viernes, 18 de agosto de 2006

Pasividad Criminal (La Vida no Vale Nada en Guate)

Como era de esperarse, después del último camionetazo todo el mundo puso el grito en el cielo. De todos lados llovieron las acusaciones: irresponsabilidad, inexperiencia del piloto, corrupción en la concesión de la licencia y mal diseño de las rampas de seguridad -entre otras-. Pero en nuestro afán de señalar lo obvio, somos totalmente incapaces de entender la verdadera causa del problema: La vida no vale nada en Guatemala.

Decir que la vida no vale nada en Guatemala podría sonar a hipérbole y quizás hasta chistoso sino fuera porque es completamente cierto. De hecho es el problema más serio que tenemos, ya que prácticamente toda la problematica del país se basa sobre el mismo cimiento: una cultura de irrespeto total a la vida.

El último camionetazo es nada más un ejemplo de la gravedad del problema. Si nos fijamos detenidamente, nos daremos cuenta que la causa del accidente en cuestión es exactamente la misma que hace que alguien mate por un celular, o que un brocha entre y salga de la ventana de un microbús en movimiento, o que los pasajeros decidan colgarse de la escalera de una camioneta, o que la curvas de Chichicastenango no hayan sido reemplazadas por puentes, o que los crímenes de la guerra interna permanezcan impunes. Todo lo anterior y muchísimo más es posible simplemente porque la vida no vale nada en Guatemala.

Colectivamente hemos de tener algún desperfecto mental que nos haga totalmente incapaces de poner nuestras prioridades en orden. ¿Somos acaso un país de imbéciles? ¿Tan poco valoramos nuestras propias vidas que voluntariamente las ponemos en manos de choferes inexpertos, incompetentes, borrachos y/o temerarios?¿Cómo es posible que eso suceda todos los días y no hagamos nada al respecto? ¿Qué clase de animal cree que un celular vale más que la vida de una persona? ¿Tan poca cosa es la vida de un brocha o del pasajero suicida que juega a diario con la muerte? ¿Valen acaso más un par de puentes que los cientos de vidas humanas perdidas en las curvas de Chichicastenango?¿Tan poco valen las vidas de 200,000 personas que sus muertes aún no han sido esclarecidas? ¿Cuándo fué que perdimos la noción fundamental de que la vida es lo más preciado que existe? ¿Cuándo empezamos a llamar "accidente" y "desastre natural" a sucesos 100% previsibles? ¿Tanto nos cuesta entender que el 99% de las muertes prematuras en Guatemala son prevenibles?

No cabe la menor duda que tantísimos años de abuso nos han calado, al punto que consideramos la cultura de la muerte en que vivimos completamente normal . Décadas de opresión nos han transformado en una sociedad enferma y pusilánime (cuando no violenta) que ha perdido totalmente la capacidad de indignarse. Previsiblemente, nuestra pasividad criminal colectiva nos ha llevado a la vorágine del estado fallido que hoy es Guatemala

domingo, 13 de agosto de 2006

El Monopolio de la USAC

Para bien o para mal , el papel que la Universidad de San Carlos ha jugado en la historia de Guatemala ha sido preponderante. A veces como agente de cambio, a veces como parte del problema, la USAC siempre ha sido un actor importante en la historia del país.

Uno de los objetivos centrales de la Universidad de San Carlos ha sido la extensión. En términos generales, podría decirse que la USAC ha sido exitosa con sus políticas de extensión, ya que existen extensiones universitarias en prácticamente todo el país. Pero a pesar de que las carreras universitarias llegan cada vez en mayor número al interior del país, no podría decirse lo mismo del poder que la constitución le otorga a la USAC. Como prácticamente toda institución guatemalteca, aquel está reservado exclusivamente para la capital.

En el pasado reciente, le cabe a la USAC el honor de haber preservado la dignidad del pueblo de Guatemala ante los atropellos militares. A pesar de que algunos de sus hijos en algún momento se pusieron al servicio de generales genocidas o del status quo, jamás debemos olvidar que fué la USAC la única entidad que sostuvo la peña bajo las peores de las circunstancias.

