lunes, 10 de septiembre de 2007

Crimen y Democracia: Balas, Boletas y Business*

Desde el retorno del poder civil a Guatemala, el reto de gobernar un país pobre y violento de 13 millones de habitantes ha probado ser tan grande que ninguno de los partidos (que llegan al poder) ha tenido éxito en ganar más de un término en la presidencia, una tendencia que es probable que continúe en las elecciones generales del 9 de septiembre. Mientras el candidato de la GANA se ubica en un distante tercer lugar, las encuestas sugieren una segunda vuelta entre dos candidatos con pasados diametralmente opuestos.

Alvaro Colom, quien encabeza un partido de centro izquierda es un ex-hombre de negocios que estuvo alguna vez cerca de las guerrillas izquierdistas que pelearon una guerra civil contra dictadores militares por más de tres décadas hasta los acuerdos de paz de 1994 (sic). Su rival más cercano, Otto Pérez Molina, es un ex general que estuvo a cargo de inteligencia militar. El lema de campaña de Colom es “esperanza”, mientras que el de Pérez Molina es “mano dura”.

Ambos hombres están de acuerdo que el crimen violento es el tema principal de la campaña. La tasa de asesinatos de Guatemala fué de 47 por 100,000 habitantes en el 2006, la segunda después de Colombia de acuerdo al Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD). Esta figura se eleva a 110 por 100,000 en la Ciudad de Guatemala. Pero mientras en Colombia la tasa de asesinatos va en decenso a pesar de que el conflicto armado persiste, en Guatemala la figura continúa en alza (de 31.5 por 100,000 en el 2003, de acuerdo al Centro de Estudios de Justicia de las Américas, CEJA, un tanque de pensamiento). El UNDP estima que la violencia le cuesta al país el equivalente al 7.3% del PIB cada año. Ha afectado las elecciones también; han habido por lo menos 46 homicidios relacionados a la campaña (la mayoría de ellos en elecciones municipales) en comparación a los 29 de la última elección en el 2003.

En el vecino El Salvador también se sufrió una guerra civil, pero ahora tiene menos crimen que Guatemala. Una razón es que la nueva policía guatemalteca, creada bajo los auspicios de los acuerdos de paz es mucho menos efectiva que su contraparte en El Salvador. La Policía Nacional Civil es demasiado pequeña para investigar crímenes. Jueces y fiscales sufren de una debilidad similar.

El gobierno de Berger ha hecho un relativamente buen trabajo con la economía, pero no ha tenido éxito contra el narcotráfico (el que tiene nexos cercanos con elementos de las fuerzas de seguridad) ni contra las maras. El mes pasado el congreso guatemalteco votó para establecer una comisión conjunta con las Naciones Unidas (CICIG) destinada a asegurar que los crímenes cometidos por las fuerzas de seguridad sean investigados y castigados. Pero únicamente va a dar consejos. Una propuesta anterior de darle a la comisión poderes reales fué desechada por la Corte de Constitucionalidad por considerarla una violación a la soberanía.

Berger también se ha visto afectado porque únicamente comanda a 24 de 158 miembros del congreso. La recién restaurada democracia guatemalteca se caracteriza por la abundancia de partidos nuevos y pequeños, muchos de los cuales no son más que vehículos personales. Pero su mayor debilidad es la profundamente enraízada resistencia de los guatemaltecos pudientes a pagar impuestos. El estado debe de alguna manera arreglárselas para funcionar con menos del 10% del PIB, muy por debajo del promedio latinoamericano.

Esa desventaja sobresale más aún cuando se observa que la economía ha estado creciendo silenciosamente, a una tasa annual de 3.9% bajo Berger, y a un 2.6% bajo su predecesor. Han ayudado también las remesas de guatemaltecos en los EEUU. En el transcurso del año pasado, de acuerdo al Banco de Guatemala, el Tratado de Libre Comercio con los EEUU ha contribuído a casi medio punto porcentual de crecimiento.

Todos los candidatos están de acuerdo en la necesidad de incrementar los ingresos fiscales, fortalecer la policía y el sistema judicial y atacar la pobreza. Colom encabezó las encuestas por un buen tiempo, pero no es un buen orador. Pérez Molina ha cerrado la brecha, y ambos reciben ahora cerca del 30% de apoyo de los electores.

El pasado militar de Pérez Molina genera incomodidad en algunos. No ha sido acusado de ninguna de las muchas atrocidades cometidas por las fuerzas de seguridad en la guerra contra las guerrillas. El subraya que quiere un “gobierno pluralista”. Si ganara, seguiría a otros latinoamericanos conservadores que han sido electos en países donde el crímen violento es el problema principal (como Alvaro Uribe en Colombia y Tony Saca en El Salvador). Si las encuestas están en lo cierto, los guatemaltecos ciertamente no dan la impresión de confiar en la izquierda: Rigoberta Menchú, la activista indígena que también aspira a la presidencia atrae sólamente el 5% de apoyo.

