUU sería un escándalo. Pero en una república bananera ese tipo de situación es perfectamente normal. Tan normal que ¡hasta sale en la sección de sociales!

Fotografía propiedad de sociedad online www.sociedadonline.com

lunes, 19 de mayo de 2008

Dos lobos hambrientos y una caperucita roja*


En un nuevo artículo, el líder de la revolución cubana, Fidel Castro, calificó a Estados Unidos y a Europa como "dos lobos hambrientos disfrazados de abuelitas buenas" que compiten entre si y contra si por el petróleo, las materias primas esenciales y los mercados.

Una idea básica ocupaba mi mente desde mis viejos tiempos de socialista utópico. Partía de la nada con las simples nociones del bien y el mal que a cada cual le inculca la sociedad en que nace, lleno de instintos y carente de valores que los padres, en especial las madres, comienzan a sembrar en cualquier sociedad y época.

Como no tuve preceptor político, el azar y la casualidad fueron componentes inseparables de mi vida. Adquirí una ideología por mi propia cuenta desde el instante en que tuve una posibilidad real de observar y meditar los años que viví como niño, adolescente y joven estudiante. La educación se convirtió para mí en el instrumento por excelencia de un cambio en la época que me tocó vivir, de la cual dependería la propia supervivencia de nuestra frágil especie.

Después de una larga experiencia, lo que pienso hoy sobre el delicado tema es absolutamente coherente con esta idea. No necesito pedir excusas, como prefieren algunos, por decir la verdad aunque sea dura.

Hace más de dos mil años, Demóstenes, orador griego famoso, defendió con ardor en las plazas públicas una sociedad en la que el 85 por ciento de las personas eran esclavas o ciudadanos que carecían de igualdad y derechos como algo natural. Los filósofos compartían ese punto de vista. De allí surgió la palabra democracia. No se les podía exigir más en su tiempo. Hoy, que se dispone de un enorme caudal de conocimientos, las fuerzas productivas se han multiplicado incontables veces y los mensajes a través de los medios masivos se elaboran para millones de personas; la inmensa mayoría, cansada de la política tradicional, no quiere oír hablar de ella. Los hombres públicos carecen de confianza cuando más la necesitan los pueblos ante los riesgos que los amenazan.

Al derrumbarse la URSS, Francis Fukuyama, ciudadano norteamericano de origen japonés, nacido y educado en Estados Unidos y titulado en una universidad en ese mismo país, escribe su libro El fin de la historia y el último hombre, lo que muchos seguramente conocen, pues fue muy promovido por los dirigentes del imperio. Se había convertido en un halcón del neoconservadurismo y promotor del pensamiento único.

Quedaría, según él, una sola clase, la clase media norteamericana; los demás, pienso yo, estaríamos condenados a ser mendigos. Fukuyama fue partidario decidido de la guerra contra Iraq, como el vicepresidente Cheney y su selecto grupo. Para él la historia finaliza en lo que Marx veía como "el fin de la prehistoria".

En la ceremonia inaugural de la cumbre América Latina y Caribe-Unión Europea celebrada en Perú el pasado 15 de mayo, se habló en inglés, alemán y otros idiomas europeos sin que partes esenciales de los discursos se tradujeran por las televisoras al español o al portugués, como si en México, Brasil, Perú, Ecuador y otros, los indios, negros, mestizos y blancos —más de 550 millones de personas, en su inmensa mayoría pobres— hablasen inglés, alemán u otro idioma foráneo.

Sin embargo, se menciona ahora elogiosamente la gran reunión de Lima y su declaración final. Allí, entre otras cosas, se dio a entender que las armas que adquiere un país amenazado de genocidio por el imperio, como lo ha sido Cuba desde hace muchos años y lo es hoy Venezuela, no se diferencian éticamente de las que emplean las fuerzas represivas para reprimir al pueblo y defender los intereses de la oligarquía, aliada a ese mismo imperio. No se puede convertir la nación en una mercancía más ni comprometer el presente y el futuro de las nuevas generaciones.

