jueves, 29 de diciembre de 2005

¿Tradiciones o Malas Costumbres?

Cada año, en el período entre la Navidad y el Año Nuevo, la prensa nacional reporta las tragedias pirotécnicas que inevitablemente ocurren durante las fiestas. Como regla general, las víctimas son niños, y las lesiones sufridas van desde las quemaduras de primer grado hasta la calcinación completa, pasando por mutilaciones y desfiguraciones. Eso sin siquiera mencionar los daños a la propiedad y al ambiente.

Ante lo ilógico de la situación, cada vez se oyen más voces que se pronuncian en contra de lo que a todas luces es una gran irresponsabilidad del estado: el permitir la producción y venta de productos pirotécnicos extremadamente peligrosos como cachinflines, silbadores, morteros, volcanes y otros. Dada la gravedad del problema, voces influyentes como el vespertino La Hora y el columnista Jorge Palmieri (El Periódico) subrayan la importancia de eliminar productos que no deberían de existir desde hace mucho rato. Ojalá que el gobierno escuche.

Lamentablemente, el sentido de “tradición” es demasiado fuerte en Guatemala. Quienquiera que trate de eliminar costumbres como la quema del diablo, servir guaro por botella o el abuso de juegos pirotécnicos durante las fiestas de fín de año se va a encontrar con la resistencia tenaz de los que creen que al eliminar ciertas “tradiciones”, estamos perdiendo parte de nuestra identidad. Como seres inteligentes tenemos que aceptar que en realidad, los elementos que forman nuestra identidad no andan muy bien que se diga.

jueves, 22 de diciembre de 2005

Testigo Chapín

Gracias a la invitación de zaxl16 –un conocido blogero guatemalteco-, utilizo de nuevo la primera persona para responder las preguntas del Testigo Chapín, cuestionario creado originalmente por Mauricio Romero con la finalidad de estimular el intercambio de opiniones entre el cada vez más grande número de blogeros chapines.

1. ¿Cuándo publicaste por primera vez en tu blog?

Originalmente no era sólamente "mi" blog, pero como suele suceder en la blogósfera, las llamaradas de tusas abundan. Como soy el último contribuyente del grupo original que queda, Hunahpú & Ixbalanqué ahora sí podría considerarse mi blog. La primera publicación salió el 16 de enero del 2005


2. ¿Cuál o cuáles son tus notas favoritas?

En orden cronológico:
Los Muchos Angulos de la Minería (I, II, III)
República Bananera
Rigoberta y el Apartheid Chapín
Guatemala, Nación Prostituta
Gerardi y su Lucha Contra la Amnesia
Dime de Qué Escribes y te Diré Quien Eres
Paso Importantísimo
¡Se Queman los Archivos de la PN!
Certificados (I y II)
La Pseudo Patria
Reconstrucción
La Revolución del 20 de Octubre.


3. ¿Que categoría de tu blog es la que tienes más notas?, o, ¿de que es lo que mas escribes?

El blog no tiene categorías definidas, sin embargo, casi todos los temas son de índole política, cáusticos, provocativos y a menudo insolentes. El artículo que tiene más notas es La Pseudo Patria.


4. Define tu blog en una frase:

“La bitácora que habla de lo que nadie quiere hablar”


5. Que sitio de servicios para bloggers nos puedes recomendar:

Blogspot, es robusto y fácil de utilizar.


Continuando con el testigo, le paso el balón a Mariposa.

lunes, 19 de diciembre de 2005

Pasos de Animal Grande

Para los que se mantienen al tanto de la política Latinoamericana, el triunfo de Evo Morales en Bolivia no es ninguna sorpresa. Tampoco habrá de sorprender a los que creen que los cambios en la climatología política de Latinoamérica pueden vaticinarse con el efecto dominó.

Con la llegada de Evo Morales al poder, la geopolítica latinoamericana atraerá de nuevo la atención del mundo. Y es que el triunfo de Morales no es sino el preludio a lo que está en proceso de consolidarse en el continente entero: Un giro sustancial hacia la izquierda. Por contraintuitivo que parezca, el actuar como contrapeso ideológico al gigante de los EUU habría de colocar a Latinoamérica -como bloque- en una posición de mucha mayor influencia global que la que tiene actualmente.

