viernes, 29 de septiembre de 2006

El Pelele (No Estamos en Suiza)

Cada vez que El Pelele abre la boca es para decir muladas. Y cuando no son puras muladas son muladas agravadas (muladas + mentiras).

"- Que Annan me dijo personalmente" esto y aquello….

y resulta que Annan no dijo nada remotamente cercano…. Lo más probable fué que a Berger sus consejeros no le explicaron que la BBC no era el Periódico. Por si la gran metida de pata no hubiera sido suficiente, el resto de sus declaraciones estuvieron perfectamente on cue con las de los perros de presa, desvaneciendo así cualquier duda sobre la “independencia” del país. Menos mal que ahora el Canciller no es otro pelele porque de estar el anterior aún en el cargo a saber qué hubiera hecho el gobierno para salir del aprieto.

Se podrá acusar a Annan de cualquier cosa menos de ser pelele…Ya me imagino al furibundo Annan tomando el teléfono para llamar a los países que habrían comprometido su voto por Guatemala: -Fíjense muchá que el Berger me contó que tenía guardada en una urna especial la calavera de Cristóbal Colón cuando era chiquito, así que nel pastel muchá.
Hasta los más pilas y optimistas guateamantes ya le han de estar diciendo adiós al asiento en el consejo de seguridad.

"-No estamos en Suiza muchá", fue otra de las frases célebres de nuestro simplísimo gobernante cuando trataba de explicar porqué los hospitales no funcionan en Guatemala. Y hablando en serio, no estamos en Suiza, ni siquiera en “la Suiza de América” como gustan decir nuestros peleloides vecinos.

Para nadie es un orgullo tener un presidente mula, pero para ser justos con el pobre Berger, él no se eligió a sí mismo. Nuestro Pelele –con toda su incompetencia- fue democráticamente electo y representa la unidad de la nación. Lo conducente sería preguntarnos ¿Porqué él? ¿Cómo es posible que alguien así llegue siquiera a la posición de candidato? ¿Será que somos un país de peleles?¿O se debe todo al simple hecho de que no estemos en Suiza?

miércoles, 20 de septiembre de 2006

¡De Veras!

Carta de la Cancillería a los Países del Mundo

Exelentísimo Señor Presidente, Primer Ministro, Jefe de Estado o Coronel:

Reciba un cordial saludo del Gobierno de Guatemala.

Por este medio quisiéramos pedirle oficialmente que vote por nuestro país para el asiento disponible para América Latina en el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas. Porque entendemos que podrían haber algunos problemas de percepción con nuestra historia reciente, quisiéramos aclarar algunos de los malentendidos más comunes.

- De verdad somos un país independiente, ¡De veras!

- Si los gringos nos mandan las leyes redactadas en inglés al congreso es nada más porque queremos que nuestras secretarias bilingües tengan algo de práctica.

- Si nuestros diputados aprobaron el TLC en tiempo record sin ninguna deliberación ni consulta a la población fué porque no podíamos dejar que las oportunidades de hacer negocios se nos fueran de las manos. Lo que dicen por ahí de que el embajador los amenazó con perder la visa son puras mentiras.

- Si, nuestro record de votaciones en entes internacionales refleja una inusitada convergencia de intereses con los Estados Unidos es porque compartimos principios y valores. Después de todo, el mundo puede dar fé que los EEUU históricamente ha sido nuestro mejor amigo, siempre ha estado allí por nosotros y nunca, nunca nos ha fallado. Recientemente hasta nos certificaron…¡imagínese!. Tanto confían en nosotros que piensan poner el centro regional de operaciones de la DEA en nuestro país. Eso porque -debido a nuestras ventajas comparativas- los terrenos son más baratos en Guatemala, y no porque los gringos necesiten un lugar donde puedan hacer lo que les de la gana.

- Si los japoneses nos convencieron de que nos integráramos a la Organización Ballenera Internacional es porque tenemos pensado abrir una licenciatura en biología de cetáceos en la UFM. No que nos hayan sobornado.

- Tampoco es cierto que los taiwaneses hayan sobornado al 90% de nuestros periodistas, políticos, funcionarios y militares. Lo que pasa es que todos ellos recibieron condecoraciones de la República de Taiwan y no les quedó otra que hacer el largo viaje. La recepción de 5 estrellas que les dieron en Taipei fué pura cortesía nada más, lo que pasa es que la gente resentida que no es invitada es también mal pensada.

- Algunos nos critican por nuestra amistad con Israel, pero eso porque no saben que Israel fué el único país que nos vendió armamento en los tiempos más duros del terrorismo comunista, cuando todos los otros países se agarraban de los "derechos humanos" para negarnos acceso a armas.