La IV Flota no se menciona, por supuesto, en los discursos que se televisaron de aquella reunión, como fuerza intervencionista y amenazante. Uno de los países latinoamericanos allí representados acaba de realizar maniobras combinadas con un portaviones de Estados Unidos del tipo Nimitz, dotado con todo tipo de armas de exterminio en masa.

En ese país hace unos pocos años las fuerzas represivas desaparecieron, torturaron y asesinaron a decenas de miles de personas. Los hijos de las víctimas fueron expropiados por los defensores de las propiedades de los grandes ricos. Sus principales líderes militares cooperaron con el imperio en sus guerras sucias. Confiaban en esa alianza. ¿Por qué caer de nuevo en la misma trampa? Aunque es fácil de inferir el país aludido, no deseo mencionarlo por no herir a una nación hermana.

La Europa que en esa reunión llevó la voz cantante, es la misma que apoyó la guerra contra Serbia, la conquista por Estados Unidos del petróleo de Iraq, los conflictos religiosos en el Cercano y Medio Oriente, las cárceles y aterrizajes secretos, y los planes de torturas horrendas y asesinatos fraguados por Bush.

Esa Europa comparte con Estados Unidos las leyes extraterritoriales que, violando la soberanía de sus propios territorios, incrementan el bloqueo contra Cuba obstaculizando el suministro de tecnologías, componentes e incluso medicamentos a nuestro país. Sus medios publicitarios se asocian al poder mediático del imperio.

Lo que dije en la primera reunión de América Latina con Europa, celebrada hace nueve años en Río de Janeiro, mantiene toda su vigencia. Nada ha cambiado desde entonces excepto las condiciones objetivas, que hacen más insostenible la atroz explotación capitalista.

El anfitrión de la reunión estuvo a punto de sacar de sus casillas a los europeos, cuando en la clausura mencionó algunos puntos planteados por Cuba:

1.Condonar la deuda de América Latina y el Caribe.

2.Invertir cada año en los países del Tercer Mundo el 10 por ciento de lo que gastan en las actividades militares.

3.Cesar los enormes subsidios a la agricultura, que compiten con la producción agrícola de nuestros países.

4.Asignar a Latinoamérica y el Caribe la parte que les corresponde del compromiso del 0,7% del PIB.

Por las caras y las miradas, observé que los líderes europeos tragaron en seco durante unos segundos. Pero, ¿por qué amargarse? En España sería todavía más fácil pronunciar discursos vibrantes y maravillosas declaraciones finales. Se había trabajado mucho. Venía el banquete. No habría en la mesa crisis alimentaria. Abundarían las proteínas y los licores. Faltaba sólo Bush, que trabajaba, incansable, por la paz en el Medio Oriente, como es habitual en él. Estaba excusado. ¡Viva el mercado!

El espíritu dominante en los ricos representantes de Europa era la superioridad étnica y política. Todos eran portadores del pensamiento capitalista y consumista burgués, y hablaron o aplaudieron en nombre de este. Muchos llevaron consigo a los empresarios que son el pilar y sostén de "sus sistemas democráticos, garantes de la libertad y los derechos humanos". Hay que ser expertos en la física de las nubes para comprenderlos.

En la actualidad, Estados Unidos y Europa compiten entre sí y contra sí por el petróleo, las materias primas esenciales y los mercados, a lo que se suma ahora el pretexto de la lucha contra el terrorismo y el crimen organizado que ellos mismos han creado con las voraces e insaciables sociedades de consumo. Dos lobos hambrientos disfrazados de abuelitas buenas, y una Caperucita Roja.