Pero los tiempos han cambiado. La USAC se ha vuelto un monstruo burocrático que ha ido perdiendo sus ideales y se ha convertido en un antro de corrupción, manifestada en acciones que van desde la compra de títulos hasta el nombramiento de magistrados. Cuando se considera el poder político que la constitución le ha otorgado, casos como la elección de Cipriano Soto hacen válido preguntarse si la USAC va por la dirección adecuada.

A nuestro juicio, el verdadero problema de la USAC radica en la concentración de poder en el campus central. Conscientes de ese poder, los partidos políticos han explotado la cultura electoral de la USAC –y el relativamente fácil acceso a posiciones de liderazgo- para infiltrar a sus cuadros. Obviamente, la intromisión de los partidos políticos en la política universitaria viola el espíritu de la constitución, y no podemos permitír que continúe. De ahí que sea necesario que la misma USAC reevalúe el papel que la constitución le otorga y decida sobre la mejor manera de preservarlo. Para H&I, la mejor manera de preservarlo sería democratizándolo, (entiéndase compartiéndolo) algo que únicamente puede lograrse con la descentralización, no solo de la administración, sino del poder.

Si uno de los objetivos centrales de la USAC es la extensión, ¿Porqué no entonces llevarlo a su últimas consecuencias y promover voluntariamente la emancipación de los centros universitarios? Dado el tamaño de sus extensiones y centros universitarios, la USAC fácilmente podría dar a luz por lo menos 10 universidades nuevas en el interior del país. Pero para que de verdad cumpla con su objetivo central, también deberá compartir con ellas sus privilegios constitucionales. De esta manera, la USAC estaría no sólamente cumpliendo con sus objetivos centrales, sino estaría reforzando el papel de la educación superior estatal como garante de la constitución.

viernes, 4 de agosto de 2006

Por $50,000 (Documental)

En más de una oportunidad esta página ha subrayado la necesidad de que los guatemaltecos conozcamos los detalles de la intervención de los EEUU en Guatemala en 1954. Aún cuando algunas personas consideran que enfocarse en los eventos del 54 no solo es innecesario sino inconveniente, la realidad es que el hecho en questión es el suceso más importante de los últimos 100 años porque fué el principio de la pesadilla de la cual aún no hemos podido despertar.

Pero conforme ha pasado el tiempo, lo que ha sido dominio público fuera por mucho tiempo, finalmente se empieza a conocer en Guatemala. Con la llegada de la internet, la diseminación de material histórico -deliberadamente mantenido en la obscuridad por décadas- ha permitido que los sucesos del 54 por fín sean discutidos públicamente. Se sabe -por ejemplo- que Castillo Armas (Caligieris) se prestó a destruír los logros de la Revolución del 44 y el futuro de un país entero por la módica cantidad de $50,000. Increíblemente, el status quo en Guatemala aún considera cierta la verdad oficial de la CIA en 1954, algo que la misma agencia desmintió hace muchos años. Independientemente de lo que le convenga al establishment, la verdad se va a conocer tarde o temprano. Cuando eso suceda las cosas tienen que cambiar.



La documental presentada arriba (lamentablemente en inglés) ilustra con lujo de detalles la intervención gringa del 54. Para los incrédulos de siempre, también ilustra el típico modus operandi del gobierno de los EEUU contra los gobiernos latinoamericanos que no son de su agrado. (Para ser justos, en el caso de Guatemala los gringos no hubieran tenido éxito sin la complicidad de la Iglesia Católica y la Prensa, sectores que también deben compartir la condena histórica con los gringos).

Es importantísimo señalar que la intervención del 54 en Guatemala fué el molde que habría de utilizarse para desestabilizar gobiernos legítimos en Cuba, Chile y Nicaragua después. Y es también exactamente el mismo tipo de estrategia que los EEUU utilizan actualmente contra Hugo Chávez y Evo Morales. Que sirva esta documental entonces, como una invitación a los entes pensantes que no conocían esta historia a ser un poco más escépticos.