sábado, 10 de diciembre de 2005

¿Improductividad o Incompetencia?

Juan trabaja en la costa como cortador de caña. Y no precisamente por vocación. Pero como migrante analfabeto, sus opciones son limitadas. Aparte de eso, el trabajo de sol a sol es prácticamente todo lo que conoce desde que era niño. Para su consuelo, la rudeza de su realidad le ha dado la fortaleza física indispensable para uno de los trabajos más difíciles que sobreviven en las sociedades agrarias atrasadas. En su miseria, la cruel combinación de ignorancia e instinto de supervivencia hacen que Juan se sienta contento de tener trabajo como cortador de caña, ya que en su infierno tropical las cosas podrían ser mucho peores. Y si en algún momento Juan llegara a estar consciente de su situación, le será igualmente obvio que no hay mal que dure cien años. El calor, las alimañas, la mala alimentación, las enfermedades endémicas tropicales o las quemas cruzadas se encargarán que Juan no pase de los 40 años.

Pero Juan no se queja. Sus condiciones físicas le permiten ser uno de los mejores cortadores de su cuadrilla. Si el corte de caña fuera un deporte profesional, Juan sería una estrella. Pocos, muy pocos son capaces de cortar más caña que él. Pero eso no es suficiente. El dueño de la finca y sus aliados en el gobierno creen que Juan –si se esforzara más- podría incrementar su productividad. Los empresarios en cuestión creen que esa sería la única manera en que se podría justificar incrementarle el salario mínimo a Juan.

Pero la propuesta empresarial carece de lógica. Si Juan ya es uno de los mejores cortadores de caña, cualquier esfuerzo adicional va a resultar en un incremento marginal a la productividad. Tanto Juan como sus compañeros ya alcanzaron el límite de su capacidad física. Los empresarios, -que a menudo se jactan de su entendimiento de economía- ya deberían saber eso. Pero no solo se resisten a aceptar la realidad, sino que tampoco dan muestras de tener ni la capacidad ni el coraje para buscar soluciones a largo plazo. Nadie, por ejemplo, propone una mecanización masiva, que de acuerdo al mismo Fidel Castro habría mejorado la productividad en Cuba a más o menos 1000% ¡ hace más de 30 años! Mucho menos probable sería que consideren el abandono de una actividad a todas luces antieconómica. En su soberana incompetencia, prefieren culpar de improductivos a los analfabetos desnutridos que pagan con sus propias vidas para que ellos se puedan llamar a sí mismos “empresarios”.

Fotografía: Rodrigo Abd

3 comentarios:

arte-sano dijo...

ouch!
que buen post

Anónimo dijo...

BUSCABA ALGO ACERCA DE IMPRODUCTIVIDAD, PARA MI EXPO DE LA ESCUELA: AHORA TENGO BASTANTE INFORMACION. MUY BUENO

juan carlos Lemus dijo...

eso pasa, de idéntica manera, en las oficinas