* Fidel Castro Ruz
Mayo 18 de 2008
10 y 32 p.m.

domingo, 11 de mayo de 2008

La Guerra Contra la Democracia (Somos Radicales)

A algunos los podrás engañar siempre. También podrás engañar a todos de vez en cuando. Pero jamás podrás engañar a todos siempre. Abraham Lincoln



¿Somos radicales? Efectivamente. Es de hacer notar que en el calor de las discusiones la gente muchas veces confunde el dogmatismo ideológico intenso con la radicalidad. Entre estos dos existe una gran diferencia que es necesario distinguir: Mientras el dogmatismo ideológico se sustenta en un paradigma teorético ahistórico, la radicalidad se basa en un profundo conocimiento de la historia, poniendo un fuerte énfasis en la relación causa y efecto de los hechos plenamente documentados. Desde nuestro punto de vista, el radical es simplemente una persona bien informada que quiere aprender de los errores históricos.

¿Porqué somos radicales? Sin el menor afán de pecar de arrogantes, es una respuesta muy compleja que para poder ser comprendida el lector requeriría ser versado en la historia de América Latina, del mundo, geopolítica y tener además un conocimiento muy cercano de los EEUU, y la naturaleza de su imperialismo. Condensar tanta información en un formato conciso y fácil de entender sería un reto de tal magnitud que sería mejor dejárselo a los artistas. Afortunadamente para nuestros tiempos, un artista con esa visión existe: La obra magistral de John Pilger ilustra perfectamente los porqués más importantes de la historia latinoamericana: Martí, Zapata, Sandino, Gaitán, Arbenz, , Castro, Guevara, Allende, Chávez, Morales y Correa. Como suele suceder en estos casos, el autor no es latinoamericano, y como también suele suceder con la información más importante para Latinoamérica, la documental es en inglés. Aún así, invitamos a nuestros lectores a que vean la obra importantísima de Pilger.

jueves, 1 de mayo de 2008

Hacia el Salario Mínimo por Hora

En el Día Internacional del Trabajo enviamos un saludo solidario a los trabajadores del campo que producen los alimentos de todos, a los constructores de casas, carreteras e infraestructura que utilizamos todos y a los obreros que fabrican los artículos que consumimos todos. Ninguna sociedad en el mundo podría existir sin Uds.

Por más de 500 años la medida de tiempo del trabajo en Guatemala ha sido el jornal. Al no tener, o no querer tener todos una idea clara de lo que constituye "un día de trabajo", la utilización del jornal como medida de tiempo se ha prestado al abuso. Por demás está decir que los más perjudicados han sido siempre los más vulnerables. Aún cuando el relativamente reciente logro de la jornada de 8 horas de trabajo es generalmente respetado, el método de jornales ha sido considerado obsoleto desde hace mucho tiempo en las sociedades modernas.

Es tiempo ya de remunerar el trabajo por hora en Guatemala.

Al trabajador le convendría la remuneración por hora porque habrían menos posibilidades de discrepancias con el patrono a la hora de hacer las cuentas. También sería más fácil llevar el control de las horas extras. Facilitaría también la flexibilidad de horarios y la capacidad de trabajar fraccionadamente o a medio tiempo.

Para el patrono las ventajas serían similares. Facilitaría también la contabilidad y la flexibilidad de horarios. Incrementaría la operatividad de las empresas pequeñas. Permitiría la capacidad de compensar incrementos al salario mínimo con aumentos a la productividad. Una política de salario mínimo por hora con incentivos sería una alternativa mucho más honorable que el pago por productividad que algunos empresarios proponen. Para nadie es un secreto que una fuerza laboral con mejores incentivos es más productiva.

Para el estado el salario mínimo por hora sería mucho más fácil de manejar tanto política como administrativamente. Un incremento al salario mínimo por ejemplo, sería mucho más fácil de implementar porque les estaría dando a los patronos mayor flexibilidad para compensar el incremento con mejoras a la productividad. Si el estado combinara la implementación del salario mínimo por hora con una política progresiva de impuestos basada en multiplos del salario mínimo estaría automáticamente ampliando su base tributaria, ya que tanto los patronos como los empleados con mejores sueldos tendrían incentivos fiscales muy fuertes para reducir la brecha entre los empleados que devengan salario mínimo y los demás.

¿Qué opina Ud. amigo lector?