No es casualidad el que el éxito de los grupos de izquierda en Latinoamérica vaya de la mano con la madurez de la democracia en la región. Fué precisamente la falta de libertad política la que hizo que muchos militantes de izquierda optaran por tomar las armas. Ahora que se vive en democracia en el continente entero, los partidos de izquierda han florecido, llevado a sus líderes al poder y demostrado con ello, que las décadas de dictaduras anticomunistas únicamente sirvieron para postergar –pero no destruír- el curso natural de la historia.

En el caso de Guatemala, los pasos de animal grande también se oyen. Y el status quo está preocupado porque sabe que el país tiene todos los elementos necesarios para una revolución democrática a la Evo Morales. Pero en lugar de aceptar lo inevitable, prefieren esconder la cabeza en la arena, pretendiendo que el animal no existe. El diario conservador El Periódico, por ejemplo, en su versión electrónica decidió ignorar completamente la elección boliviana, con todo y que Jorge Palmiera publicara una columna titulada “Otro Indio al Poder”. Prensa Libre, en cambio, decidió mantener un perfil bajo cuando publicó “Bolivianos Votan en Jornada Pacífica”, con el comentario editorial (y equivocado) “se prevé que ningún candidato obtenga mayoría “ y con un subtítulo a todas luces hostil: “Análisis: Riesgo de que gane Morales.”

Como bien lo han demostrado los sucesos en América del Sur, cuando llegue el momento de la transición hacia un gobierno socialista en Guatemala, ésta será más fácil y menos dolorosa si las élites por fín aceptan que todo este tiempo han estado usurpando el poder. La verdadera democracia apenas empieza.

sábado, 10 de diciembre de 2005

¿Improductividad o Incompetencia?

Juan trabaja en la costa como cortador de caña. Y no precisamente por vocación. Pero como migrante analfabeto, sus opciones son limitadas. Aparte de eso, el trabajo de sol a sol es prácticamente todo lo que conoce desde que era niño. Para su consuelo, la rudeza de su realidad le ha dado la fortaleza física indispensable para uno de los trabajos más difíciles que sobreviven en las sociedades agrarias atrasadas. En su miseria, la cruel combinación de ignorancia e instinto de supervivencia hacen que Juan se sienta contento de tener trabajo como cortador de caña, ya que en su infierno tropical las cosas podrían ser mucho peores. Y si en algún momento Juan llegara a estar consciente de su situación, le será igualmente obvio que no hay mal que dure cien años. El calor, las alimañas, la mala alimentación, las enfermedades endémicas tropicales o las quemas cruzadas se encargarán que Juan no pase de los 40 años.

Pero Juan no se queja. Sus condiciones físicas le permiten ser uno de los mejores cortadores de su cuadrilla. Si el corte de caña fuera un deporte profesional, Juan sería una estrella. Pocos, muy pocos son capaces de cortar más caña que él. Pero eso no es suficiente. El dueño de la finca y sus aliados en el gobierno creen que Juan –si se esforzara más- podría incrementar su productividad. Los empresarios en cuestión creen que esa sería la única manera en que se podría justificar incrementarle el salario mínimo a Juan.

Pero la propuesta empresarial carece de lógica. Si Juan ya es uno de los mejores cortadores de caña, cualquier esfuerzo adicional va a resultar en un incremento marginal a la productividad. Tanto Juan como sus compañeros ya alcanzaron el límite de su capacidad física. Los empresarios, -que a menudo se jactan de su entendimiento de economía- ya deberían saber eso. Pero no solo se resisten a aceptar la realidad, sino que tampoco dan muestras de tener ni la capacidad ni el coraje para buscar soluciones a largo plazo. Nadie, por ejemplo, propone una mecanización masiva, que de acuerdo al mismo Fidel Castro habría mejorado la productividad en Cuba a más o menos 1000% ¡ hace más de 30 años! Mucho menos probable sería que consideren el abandono de una actividad a todas luces antieconómica. En su soberana incompetencia, prefieren culpar de improductivos a los analfabetos desnutridos que pagan con sus propias vidas para que ellos se puedan llamar a sí mismos “empresarios”.

Fotografía: Rodrigo Abd