jueves, 26 de enero de 2006

Mercenarios de la Tinta, Mercaderes del Terror


¿Que sucede cuando el periódico de mayor circulación del país se niega a discutir las actividades reñidas con la ley de sus poderosos anunciantes y decide al mismo tiempo convertirse en un mercenario político virtual que no pierde una sola oportunidad para aterrorizar a sus lectores con el cuco del socialismo mientras ataca virulentamente al gobierno de un país hermano porque así lo quiere un país poderoso?

Nadie discute que junto a la democracia, la libertad de prensa es una de las posesiones más valiosas de una sociedad. El papel de árbitro que la prensa juega es vital no sólamente para ofrecer un podio virtual donde habrán de discutirse las propuestas, sino para mantejer el equilibrio que garantiza la supervivencia de la democracia misma. De ahí que la responsabilidad que corresponde a los medios de comunicación venga acompañada por un poder de la misma magnitud.

¿Pero qué sucede cuando un medio de comunicación deja a un lado sus responsabilidades y se convierten en un vulgar negocio? ¿Qué pasa cuando lo que se publica no es lo que la sociedad necesita saber sino lo que le conviene a los anunciantes? ¿Y qué pasa si éstos poderosos anunciantes tienen cuentas pendientes con la justicia? ¿Qué pasa cuando un medio se politiza de tal manera que es un simple instrumento de unos cuantos ideólogos? ¿Qué pasa cuando un medio de comunicación se dedica a promocionar las agendas de gobiernos extranjeros en perjuicio de sus propios conciudadanos?¿Qué pasa cuando desde su posición de privilegio un medio de comunicación se dedica a atacar con total impunidad a un estado soberano? ¿Que sucede cuando el periódico de mayor circulación del país se niega a discutir las actividades reñidas con la ley de sus poderosos anunciantes y decide al mismo tiempo convertirse en un mercenario político virtual que no pierde una sola oportunidad para aterrorizar a sus lectores con el cuco del socialismo mientras ataca virulentamente al gobierno de un país hermano porque así lo quiere un país poderoso?

La respuesta a la última pregunta es veremos. Y es que por mucho que calle o muchos amigos poderosos que tenga, Prensa Libre no podrá impedir que salga a luz la putrefacción del virtualmente desconocido (en Guatemala) caso Gutiérrez. Como sacado de Hollywood, un artículo del argentino Marcelo Colussi denuncia la conexión entre Multi Inversiones, Dionisio Gutiérrez, Juan Luis Bosch, los ataques virulentos de Prensa Libre a Hugo Chávez, y las razones detrás de todo ésto. A continuación, un párrafo del artículo en cuestión:

“En este país centroamericano, unos de los que presenta la mayor brecha entre ricos y pobres en todo el mundo, con el mayor porcentaje per capita en todo el planeta en consumo de automóviles Mercedes Benz y de avionetas particulares -lo cual no habla de la riqueza sino de la extrema pobreza en el reparto de la renta nacional: sus índices socioeconómicos son los más bajos del continente, similares a los de Haití y a muchos países del Africa subsahariana- son unas pocos grupos de interés los que controlan toda la economía, y por tanto la dinámica política. Uno de ellos, el mayor de todos, es Multi-Inversiones”

El artículo completo se encuentra aquí. Otro artículo relacionado al caso Gutiérrez, escrito por un ganador del Pullitzer se encuentra aquí.

miércoles, 18 de enero de 2006

El Turno de la Izquierda

Con el triunfo de la socialista chilena Michelle Bachelet se consolida el vaticinado movimiento tectónico hacia la izquierda en nuestra parte del mundo. La súbita escalada de Ollanta Humala en las encuestas en el Perú, y un muy probable triunfo de López Obrador en México pondría a Colombia y a Centro América en una minoría de gobiernos derechistas en Latinoamérica. No sería remoto suponer que algunos de éstos también tendrían los días contados.

El éxito de los políticos de izquierda radica en que por primera vez en su historia, América Latina como región es capaz de proveer las condiciones mínimas para la supervivencia de la democracia. Los izquierdistas ya no tienen necesidad de tomar las armas, simplemente porque ya no existen escuadrones de la muerte pagados por gobiernos ilegítimos que los persigan. Las propuestas ya no se hacen por medio de manifestos en el extranjero, sino en las asambleas legislativas. Como nunca antes, los izquierdistas son al fín capaces de proponer cambios sociales sin temer por sus vidas.

Naturalmente, una vez removidos los obstáculos que artificialmente se erigieron por décadas, los pueblos latinoamericanos han tenido la oportunidad de escuchar la propuesta de izquierda sin tanta interferencia. La misma propuesta que el status quo anticomunista se empeñó tanto en bloquear y distorsionar. Si a eso se suma la obscena incompetencia para gobernar que es el común denominador de las élites derechistas, no deberíamos sorprendernos que las masas por fín se decidan por alternativas que han sido tradicionalmente mucho más consecuentes con su realidad. Al final del día, el único logro del intervencionismo anticomunista gringo y sus apátridas cómplices fué retrasar lo inminente. América Latina por fín decide ponerse de pié y buscar su destino.

En el caso de Guatemala, el turno de la izquierda también habrá de llegar, más por necesidad que por novelería. Y es que el control del país por la extrema derecha desde 1954 ha resultado en una sociedad extremadamente intolerante, violenta y retrógrada. Este desbalance necesita ser corregido con ideas frescas que -dadas las circunstancias-, únicamente pueden venir de la izquierda. Para capitalizar esta oportunidad, los izquierdistas tendrán que demostrar que son lo suficientemente competentes para adaptarse a los tiempos y que cuentan con la suficiente voluntad para dejar atrás su legendaria incapacidad para alcanzar concensos.

martes, 10 de enero de 2006

¿Estado Fallido?

Se supo recientemente que la familia inmediata del presidente Berger abandonó el país bajo amenazas del narcotráfico. Esta grave noticia confirma los temores de los que creen que Guatemala está en camino de convertirse en un estado fallido. De acuerdo a la Wikipedia, un estado fallido es aquel en el que el estado deja de tener un “monopolio en el uso legítimo de la fuerza dentro de sus fronteras”. Bajo este criterio, el país se encuentra por lo menos en una situación difícil, ya que si el estado admite ser incapaz de garantizar la vida de la familia del mismo presidente de la república, ¿qué nivel de seguridad podría esperar el ciudadano promedio?. Si se interpreta el concepto en su más estricto sentido, podría decirse que Guatemala ha sido un estado fallido durante la mayor parte de su existencia, o peor aún, no ha dejado de serlo.

La amenaza del narcotráfico es seria, ya que tiene suficiente dinero para corromper a cualquiera, especialmente en un país tradicionalmente corrupto. La única alternativa que les queda a los ciudadanos decentes es declararle la guerra a muerte.