domingo, 19 de agosto de 2007

Hacia Una Política Efectiva de Manejo de los Recursos Hídricos




Los problemas asociados con la inexistencia de una política efectiva de manejo de los recursos hídricos tienen una solución eminentemente técnica. Las crisis causadas por la carencia crónica de agua potable, la contaminación de ríos y lagos, inundaciones, deslaves, daños recurrentes a la infraestructura pública y propiedad privada, (y las numerosas pérdidas humanas en cada instancia) podrían ser solucionadas, o evitadas del todo con herramientas técnicas y políticas rutinariamente utilizadas en otras jurisdicciones. Desgraciadamente, cuando nuestra cultura de irrespeto a la vida se combina con niveles obscenos de ignorancia, líderes de todo tipo perpetúan ésta última cuando explican todo con un “no hay agua”, “no hay dinero”, “son desastres naturales” y hasta “es castigo de Dios”.

Pero el precio de la ignorancia nos ha salido demasiado caro: No somos ni siquiera capaces de entender que nuestros problemas tienen solución. De esta cuenta, el primer paso hacia una solución integral al problema del agua debe consistir en desvanecer los muchos mitos que sobre los recursos hídricos se han creado, y que han servido nada más para alimentar la atávica resignación chapina ante todo.

El segundo paso tiene que ser político. Venga esta del ejecutivo o del legislativo, la propuesta para una ley efectiva de aguas tiene que provenir de liderazgo político al más alto nivel, mismo que también debe comprometerse a encontrar una solución eminentemente técnica, subráyese, sin interferencias políticas de ningún tipo. Publicaciones recientes indican que los políticos empiezan a aceptar la necesidad de una política nacional de amplio espectro, sin embargo falta comprobar que lo que se propone en estos momentos no sean nada más vacías promesas de campaña, o peor aún, planes de clientelismo político a largo plazo.

El tercer paso es la elaboración de los documentos técnicos que habrían de constituir el marco legal de la ley. Lamentablemente, un proyecto de esta envergadura requeriría hordas de ingenieros, hidrogeólogos, ecólogos, biólogos y otros especialistas que simplemente no existen en Guatemala ni con la experiencia idónea ni en las cantidades necesarias. Conscientes de que preparar al elemento humano local tomaría muchos años, lo indicado sería aprovechar las décadas de experiencia de los países más exitosos en materia ambiental. La utilización de expertos internacionales no solamente nos ahorraría la necesidad de reinventar la rueda, sino nos permitiría adoptar prácticas ambientales de punta cuya efectividad ha sido plenamente comprobada.

En la práctica, la primera medida de la política nacional de manejo de recursos hídricos debería ser la división del territorio nacional en cuencas hidrográficas, y la constitución de sus respectivas autoridades. Las autoridades de cuenca deben concebirse autónomas, con objetivos y responsabilidades legales claramente definidos y protegidas de cualquier tipo de interferencia política a futuro. Para que las autoridades de cuenca puedan cumplir efectivamente con su misión, deberá ser responsabilidad exclusiva de éstas la revisión y aprobación de todos los estudios de impacto ambiental asociados con extracciones de agua, explotación de minerales, urbanizaciones, proyectos de infraestructura y cualquier otra actividad humana que tenga el potencial de afectar el medio ambiente. Idealmente, las autoridades de cuenca habrían de ser los entes ejecutores de toda legislación ambiental presente y futura.

Una vez establecidos los marcos técnico y legal de las autoridades de cuenca, cada jurisdicción procedería a elaborar documentos destinados a la protección de los recursos hídricos, energéticos, minerales y biodiversidad específicos a cada cuenca. Este es el tipo de trabajo que llevará décadas y para el que se requiere un número considerable de profesionales. Para que el elemento humano esté disponible cuando se necesite, será indispensable que las universidades y colegios profesionales participen plenamente en la elaboración del plan maestro.

En resúmen, la problemática asociada al mal manejo de los recursos hídricos tiene solución. Afortunadamente, el próximo gobierno no necesita tener todas las respuestas; simplemente necesita tener la suficiente voluntad política y un mínimo de competencia para saber donde empezar a buscar ayuda.

Fotografía propiedad de Enciclopedia Británica.

9 comentarios:

ale dijo...

Ay, desde hace cuánto tiempo un pequeño grupo de personas intenta promover la ley de aguas...y cuántos intereses los que se oponen. Sueño con el día en que sea desde la perspectiva de cuencas que se aborde no sólo el problema hídrico sino ambiental, económico, etc...

Me gustó mucho el artículo. Mi sueño, al volver a Guate, es trabajar en el tema.

Pirata Cojo dijo...

Interesante, creo que como en el caso del agua, habría que ordenar muchos temas más, excelente propuesta, ojalá sea escuchada.

Hugo dijo...