Fotografía cortesía de James Rodriguez: www.mimundo.org

miércoles, 30 de abril de 2008

Opinar, entretenido simulacro*

Proferir ideas fragmentarias e inconexas, no es opinar.

Entre la infinidad de simulacros que conforman la vida posmoderna, el de la libertad de opinar es uno de los más socorridos. Los medios de comunicación suelen incluir apartados para que los lectores, escuchas o televidentes expresen el resultado de sus supuestos análisis acerca de las problemáticas que abordan los comunicadores profesionales. Y el torrente de opiniones se desborda porque medio mundo padece la ilusión de que posee un criterio personal capaz de solucionar los problemas humanos.

La ilusión de tener criterio propio y libertad para ejercerlo brota del simulacro de libertad de expresión que hacen posible las técnicas conductistas que, por medio de manipulaciones subliminales ideadas por mercadólogos y publicistas, guían las conductas de los consumidores de cultura light, según combos ideológicos de fácil digestión intelectual como el del neoliberalismo “libertario”, el de la corrección política “de izquierda” y el combo híbrido de los “librepensadores” de derecha que, desde la miedosa comodidad del anonimato saturan los apartados opinionistas que aparecen en las versiones electrónicas de algunos diarios.

Profiriendo ideas fragmentarias, inconexas, yuxtapuestas y escritas con la peor de las leches (y las ortografías), los opacos practicantes de este mariposeo intelectual descalificador atacan en manada y con argumentos ad hominem y gran variedad de sofismas a quienes señalan el criminal ridículo burgués, para lo cual blanden una prosa pobremente exhibicionista y una frustración delirante por no ser capaces de sostener una columna de opinión propia.

Estos opinionistas oficiosos suelen ser “todólogos”: saben de todo; solucionistas: conocen el remedio de todos los males; y se caracterizan porque sus opiniones “originales” son uniformes y masificadas, de modo que si sabemos lo que opina uno, sabremos lo que opinan todos. Entre ellos no hay matices ni mucho menos contradicciones. Su denominador común es una básica ignorancia, una mediocridad rabiosa, una diletancia pedante, una impostura fallidamente distinguida y una agresiva temeridad amparada en la cobarde máscara del seudónimo.

Justo es subrayar que no todos los que opinan en estos foros han sucumbido al simulacro de la libertad de expresión y a la ilusión ligera del criterio propio. Es obvio que de vez en cuando aparecen opiniones certeras, útiles, asentadas sobre bases sólidas, críticas y radicales. Y son la excepción que valida la regla antes expuesta.

Así como la libertad de escoger entre una mercancía y otra es una flagrante mentira (porque esa escogencia está condicionada por la manipulación conductista del mercadeo y la publicidad), la ilusión consumista de que se tiene criterio propio (y libre) se diluye sin remedio, en el mentiroso simulacro mediático de la libertad de expresión convirtiendo el ejercicio de esa ilusión en otro simulacro, porque en los medios masivos no existe diferencia alguna entre la “libertad” de optar por una opinión o por una mercancía u otra. Por eso, los simulacros intelectuales y las mentalidades light van siempre de la mano.

Opinar en un mundo dominado por la simulación y el consumismo, anuladores de la capacidad de pensar con libertad, es un derecho.

Pero integrar bandas de opinionistas erráticos e irresponsables, anónimos y temerosos de asumir el debate de ideas es una estafa, pues esta conducta no pasa de ser otro simulacro: el de la valentía intelectual, el de la capacidad analítica, el del compromiso moral y el del ejercicio de la inteligencia.

*Por Mario Roberto Morales, publicado originalmente en el Periódico el 30 de abril del 2007
Fotografía: BusinessWeek Magazine.

lunes, 14 de abril de 2008

El Elefante en la Sala

La manera en que los medios han cubierto el asesinato de Rivera invita a pensar que nuestros comentaristas son incapaces de entender que el hecho fue simplemente la consecuencia lógica de un problema de fondo mucho más serio: la bancarrota moral de la nación.

