jueves, 29 de diciembre de 2005

¿Tradiciones o Malas Costumbres?

Cada año, en el período entre la Navidad y el Año Nuevo, la prensa nacional reporta las tragedias pirotécnicas que inevitablemente ocurren durante las fiestas. Como regla general, las víctimas son niños, y las lesiones sufridas van desde las quemaduras de primer grado hasta la calcinación completa, pasando por mutilaciones y desfiguraciones. Eso sin siquiera mencionar los daños a la propiedad y al ambiente.

Ante lo ilógico de la situación, cada vez se oyen más voces que se pronuncian en contra de lo que a todas luces es una gran irresponsabilidad del estado: el permitir la producción y venta de productos pirotécnicos extremadamente peligrosos como cachinflines, silbadores, morteros, volcanes y otros. Dada la gravedad del problema, voces influyentes como el vespertino La Hora y el columnista Jorge Palmieri (El Periódico) subrayan la importancia de eliminar productos que no deberían de existir desde hace mucho rato. Ojalá que el gobierno escuche.

Lamentablemente, el sentido de “tradición” es demasiado fuerte en Guatemala. Quienquiera que trate de eliminar costumbres como la quema del diablo, servir guaro por botella o el abuso de juegos pirotécnicos durante las fiestas de fín de año se va a encontrar con la resistencia tenaz de los que creen que al eliminar ciertas “tradiciones”, estamos perdiendo parte de nuestra identidad. Como seres inteligentes tenemos que aceptar que en realidad, los elementos que forman nuestra identidad no andan muy bien que se diga.

9 comentarios:

Romerogt dijo...

Yo apoyo que se restrinjan los canchinflines, morteros y otros que se sabe que estadísticamente son más fatales. Pero si estoy en contra de cualquier abolición absoluta de las "tradiciones", porque esas medidas no me parecen de seres inteligentes.

Ya en mi blog hemos comentado sobre la Quema del Diablo, opiniones encontradas, por lo que creo que la solución debiera ser términos medios y no una lucha acérrima porque se de un SI o un NO absoluto.

El respeto a las tradiciones o malas costumbres tambien es tolerancia, claro, debemos corregir lo malo.

zaxl dijo...

Definitivamente son malas costumbres, los explosivos no son juguetes y mucho menos si no hay supervisión. Lamentablemente muchos adultos lo promueven de manera irresponsable. La pregunta es ¿por qué no lo han parado? ¿qué intereses lo impiden?
Nos escribimos el próximo año,
saludos,

Quintus dijo...

Parece que las notas de La Hora tuvieron el efecto esperado:

http://www.lahora.com.gt/05/12/29/index.html

Jorgecab dijo...

Es complicado eso de romper "tradiciones", tambien seria importante cuestionar de donde salieron algunas para ver si en realidad son tan nuestras o nos definen tanto como creemos.

Si que es una pena que cada año hayan noticias de tanto accidente y no considero que deban eliminarse los fuegos pirotecnicos pero si modificar/regular su uso especialmente en los patojitos y eso no es tarea solo del gobierno, tambien de los tatas y familiares.

SoyChapin dijo...

Definitivamente se debe prohibir los canchinflines, porque los niños que más sufren accidentes, es decir, los que los fabrican, deberían estar asistiendo a la escuela y leyendo por las tardes en casa. Es absurdo que tengan que trabajar, por lo tanto, me uno a la causa que se prohiban los canchinflines y apoyo la moción para que les den un trabajo como programadores de computadoras o sencillamente se dediquen a estudiar para ganar becas a coelgios privados. En cuanto a los niños consumidores, también el estado debe regular esto, y además, prohibir a los niños montar en bicicleta porque muchos se han lastimado así de la misma manera. Los fabricantes a la escuela, y los consumidores sin bicleta.. ¡ahí está la solución!

Comentarista dijo...

Es una pena... siempre los niños y nuestras áreas marginales...

Lo mismo de siempre, las precariedades de nuestra gente hacen que se produzcan desgracias... los más vulnerables, los más desvalidos.

La causa, más profunda; el efecto, la desgracia...

Ojalá que así como se lucha por prohibir la venta de silbadores, se prohibieran muchas otras cosas que son detonantes de desgracias.

Un minuto de silencio para las 5 criaturas desafortunadas que murieron el 24...

Saludos.

Jorgecab dijo...

Que triste, hoy leo un artículo en Prensa Libre con el informe de los niños quemados en estas fechas por cohetes, silbadores y demás. Se cantó y se recantó.

http://www.prensalibre.com/pl/2006/enero/04/131490.html

Ciudadano guatemalteco dijo...

Bueno, llegué un poco tarde al comentario pero por lo mismo, creo que ningúna crítica o solución a cualquier problema de algun guatemalteco tiene que ser temporal.
Es como dijo Zaxl, que los cuetes no son juguetes y me pareció muy puntual lo de SoyChapin que pide que los colegios privados les otorguen becas y que no debieran estar trabajando en eso (ni en ningun trabajo inhumando) los muchachitos. El trabajo infantil yo no lo miro mal, porque el pais tiene un 60% de la población menor de 30 años y creo que puede haber un esfuerzo de todos para cambiar nuestra situación y que los niños pueden contribuir en mucho, pero no en esa forma.
Me molesta mucho que cuando sucede algo como esto o lleguen fechas especiales para los guatemaltecos, la gente se ponga muy ambientalista, y el resto del año nadie diga nada por el CO2, o la contaminación industrial, o la depredación de la fauna y la flora.
No es una idea mía pero me pareció una buena solución y es que al productor de juegos pirotécnicos se le obligue a acompañar al producto de un instructivo y advertencias, algo tan sencillo. Prohibir silbadores o juegos que no se puedan controlar pero, no es una solución el oponerse a una tradición.
Con lo de los colegios, es triste ver cómo ahora exiten hasta organizaciones como "Empresarios por la Educación", y alguna gremial de personas que lucran con la educación, y ante la falta de voluntad del gobierno, ellos podrían retribuir un poco de lo que han ganado, esto dando esas becas.
Bueno, mi llamado es a que no caigamos en hipocrecias, sino que nos señalemos uno a uno y hagamos criticas más profundas, y participemos en las soluciones.
Saludos.

Anónimo dijo...

En La Antigua Guatemala la "Quema del Diablo" tiene lugar cada año en la plazuela de la Concepciòn frente a la fuente de las Delicias. Da gusto ver còmo arde la gran hoguera situada "entre dos gasolineras" que me imagino estaràn llenas de combustible. Un dìa se quemarà al Diablo... y a los angelitos que disfrutan de la fiesta.