martes, 5 de abril de 2005

Juan Pablo El Grande

Muchísimos se han pronunciado al respecto. Todo lo que tenía que ser dicho se ha dicho. Al mismo tiempo que llora su ausencia, la humanidad entera celebra la vida y obras de Karol Wojtyła, un hombre que cambió la historia del mundo.

Ninguna cantidad de palabras podrá describir el efecto que las ideas, principios y obras de Juan Pablo II tuvo en las vidas de los millones de personas que tuvieron la suerte de compartir este mundo con él. Su vida terminó, pero su legado apenas empieza.

3 comentarios:

br dijo...

...discutible, chau

...sr br

Anónimo dijo...

Estoy de acuerdo contigo, su legado perdurara.
Su obra esta alli, es una realidad, es INDISCUTIBLE que toco corazones de creyentes y no creyentes que tuvieron la fina sensibilidad de ver en el no a un simple trabajador por la paz sino a un autentico testigo de Cristo.

Es esa voz que no se puede callar, esa luz que no se puede apagar porque tiene su fuente y origen en Dios.

Millones de personas en el mundo fuimos testigos del movimiento de amor que genero en los corazones durante su vida y tambien en los dias de su muerte y funeral, se expandio un clima de amor, solidaridad y paz que el predico con su ejemplo.

Se dieron conversiones, cambios de vida, fue casi una obligacion a reflexionar sobre la propia vida: politicos, reyes, personas comunes, todos nos preguntamos como queriamos vivir la vida y ser recordados despues de la muerte, si estamos haciendo algo que deje huella en el mundo.

Y el lo hizo: camino por la vida dejando las huellas de Cristo impresas en los corazones.

Solo los necios no lo ven.

Esta es una luz que no se puede apagar.

Felicitaciones por tu blog y gracias por permitirme dejar este comentario, perdon por las tildes, este teclado...

Saludos

Rita

Anónimo dijo...

blablabla....