domingo, 1 de mayo de 2005

¿Día del Trabajo?

La celebración del Día Internacional del Trabajo en Guatemala es, ahora más que nunca una gran ironía. Y es que tanto la cantidad como la calidad del trabajo en Guate escasean de una manera jamás antes vista. La disponibilidad de empleos decentes a crecido a un ritmo muchísimo más lento que el de la mano de obra. Esta incongruencia explica el que cada vez sean más los que deciden emigrar por razones económicas y el que a una persona mayor de 35 años le sea prácticamente imposible encontrar empleo. Los que por cualquier razón no son capaces de emigrar o encontrar algo compatible con su edad, experiencia y educación se ven forzados a quedarse subempleados, integrarse a la economía informal, o peor aún, dedicarse a una actividad ilícita.

Para nadie es un secreto que la única razón por la que el país no ha colapsado es por el constante flujo de remesas familiares de los emigrantes. Es irónico en extremo que sean los emigrantes los que mantengan a flote a la sociedad que nunca les dió una oportunidad. Ante éste grave problema, se necesita una muy buena dosis de madurez para aceptar que la responsabilidad de la carencia de oportunidades le corresponde a la sociedad entera tanto o más que a los líderes sectoriales que con su incompetencia perpetúan el estado de miseria. Después de todo, los líderes llegan a las posiciones que ocupan porque el resto de la sociedad se los permite. Como se ha visto en un par de ocasiones, cuando la sociedad entera de verdad se une, los problemas se solucionan rápidamente.

En el caso de las oportunidades del empleo, el probemas es bastante complejo porque existen muchísimos factores que contribuyen a la situación actual, sin embargo, se podría decir que son dos las causas principales: la ausencia de un programa nacional de educación y el empecinamiento en mantener un modelo económico agrícola.

El que ningún gobierno o partido político haya sido capaz de diseñar una estrategia educativa a largo plazo es en sí un problema con causas propias. Y es que no se le puede pedir mucho a un gobierno (cualquier gobierno) que haga milagros con un presupuesto de menos del 10% del Producto Interno Bruto. Más impuestos más corrupción es el caballito de batalla de los que casuísticamente se oponen a las alzas a los impuestos, sin embargo, la corrupción es un síntoma más de la falta de oportunidades que la falta de educación causa. De ahí que si se quiere romper el círculo vicioso, será necesario elevar los impuestos primero, y lidiar con la corrupción después.

En lo que respecta al modelo agrícola, la sociedad tiene que entender de una vez por todas que mientras Guatemala siga siendo un país eminentemente agrícola, seguirá siendo un país eminentemente miserable. Es momento ya de que como nación busquemos la manera de transformar nuestro primitivo modelo agrícola en algo más acorde con el Siglo XXI.

4 comentarios:

Comentarista dijo...

Como profesioal relacionado con el agro, permitime responder a tu planteamiento...

La situación agrícola de Guatemala, recae en dos mundos totalmente distintos pero estrechamente relacionados o por llamarlo así dependientes de cada uno. No quiero ahondar en el tema, ni hablarte de historia agraria o principios del derecho agrario, porque sería muy extenso e imagino que algo sabés al respecto. Sin embargo permítime recordarte algo: cambiar la situación del agro requiere esfuerzos tanto a nivel agroempresarial como a nivel de la agricultura de subsistencia.

Primero, porque la agricultura en Guatemala está estrechamente ligada a procesos socioeconómicos y políticos que la hacen un factor vinculante a la lucha por la justicia social. El defender esta visión de la agricultura, es la comidilla de muchos y también la defensa del campesino explotado que produce para subsistencia. No es tan fácil cambiarle a un pueblo la perspectiva de la tierra como un factor de riqueza, ni a los pseudodefensores que han hecho de ella una forma de vida.

Segundo, mientras la parte empresarial de Guatemala, no visualice al país como un sistema agroindustrial (productor de productos con valor agregado), seguiremos en las mismas. Y creo que menos lo hará ahora, que está esperando lo que el TLC les traiga para hacer sus famosas fusiones con capital extranjero. Así no llegaremos a ningún lado.

