miércoles, 29 de junio de 2005

Taiwan, Dolor de Cabeza

El vespertino La Hora comenta sobre la última vergüenza por la que nuestro país tuvo que pasar cuando el presidente del congreso y sus acompañantes fueron interrogados en Taiwan sobre las futuras relaciones de Guatemala con la República Popular China.

No es un secreto el que las relaciones con Taiwan le han sido nefastas a Guatemala, sin embargo, bien podría ser un secreto ya que muchos de los pocos que tienen voz han sido descaradamente cooptados –sino sobornados- por Taiwan. Esa sería la única explicación lógica a la posición de Prensa Libre cuando no solo se opone al establecimiento de relaciones diplomáticas con Pekin, sino no cuestiona por un instante la versión taiwanesa del soborno al expresidente Portillo.

Ya es tiempo de que Guatemala rompa relaciones con Tai Pei y las abra con Pekin, proteste quien proteste. Ya no podemos seguir sacrificando nuestros intereses económicos, nuestra institucionalidad, ni mucho menos nuestra soberanía ni la dignidad de nuestra nación. Para los que se agarran de “la amistad” entre Guatemala y Taiwan para justificar una relación totalmente contraproducente, es tiempo que se enteren que como con toda relación nociva, debe terminarse más temprano que tarde.

4 comentarios:

José Joaquín dijo...

Taiwán no ha sido ético para ganarse la amistad de Guatemala. Pero no estoy tan seguro que nos convenga una relación comercial abierta con China, porque como están las cosas, nos pasará arrollando con su volumen y sus productos. De hecho ya lo está haciendo, pero ahora lo haría con mucha más fuerza.

El hecho de que Taiwán humille a nuestros funcionarios no es argumento para establecer relaciones con China. Ahora sí, no se puede estar con Dios y con el diablo, habrá que escoger qué es lo que más nos convenga.

Quintus dijo...

El que el resto del mundo tenga relaciones con China no quiere decir que esta los arrolle. Obviamente el cambio implicaría un cambio de dirección en la politica exterior, en la que por primera vez en la historia, los intereses de Guatemala sean la prioridad. Substituír una relación inconveniente por otra no tendría sentido.

Ahora bien, en el caso de la China, nos conviene mucho más estar de su lado por un sinnúmero de razones, la más obvia de ellas siendo su mercado, muchísimas veces mas grande que el de Taiwan. Diplomáticamente, la China tiene veto en el consejo de seguridad de la ONU y muchísima más influencia que Taiwan.

Reconocer a Taiwan es un pasivo diplomático que no necesitamos, el equivalente de reconocer a Cataluña o Quebec, en menoscabo de España o Canadá. Suena ilógico pero las élites (e.g. Prensa Libre) nos han hecho creer que Taiwan es nuestro gran amigo, y por lo mismo, que la China es nuestro gran enemigo. Al reconocer a Taiwan confirmamos nuestro status de república bananera, lleno de gente con horchata en las venas.

José Joaquín dijo...

Es que no sólo es cuestión de que porque a nosotros nos cae mal Taiwán por su actitud prepotente y humillante nos convenga China. Con China tarde o temprano caemos, porque tiene la fuerza de una tromba ahora.

Es cuestión de balanza comercial, y la balanza comercial incide de manera determinante en la economía local. Es obvio que China nos come con los precios y que vendría demasiado producto aquí. El contrabando se ha encargado de que tengamos un vergazo de productos chinos ya.

Para mí que sería cuestión de hacer números (no solo en cuanto a conveniencia del tan socorrido consumidor), sino en cuestiones de macroeconomía y conveniencia. Cuestiones pragmáticas. A Taiwán le importamos por sus exportaciones y por el voto. A China le da igual tener alianza con nosotros, ellos están preocupados de ir USA y Europa.

Como te dije, la balanza comercial incide también. No tenemos datos para estimar su efecto, pero de plano que sería otra país que agregaríamos a nuestra lista de déficit en esto.

De ahí que tengo mis reservas en cuanto a eso.

José Joaquín dijo...
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