- Queremos también que sepan que las cosas han mejorado en Guatemala, ahora hasta los comunistas son libres de tener sus propios partidos y hay libertad de prensa. En lo que si no se meten los periódicos es en los problemas intrafamiliares como ese famoso “Caso Gutiérrez”.

- Después de la firma de la paz firme y duradera, ha imperado el respeto a la vida. Las decenas de muertos diarios se limitan nada más a la gente que anda metida en algo. Por alguna razón que no entendemos, la mayoría de las personas que andan metidas en algo son mujeres. Nuestros economistas de la UFM sospechan que es un simple caso de la ley de la oferta y la demanda.

Confiamos en que la información de arriba habrá de satisfacer cualquier inquietud que los problemas de percepción pudieran haber causado. Somos la mejor opción para el Consejo de Seguridad. ¡De veras!


Atentamente


El Ministro De Relaciones Exteriores


P.S. Ah, y no somos una república bananera, somos una república a-zu-ca-re-ra.

domingo, 10 de septiembre de 2006

No Era Mucho Pedir

A apenas seis años de la elección que terminara con la designación de George W. Bush como presidente de los EEUU pareciera que el mundo no ha aprendido la lección del fiasco de La Florida. Hoy en día sabemos que un recuento total habría demostrado que Al Gore efectivamente ganó esa elección y que por lo mismo Bush fué -durante su primer período- un presidente ilegítimo. Semejante burla a la democracia pasará a la historia como uno de los peores momentos en la vida democrática de los EEUU, no sólamente porque puso al desnudo el estado patético de los organismos electorales de la hiperinflada democracia estadounidense sino porque George W. Bush ha demostrado ser uno de los peores gobernantes en la historia de esa nación. El mundo sería hoy en día un lugar muy diferente (muchísima más gente estaría viva) sino hubiera sido por los desmanes mesiánicos de Bush y su equipo.

Por su parte, la controversial investidura de Felipe Calderón como Presidente de México por parte del Tribunal Electoral viene a poner en peligro la incipiente democracia mexicana. Su injustificada renuencia a ordenar un recuento total de votos pasará a la historia como un error de grandes proporciones que pudo haber sido fácilmente evitado con un poco de buena voluntad. Y es que cuando se combina la larga historia de fraudes electorales en México con el estrecho margen que le dió la victoria al candidato oficialista sobre López Obrador, no queda más que preguntarse qué razones podrían tener los magistrados para negarse a un recuento. Bajo esas cincunstancias, un recuento voto por voto no era mucho pedir.

Pero a diferencia de Gore, López Obrador no se quedó con los brazos cruzados. Su carrera política ha sido definida por su habilidad de combatir con éxito al status quo cuando éste le ha querido robar elecciones, incriminarlo en crímenes prefabricados o imposibilitarlo de participar como candidato a la presidencia. De ahí que si López Obrador dice que hubo fraude, el mundo no debería de tener motivos para no creerle.

De todas las formas de fraude que denuncia López Obrador con pruebas documentales , quizás el más significativo fué el fraude mediático, algo que no se puede contabilizar pero que puede ser tanto o más efectivo que un burdo manipuleo de las papeletas. Y es que no se necesita ser un genio de relaciones públicas para darse cuenta que la muy bien orquestada campaña mediática contra López Obrador dió frutos “positivos” para sus financistas en clara violación a la ley electoral mexicana. El terrorismo mediático de las élites mexicanas iba desde los anuncios comerciales disfrazados de propaganda electoral hasta la comparación con Hugo Chávez, el cuco de turno de las oligarquías latinas.

Ni siquiera se había dilucidado lo del recuento y las élites mexicanas, sus contrapartes latinoamericanas y los medios al servicio del imperio en otros lados ya se congraciaban con el pírrico triunfo de Calderón. Prensa Libre llegó al extremo de decir que el electorado mexicano “salvó a México de un populismo que hubiera significado un retroceso inevitable” (¿Desde cuándo escribe Urbano Madel los editoriales?). Esa perspectiva retrógrada ilustra perfectamente lo fuera de contacto con la realidad de las élites latinoamericanas. A estas alturas, a lo más que pueden aspirar con sus intentos de entorpecer el movimiento telúrico hacia la izquierda es un retraso de unos cuantos años. Nada más.

Otrosí:
Si la apretada situación de México se hubiera dado en Venezuela, que no nos quede la menor duda que Washington y sus aliados bananeros se habrían negado a reconocer al ganador. Los medios de las oligarquías latinas se hubieran razgado las vestiduras y habrían organizado “manifestaciones” afuera de las correspondientes embajadas. Esto es algo que debemos tener presente para cuando haya necesidad de recordárselo.