domingo, 28 de octubre de 2007

PRIMAVERAS, PRIMAVERAS*

El país de la eterna primavera...

Somos unos falsos.

Esa idea que nos venden, que si eterna primavera,

y la otra que si solo diez años... que si perpetuas rosas.
Nos venden este pedazo de tierra condenado a hundimiento, a fracturas latentes en todas las fallas que cortan como cicatrices.Nos venden sí, esa misma, esa imagen donde la sangre es lo que la nutre, pide sangre derramada diariamente, tierra egoísta que pidio sacrificios, guerras, conquistas. Pide la sangre, su cuota de sangre diaria para no abrirse y llevarnos a todos al separar sus pedazos, sus restos.

Ese país que piensa la señora que grita vamoschapines guatetequierotanto, mi guate, entre sueños y delirios de pseudofelicidad, a esa misma me gustaría gritarle que esa tierra no existe, no existe, esa se la contaron en misa, o en la novela. Señora despierte que eso pasa dentro de la caja que le proyecta una vida que usted jamás podrá tener. Acá no hay primaveras, la tierra pide sangre diaria. Ya la pidio en muchos sitios y en muchos tiempos. Aquí y ahora pide la suya mientras usted piensa en otoño y primavera, y saca su bufanda a juego con abrigo, como si este Macondo fuera NY.

Acá solo hay verano cada vez más largo que a veces en lugar de cabezas negras en una playa oscura y sucia, nos proyecta hambruna. Sí, así como usted hace lo imposible con esas píldoras que bien sabe que guarda en algun sitio, así en ciertos lugares hay gente muriendo por hambre. Y no es Somalia, si tomara esa carretera unas tres horas oriente, se chocaría con la realidad. ¿La negaría? Pero si acá solo hay primaveras.

Y hasta el verano, y hasta el invierno es bipolar.
Inconstantes.
Destructivos de los más débiles.
Traidores.Hasta ellos dos son asesinos nos dirá esa tierra, esa pedigüeña de sangre.
Inviernos copiosos, casas inundadas, puentes que se caen. La miseria a flote en su mayor glamour, mientras en el centro de acopio se oye la vocecita tonta del sacrificio que hacen al dar un sueter Banana, a "esa gente que no existe". Y digo esa gente que no existe porque acá la primavera que no existe es slogan, y la gente que alimenta la tierra a diario no existe, porque no se ve, no se ve en los malls, afortunadamente con paredes lo suficientemente altas, tampoco en las carreteras o detrás del polarizado negro y las gafas más negras aún.

Un hoyo negro.

Y es que no importa, no. El sopor de la primavera que no existe ni existió, ese mito que va y viene en mis sueños con la imagen distorsionada de un escudo con rifles cruzados, con líneas verticales, pergaminos viejos y conservadores, y un pájaro verde, burlón, pequeño, torpe y huidizo que quiere representar la libertad. A punto de extinguirse, de hecho.

Hay cola ahora en el cementerio general, el sitio más tétrico al que pueden ir aparte del basurero de la zona 3, en la ciudad. Y es más triste aún porque se ven muchos viejos enterrando, llorando jóvenes. No es lo normal, no puede ser lo natural.

Mientras, novela y spot.
Death Squads.
Telediario y spots.Un nuevo detergente.
Decapitados y más armas, que los narcos.
Más spots de primaveras de sol, de calles vacías y seguras.
¿Y a dónde fue la gente de las calles para que "la gente" pueda salir tranquila?
Si en eso somos expertos. La tierra que recibiera la sangre pide más, por la barrera del asfalto. Pide a gritos la sangre, sangre regada en el piso que no lava el invierno, que no seca el sol.

Y no. no llegarán flores a cubrir las manchas, a taparlas de la vista. No hay, no hubo primavera. Amar a una tierra que pide sangre, pedirle a otros que la amen, pedir querer este sitio donde la gente pasa la página tranquila cada día, y no regresa jamás a cada horror, eso es querer la sangre como la quiere la tierra misma. Amor masoquista, amor perro. Saber en qué anda metido se oye en cada entierro.
Historias en muchos sitios, la de Guatemala en concreto. División de safra y de invierno. De hambre y de inundación. De baleados o acuchillados. De "la oportunidad existe si realmente queremos conseguir algo"... pero se les olvida la otra parte, contar la otra parte de la historia. No estamos solos. Y el infierno son los otros.

Esos otros que venden ese sueño-primavera.

*Por Renata, Publicado Originalmente en Nothing is Permanent el 23 de octubre del 2007

4 comentarios:

Pirata Cojo dijo...

Las dos guates, las de los guateámala y la de los guatesufre, guatespera, guateaguanta.

Hay momentos en que la tristeza nos impide seguir, por eso a veces prefiero poner temas más "light"en el blog.

Abrazo hermanito.

Chris Warfield dijo...

yo, viviendo aca en Santiago Atitlan, vivo entre esa Guate-otra, tan lejana de la metropolitana/Guateamala que da hasta miedo. Realmente somos masoquistas, y a veces yo mismo he culpado a familiares o amigos que emigran? pero que ganas de vivir aqui asi como estamos tengo? hay veces que ni lo se, falta motivacion de verdad, estamos mas que jodidos.

ale dijo...

Acompaño la reflexión del pirata...tantas cosas tristes que al final blogueo de lo bonito porque lo demás es casi insoportable. Las conversaciones que he tenido desde que llegué han sido casi todas del tipo de las reflexiones de Renata.

Eugenia dijo...

Para quienes vivimos en la Guatemala real y aun no nos han vendido la imagen de la eterna primavera es triste ver que vengan aquel acompañado de cientos tipos de seguridad privada, y luego nos hable de lo hermoso que es su país, sabemos nuestra realidad y sabemos que no se consigue el cambio solo con decirte que tenes que cambiar vos...