Por la calidad e importancia del artículo, lo he tomado para participar en la maratón de blogs guatemaltecos iniciada por www.quechilero.com/blog.
Se publicará el 22/08/2007 en , bajo el título:
Maratón de blogs-Hacia Una Política Efectiva de Manejo de los Recursos Hídricos
Saludos cordiales

Roberto Lone dijo...

Saludos gente!

Buen tema, creo que está muy bien ubicado en las propuestas que ponen, solamente quiero agregar algo en otras palabras que como bien lo escribe aquí Sr. Barrios: "Debe de existir unidad de fondo entre los sectores que desarrollen éste urgente paso".

La naturaleza, y específicamente el agua es una bendición de Dios, y la fuerza de la misma naturaleza nos reclama cada vez más fuerte ese descuido suicida que se ha tenido sobre nuestros recursos en el globo. No quiera la humanidad saber lo que sería Dios enojado, nada que ver con ésto. Creo que nos ha dejado a nuestro muy libre albeldrío, y hemos abusado.

Espero, que en Guatemala, país de biodiversidad, de lagos y bosques de gran importancia para la sobrevivencia de poblaciones enteras, nos acerquemos pronto a un consenso en dónde se pueda dialogar como se hace en naciones más desarrolladas.

Saludos!

Anónimo dijo...

Hablando del rey de Roma:

http://www.prensalibre.com/pl/2007/agosto/25/180611.html

ACENTUANDO dijo...

Siento tanto la tardanza en comentar Quique, mil disculpas por eso. Me encantó esta entrada, sobre todo por que alguien más leyó la entrada que escribí al respecto, lo cual quiere decir, que no estoy tan sola en este tema. Tiene razón la "ale" desde hace mucho tiempo un grupo de personas trabajan en esto precisamente, personas para las cuales yo trabajaba. Con respecto a tu entrada, quiero compartirte que precisamente ese es mi punto de tesis: "Ventajas y desventajas del régimen jurídico de la Mancomunidad de Municipios de la Cuenca del Río El Naranjo, en función de construir concensos o resolver conflictos de la administración de las aguas", tesis que actualmente estoy trabajando. Propongo precismaente a las mancomunidades de municipios organizadas en torno a una cuenca para resolver y atender la problemática del agua, en tanto no exista una ley que regule la materia. Varias propuestas de ley de aguas han sido creadas y presentadas al COngreso para su discusión, pero lamentablemente, por tocar muchos intereses no ha logrado aprobarse. Ojalá vayamos haciendo conciencia como pueblo.
Cuando termine mi tesis, con mucho gusto podría darte una impresión, si te interesara. Gracias por la visita alentadora y espero que se repita. Saludos!!!!

Anónimo dijo...

Gracias por comentar Acentuando. Estamos totalmente de acuerdo en que la ley es indispensable. Lo ideal sería que se llegara primero al compromiso político que dejara en completa libertad a los técnicos para hacer los estudios necesarios.
Si en algo te puedo ayudar con tu tesis con mucho gusto.

AB (no soy Quique)

Comentarista dijo...

Estoy totalmente de acuerdo con lo propuesto, principalmente en lo que respecta a que la útopica idea de una verdadera política nacional parece no tan lejana.

Esta bien que Quintus le de cabida -de vez en cuando- a estas propuestas técnicas para proponer soluciones y no solo denunciar.

Lo que quisiera aclararle un poco al Ing. Barrios es que SI hay un buen número de especialistas técnicos en Guatemala para encarar la propuesta técnica, se lo digo porque personalmente he seguido un poco de cerca esta propuesta con un buen número de especialistas.

Saludos.

Anónimo dijo...

Estimado Comentarista:

Muchas gracias por su comentario. Tiene Ud. razón, sí existen técnicos que puedan ejecutar la propuesta técnica. Sin embargo, tengo razones para suponer que existen en un número muy reducido, especialmente cuando se considera la envergadura de un proyecto a escala de país. Aunque se contratara a todos los ingenieros, arquitectos e ingenieros agrónomos colegiados y por colegiarse (a la tasa de crecimiento actual), no serían suficientes para ejecutar los resultados de las propuestas en 20 años. De ahí que un elemento esencial de la propuesta debe contener medidas que aseguren la disponibilidad de personal técnico, naturalmente dentro del país.
En ningún momento fué mi intención sugerir que es necesario traer técnicos extranjeror porque los locales son incompetentes. Dije que los técnicos locales no tienen la experiencia suficiente simplemente porque lo aquí propuesto jamás se ha hecho en Guatemala. Personalmente recomendaría se trajeran técnicos extranjeros exclusivamente para definir las políticas y estrategias a nivel macro(no sería ni factible, ni razonable, ni económicamente viable traer gente de fuera para hacerlo todo). Debemos aprovechar las décadas de experiencia que nos llevan.

Saludos

AB