La dependencia del agro (según el PIB) es cada vez menor, sin embargo, si no se tiene la visión de alternativas productivas para el país, seguiremos dependiendo de la forma más común de subsistencia de nuestro pueblo.

Saludos.

Quintus dijo...

Muchas gracias por tu comentario.

La nota hacía alusión a la necesidad de utilizar metodología de negocios con la producción de productos agrícolas. En ningún momento se insinuó que Guatemala se desligara totalmente de la agricultura, simplemente que debe desligarse de aquellas actividades que son a todas luces antieconómicas.

Guatemala tendría enormes ventajas comparativas en la producción de ciertos alimentos, plantas ornamentales y en la agroindustria. Sin embargo, aún nos dedicamos a cultivar caña de azúcar, banano y café (éste último con posibilidad de ser reestructurado) en condiciones que como nación nos trae mas desventajas que ventajas. Ya es hora de dejar de considerar los salarios paupérrimos de nuestros cortadores de caña et al. una "ventaja comparativa" que simplemente subsidia la canasta de los países ricos.

Saludos

José Joaquín dijo...

De acuerdo con los planteamientos. Comentarista confundió un poco la intención del post, pero su comentario aportó cosas interesantes.

Lo de agregar valor creo que se debe incentivar desde la propia iniciativa privada. El discurso que prevalece en la prensa y los círculos de capitales es que la culpa de todo la tienen los gobiernos pasados. Yo creo que ningún sector se salva de haberla cagado todo este tiempo. EStá claro que si tuviéramos industriales más visionarios y agresivos en el comercio mundial no tendríamos el desastre de hoy.

Pero ¿acaso miramos que alguien los critica? Los diarios temen perder sus anuncios si dicen determinadas cosas. Las universidades privadas se encargan de beatificar a los pudientes y a divulgar dogmas que se caen con cualquier estadística comparativa seria. El fracaso de un modelo neoliberal se puede ver en USA. Greenspan estaba de acuerdo con la reducción de impuestos y las medidas que hizo Bush a su entrada. Y ahora se declara "sorprendido" por las consecuencias.

La estrategia que plantean algunos es esperar a que el Gobierno sea honesto para que así nos den ganas de pagarle más. Yo siento que la cosa debe ir de la mano: mejorar los ingresos del Estado y tener instrumentos de control ciudadano sobre el manejo del pisto y los recursos.

SEgún como se va desarrollando la cosa, la GANA va pa fuera después de este período. Cuando veo Libre Encuentro me da un poco de risa la reacción de Dionisio Gutiérrez cuando le mencionan Cerezo o Portillo. Pero sus cuates en el poder, ciegos e indolentes ante el hambre, la pobreza y el analfabetismo, le están abriendo las puertas de par en par. Se suele decir que el pueblo necesita pan y circo. Este gobierno sólo se los está dando a los empresarios. Pero los empresarios no deciden del todo las cosas en las elecciones, ahí se mira que el pueblo quiere otra cosa. Y no los va a querer a ellos otra vez (Ojalá).

Quintus dijo...

Muy buena nota JJ. En realidad creo que todo se simplifica en incompetencia plena. Cuando las élites que tienen la responsabilidad de guiar a la sociedad son incompetentes, todos pagamos el pato. En realidad Guatemala debería de ser el perfecto ejemplo de lo que un país y sus habitantes no deben hacer.

Tenés razón que es necesario elevar los impuestos. Pero será necesario también dejar que las comunidades administren una proporción significativa de esos recursos. Y es en el control del pisto donde está el verdadero poder. El gobierno central insiste en controlar el dinero porque esa es la única manera de mantener débiles, serviles y corruptos a los políticos provinciales (e.g. alcaldes).

Lo que necesitamos es una revolución pacífica donde las municipalidades administren por lo menos el 50% del iva, el 25% del ISR y sean capaces también de cobrar sus propios impuestos a la propiedad y controlar su propia policía. Si a eso le agregamos una autonomía administrativa (léase Q) de las juntas municipales de educación, servicios de salud y autoridades de cuenca, veríamos cosas interesantes de verdad. Corre y va de nuevo...soñar es gratis.

Saludos