jueves, 9 de junio de 2005

Un Dejo de Dignidad y Pedro Navaja

La vida te da sorpresas, sorpresas te da la vida…dice Rubén Blades… Prácticamente desde su creación, la OEA ha sido un instrumento que ha trabajado casi exclusivamente al servicio de los EEUU, y casi sin excepción a menoscabo de sus socios, a pesar de tratarse -supuestamente- de una relación inter pares. La experiencia muestra que el que la OEA se haya establecido en Washington no fúe ni casualidad ni accidente diplomático.

En la historia reciente, abunda la evidencia no sólo de que la OEA jamás ha servido el propósito para el que fué creada, sino que ha sido un burdo instrumento de control político de los gringos. Desde la desvergonzada intervención del 54 en Guatemala, hasta el reciente intento de inmiscuirse en los asuntos venezolanos, pasando por hacerse de la vista gorda con el genocidio y la traición a la Argentina en la guerra de las Malvinas, la OEA le ha quedado mal a la gran mayoría de sus socios.

Pero como todo en este mundo termina - por muchas razones, incluídas las leyes de la física-, el control de la OEA se le terminó a Washington. Por demás está decir que los EEUU aún controlan un buen número de repúblicas bananeras como Guatemala, sin embargo, -y para nuestra fortuna- es evidente que cada día es menos el número de países sin dignidad en nuestro continente.

El signo de que los tiempos son otros se observó esta semana en Florida, donde el pleno de la OEA se negó a seguirle el juego intervencionista al gobierno de Bush, el que por medio de la recalcitrante Condoleeza Rice pretendía elaborar un instrumento ad-hoc que le sirviera para deshacerse de la piedra en el zapato conocida como Hugo Chávez.

Le parecería al observador cínico que al haber dejado la OEA de cumplir con los objetivos para los que verdaderamente fué creada por los EEUU, esta perdió ya su razon de ser. Tenemos entonces los latinoamericanos una oportunidad dorada de adelantarnos y sustituír al mamarracho de la OEA con una genuina Organización de Países Latinoamericanos.

4 comentarios:

Mariposa dijo...

De acuerdo. Otro ejemplo es el Banco Mundial con el nombramiento de Wolfowitz al puesto de Presidente de la organizacion, que me presento a mi, por lo menos, una gran falta de respeto por la existencia de Latinoamerica. Tambien creo que los tiempos estan cambiando ya que se ve que la tolerancia de los paises latinoamericanos de tener a los EEUU como sus verdaderos lideres se esta acabando.

Cuando los EEUU tiene un lider tan desgraciado como Bush, la paciencia se pierde bien rapido.

Quintus dijo...

Los EEUU perdieron ya hace cierto tiempo la solvencia moral que los hizo una nación digna de admirar. Lejos están los días del "New Deal" de Roosevelt, obra magna que los republicanos se han dado a la tarea de destruír por décadas. Donde otrora fuera un ejemplo del uso apropiado de pesos y contrapesos al mundo, las cortes se llenan de partisanos y el congreso ser convirtió abiertamente en un "rubber stamp" para el presidente. Por si eso no fuera suficiente, los medios de comunicación perdieron los colmillos, y escándalos mucho más serios que el de Watergate son cínicamente tolerados por la prensa (con honrosas excepciones de medios que ya no tienen influencia) que de independiente ya no tiene nada. El último bastión de la arquetípica democracia gringa cayó herido de muerte cuando Dan Rather (que cayó en desgracia por una tecnicalidad no porque la historia fuera falsa) y falleció oficialmente cuando Newsweek se retractó y se disculpó por decir la verdad.

Me alegra que los latinoamericanos finalmente empiezen a abrir los ojos y se den cuenta que los EEUU ya no es el modelo que una vez fué.

yuré dijo...

Gracias por mencionar lo de Las Malvinas.

Roberto Iza Valdes dijo...
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