Muchas y muy distintas han sido las reacciones al asesinato de Víctor Rivera: Lamentaciones, señalamientos, conjeturas, acusaciones, apologías, idealizaciones. Con lo guanaca y mal informada que es la gente no hará falta quien empiece a juntar firmas para una campaña de beatificación o un premio Nóbel.

Pero tal y como ha ocurrido con otros eventos de mayor o menor relevancia, las discusiones sobre la muerte de Rivera adolecen de las mismas faltas de casi cualquier otra discusión de interés público: la carencia total o parcial de información idónea y su correspondiente contexto.

Y es que en este caso en particular, los medios no se han tomado la molestia de decirnos quién en realidad era Víctor Rivera*. No es un detalle pequeño, porque si nadie en Guatemala da la impresión de conocer aspectos importantes del CV del finado ¿de qué calidad pueden ser las columnas o editoriales que sobre su vida o muerte se escriban?

El problema no es tanto lo patético que se ven los comentaristas hablando de un hombre del que no saben nada, sino que el hablar de lo que se sabe poco o nada (particularmente en los temas más trascendentales) es la regla general en los medios chapines. Si consideramos que semejantes omisiones jamás podrían ser obra de la casualidad nos encontraríamos con que colectivamente los medios han fallado miserablemente en cumplir con el papel vital que una sociedad democrática espera de ellos.

La manera en que los medios han cubierto el asesinato de Rivera invita a pensar que nuestros comentaristas son incapaces de entender que el hecho fue simplemente la consecuencia lógica de un problema de fondo mucho más serio: la bancarrota moral de la nación. La bancarrota moral que hoy permite a muchos llorar la muerte de un sicario de fama internacional es la misma bancarrota moral de los que callan y han callado por siglos de injusticia. La misma de los que votaron por un genocida de mano dura para presidente. Exactamente la misma bancarrota moral que certificó hace tiempo la condición de estado fallido de un país que alguna vez se llamó Guatemala.


*Fuente: Declaración de Celerino Castillo III ante el Congreso de los EEUU, Julio del 2000.

miércoles, 12 de marzo de 2008

El Talentoso Mr. Uribe y el Silencio Criminal de los Medios


¿A que Ud. no sabe NADA del escándalo de la parapolítica?

Si quisiéramos formarnos una opinión de Álvaro Uribe, los medios comerciales nos dirían que es un estadista demócrata y progresista, un modelo de eficiencia, probidad e integridad. Si quisiéramos hacer lo mismo con Hugo Chávez encontraríamos con que es un patán, violento y autoritario dictador. ¿Qué tan cerca de la realidad estarán las descripciones de los dos carismáticos líderes sudamericanos?

De Chávez no será necesario hablar tanto, porque información sobre lo que ha hecho y dejado de hacer abunda por todos lados. Nos queda entonces Uribe: ¿Qué nos cuentan los medios latinoamericanos "más importantes" del presidente colombiano?. O mejor aún: ¿Qué no nos cuentan?

La prensa comercial no nos cuenta, por ejemplo, que Uribe tiene un nefasto record de derechos humanos que no tiene nada que envidiarle al de Ríos Montt y antecedentes de narcotráfico comparables a los de Manuel Noriega. Inexplicablemente esos más que cuestionables antecedentes no le interesan a nuestros comentaristas. Y sí, noticias comprometedoras de Uribe aparecen de vez en cuando refundidas en las últimas páginas, pero las columnas y editoriales de los dueños no critican a Uribe con la severidad con que lo hacen con Chávez. ¿Porqué será?

Los mismos que escrutan hasta el movimiento más insignificante del pasado y presente de Chávez no se toman la molestia de contarnos que el mismo Uribe -que ha sido objeto de empalagosos editoriales- es el hijo de un conocido narcotraficante colombiano que estuvo a punto de ser extraditado a los EEUU en los 80´s (fue asesinado poco antes del viaje, supuestamente por la guerrilla). ¿Habría pasado desapercibido este detalle si se hubiera tratado del padre de Chávez?

