domingo, 6 de marzo de 2005

Los Ex PAC También Fueron Víctimas (I)

Una de las tantas razones por las que el pueblo de Guatemala le tiene muy poca fé al sistema jurídico es el hecho de que a la hora de aplicar justicia, no podría haber más contraste entre las sanciones que reciben las élites por un lado y las que reciben los más vulnerables por el otro. La magnitud del problema que afrontan los guatemaltecos se incrementa cuando se cae en cuenta que la imperfección de facto del sistema legal no es sino un reflejo de lo que la sociedad en general acepta como válido. Un ejemplo de esa distorsión de la justicia lo ilustra la manera en que se percibe el papel que los ex PAC jugaron en la guerra.

No se puede negar que los ex PAC mataron, abusaron, violaron y torturaron. Esa es una verdad establecida. Pero resulta demasiado simplista y hasta irresponsable el pretender que los ex PAC se organizaron para reprimir a la población por su linda gana. Lamentablemente, esta es la noción predominante entre la gente -casi exclusivamente de la capital- que nunca vivió la guerra de cerca. De ahí que sea absolutamente necesario dejar claro que los PAC jamás funcionaron de una manera autónoma. Los jefes de patrulla recibían ordenes directas del comando militar más cercano. A pesar de que supuestamente eran voluntarias, era del dominio público que el que no se integrara a las PAC era considerado hombre muerto. Y es que si los PAC le tenían miedo a la guerrilla, al Ejército le tenían terror.

Para el Ejército, el objetivo principal de organizar a las PAC era tener un control numérico directo de la población. Algo bastante simple pero esencial en una guerra. Es importante también esclarecer que el papel principal de las PAC desde el punto de vista del Ejército, era simplemente el de escudos humanos. De ahí que a pesar de que estratégicamente fueron la carta ganadora, la contribución militar de los PAC per se fué nula o casi nula. Y es que la guerrilla casi nunca atacó a los PAC, simplemente porque de haber atacado a civiles armados con fusiles obsoletos, garrotes o rifles de madera y sin ningún tipo de entrenamiento, se hubieran echado en contra a la población que decían defender. (continuará).