Independientemente de quien gane, la mayor duda que se plantea es si se va a dar un cambio real como resultado de la elección. En Guatemala, más que en otros países latinoamericanos, el verdadero poder lo tienen los sindicatos criminales por un lado y la pequeña camarilla de empresarios por el otro. “Al final del día, los empresarios son el gobierno independientemente de quien gane” dice Pedro Trujillo, un analista político de la Universidad Francisco Marroquín. Hasta ahora, no han hecho un trabajo particularmente bueno.

* Publicado originalmente en inglés en The Economist, traducción libre.

10 comentarios:

Goathemala dijo...

Impecable el artículo Quintus, gracias por la traducción.

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Saludos.

EL ENMASCARADO dijo...

Excelente Quintux.
Verdad que los aliados Estadunidenses en el area son aquellos con Violencia derivada de los conflictos colaterales a su Politica aplicada o sus dependencias actuales!...Entre mas intereses economicos tenga el Big Brother en el area, mas militarismo sera evidente...Y mas pistolas que diccionarios.
Saludos!

charakotel dijo...

Me uno a lo dicho por el maestro Goathemala.
En verdad me sorprende la declaración de P. Trujillo.

Saludos fraternales desde el otro lado.

Anónimo dijo...

Quintus:

Hoy si me había apantallado hasta que vi que era un artículo del economista. Pero ciertamente es una radiografía de la realidad….. yo sumaria que de los hijos del conejo por lo menos en Oscar pesan ciertas acusaciones bien fundamentadas de ser socio del narcotráfico (los diputados guanacos, el aumento de venta de droga en 4 grados norte, la escasa captura de cargamentos, etc.) y luego su yerno, acusado de ser el principal contrabandista del momento…………. No tengo pruebas, ni nadie las encontrará, pero eso ayuda a entender que a Berger le valió el país y se dedico a hacer negocios.

C’est la vie…………

Salu2
Luis

Quintus dijo...

The Economist es la publicación más influyente del mundo occidental, bastante derechista y portavoz de las políticas del imperialismo gringo. Que esta publicación diga que los niveles impositivos son ridículos debería ser suficiente para callarle la boca a los que todavía quieren pagar menos.

Anónimo dijo...

Como los mulas que le hacen coro al nefasto Manuel Ayau con eliminar el ISR

Anónimo dijo...

Quintus:

Es un circulo vicioso!!!!!


¿Como convencer a la población de pagar impuestos cuando los mismos son robados, malgastados, desaprovechados, mal usados por un gremio de incapaces, corruptos y con el unico fin de salir de la pobreza?

¿Qué pasaría si el 95% de los impuestos que se recaudan fueran utilizados eficientemente, con probidad y asignados a donde realmente se necesitan y crean un efecto positivo para la mayoría?

Se podría tasar al 100% el ISR que igual se desaprovecharía y se lo llevarían los corruptos….. ¿entonces que? Seguiríamos igual de jodidos e IMBECILES como el anónimo de arriba estaría perplejo de seguir sin entender como funciona la economía.

En los países donde se reduce o elimina el ISR se dispara la inversión y por ende se generan nuevos puestos….. Arévalo cuando ministro de Arzú lo redujo y le recaudación aumento….. no es magia, son leyes económicas pero nuevamente retrasados mentales como anónimo no lo entienden……… más nunca implica mejor.

Luis_pujol@yahoo.es

Anónimo dijo...

Hablando de mulas...

Quintus dijo...

Alguien tiene que romper el círculo vicioso,pero tiene que ser alguien con la solvencia moral para hacerlo. Estoy seguro que mucha gente seguiría. Pero en esta elección nadie tuvo aquellos que le conté para decir lo que se tiene que hacer porque hubiera significado un harakiri electoral. La prensa comercial, que es la voz de los que no quieren pagar impuestos, se los hubiera comido vivos.

Anónimo dijo...

Nooooo, por favor, antes de pensar en aumentar los impuestos, hagan que todos los empresarios corruptos (que son la mayoría) paguen lo que tengan que pagar. Yo como Cristiano, y como alguien que ama a su pais, pago lo que me corresponde como pequeño contribuyente. Pero les puedo asegurar que sobrevivo mes a mes, mi salario no ha subido en los últimos cinco años, simplemente no tengo de donde pagar más impuestos. Realmente me pregunto si ustedes que chillan porque suban los impuestos, realmente pagan sus impuestos....