Tampoco nos cuentan los que hoy lo llaman “estadista” que Uribe fue director de aeronáutica durante el auge del aerotransporte de droga en los 80´s, cuando muchos narcos obtuvieron sus licencias de piloto. Tan buen trabajo hizo ahí que siendo muy jóven se convirtió en alcalde de Medellín en los años dorados del cartel del mismo nombre, cuando Pablo Escobar era diputado por Envigado. De acuerdo a la ex amante de Escobar, Virginia Vallejo, Uribe fue amigo personal y testaferro de Escobar y los hermanos Ochoa cuando la Ciudad de Medellín era famosa por ser santuario del cartel.¿Será posible que toda la gente alrededor de Uribe fuera parte del Cartel de Medellín menos él? ¿A qué conclusiones llegarían nuestros pseudoperiodistas si se tratara de Chávez?

Por alguna razón inexplicable ningún columnista del status quo nos cuenta que durante el tiempo de su estrecha relación con miembros del Cartel de Medellín -como buen abogado nacionalista que era- Uribe se oponía tenazmente a la extradición de colombianos a los EEUU, al punto que llegó a ser considerado uno de los 100 narcotraficantes más importantes de Colombia de acuerdo a una lista que preparó el mismísimo gobierno de los EEUU que hoy lo apoya. ¿Será que los medios reaccionarían con la misma indiferencia si de pronto saliera a luz que Chávez figuró en una lista de narcotraficantes?¿No encuentra nadie sospechoso el apoyo incondicional de los EEUU a Uribe?

Obviamente los derechos humanos no son importantes para la prensa comercial, porque de serlo nos hubieran contado que cuando fue gobernador de Antioquia, Uribe implementó CONVIVIR, organización paramilitar a la que se le documentaron numerosas violaciones a los derechos humanos y que estuvo asociada a las igualmente sanguinarias AUC. De acuerdo a Human Rights Watch, CONVIVIR, fue el responsable de la tortura, secuestro y ejecución extrajudicial de miles de personas.¿Se comparará este historial plenamente documentado con la “tiranía” de Chávez que tanto se discute en las columnas?

A Chávez los medios no le perdonan su autoritarismo. Sin embargo, nada dicen del autoritarismo de Uribe. Tampoco nos dicen nada de su temperamento violento, ni de su posición oficial sobre derechos humanos. Cualquier crítica a Uribe (o defensa de Chávez) los medios inmediatamente la tergiversan como “muestra de simpatía a los terroristas de las FARC” ¿Porqué?

Por alguna razón desconocida, ningún comentarista del establishment se molesta en mencionar que Pedro Juan Moreno, quien ha sido la mano derecha de Uribe desde que era gobernador de Antioquia, es el dueño de la importadora de Permanganato de Potasio más grande de Colombia (a Moreno también se le considera el arquitecto de CONVIVIR entre otras cosas). Seguramente los medios desconocen que el permanganato es indispensable para producir cocaína y que no existen otros usos industriales de este químico en Colombia. No ha de ser relevante tampoco que miembros del gobierno de Uribe –incluido un primo hermano de Pablo Escobar- han sido señalados de tener fuertes lazos con el narcotráfico y las AUC.

En los días en que los medios juraban y perjuraban que Chávez iba a cometer fraude (antes del referendo que perdió), Uribe estaba plenamente inmerso en un sub escándalo del gran escándalo de la parapolítica. La distracción de Venezuela resultó extremadamente conveniente, al punto que debate sobre el escándalo de magnitud macondiana de la parapolítica es virtualmente inexistente en los medios oligárquicos. ¿Por qué?

En la reciente incursión a Ecuador en la que Colombia fue a todas luces el agresor, los defensores del status quo se las arreglaron para de alguna manera echarle la culpa a Chávez de todo. No dudaron un instante en adoptar la posición colombiana (o gringa) y en repetir sin cuestionamientos de ningún tipo la existencia de las laptops y sus supuestos contenidos. Irresponsablemente, los medios se prestaron a repetir información que por su delicadeza debió haber sido sometida a un riguroso análisis. Más de algún comentarista señaló que Chavez hizo lo que hizo para distraer a la población venezolana. Los más elementales estándares periodísticos fueron obviados por motivos que únicamente pueden catalogarse como políticos. La irresponsabilidad llegó a tal extremo que las acusaciones de Uribe se siguieron repitiendo incluso después de que los famosos correos electrónicos se hicieron públicos. Una lectura a la carrera habría bastado para que cualquier persona con dos dedos de frente pudiera concluir que no sustentaban las acusaciones de Uribe. Eso asumiendo que de verdad eran genuinos. Al final, nuestros los mercaderes de la tinta no solamente fallaron en criticar la irresponsabilidad de presidente colombiano, sino le dieron todo el crédito por la resolución de la crisis. Nadie mencionó siquiera que el más beneficiado de la distracción fué el mismo Uribe.

De acuerdo a algunos analistas, Uribe coopera con los EEUU porque lo tienen chantajeado. Tienen tanta información sobre él que lo pueden manejar a su sabor y antojo. Un crítico de Uribe que vive en el exilio afirma que el Plan Colombia no tiene nada que ver con el combate al narcotráfico sino con los planes de los EEUU de recuperar el control de América Latina ¿Qué opina Ud. amigo lector?

REFERENCIAS:

1) El escándalo de la parapolítica (Wikipedia)

2) Parapolítica (Polo Democrático, Colombia)

3) Narco candidato en Colombia (Narco News)

4) Los jinetes de la cocaína (Fabio Castillo, libro virtual)

5) Amando a Pablo, Odiando a Escobar (Virginia Vallejo)

6) Entrevista a Virginia Vallejo (CNN en español)

7) DDHH y ayuda militar de los EEUU a Colombia (AI, HRW, WOLA, en inglés)

8) Las redes de asesinos de Colombia, la sociedad militar-paramilitar y los EEUU (HRW, inglés)

9) Sociedad de reconciliación en Colombia (en inglés)

10) El pasado escondido del Presidente Uribe (Colombia Journal, en inglés)

11) Motivos secretos de guerra, entrevista con Alfredo Molano (Narco News, en inglés)

12) Cargos contra Chiquita Banana (Departamento de Justicia, EEUU)

13) La guerra a los DDHH en Colombia (Phillip Cryan, Counterpunch, en inglés)

14) Reporte de DDHH en Colombia, 2003 (Depto de Estado de los EEUU, en inglés)

15) Ataques a activistas de DDHH en Colombia (WOLA, en inglés)

16) Guerra sin cuartel, Colombia y la ayuda humanitaria internacional (HRW, en inglés)

17) Lazos que atan: Colombia y los nexos entre militares y paramilitares (HRW, en inglés)

18) Olvidando las preguntas difíciles (MALA, en inglés)

19) ¿Liberados? (Neewsweek, en inglés)

20) Lazos que atan (The Economist, en inglés)

21) Biografía no autorizada de Alvaro Uribe Vélez (Joseph Contreras)


ARTÍCULOS, COLUMNAS, Y EDITORIALES PRO-URIBE O ANTI-CHAVEZ EN LAS ÚLTIMAS DOS SEMANAS

Prensa Libre, Editorial, 6 de marzo
Prensa Libre, Editorial, 8 de marzo
Prensa Libre, Invitado
Mario Antonio Sandoval
Mario Antonio Sandoval
Rodrigo Castillo del Carmen
Alfred Kaltschmitt
José Raúl González
Humberto Preti
El Periódico, Artículo
El Periódico, Invitado
El Periódico, Invitado
El Periódico, Invitado
El Periódico, Invitado
Raúl Minondo
Dina Fernández
Sylvia Gereda
Siglo XXI, Editorial, 4 de marzo
Siglo XXI, Editorial 6 de marzo
Siglo XXI, Editorial 16 de marzo
Siglo XXI, Invitado
Karen Cancinos
Caroll Ríos