martes, 1 de marzo de 2005

Esperanza Para el Medio Ambiente

La semana pasada el gobierno presentó su iniciativa para el rescate del lago de Amatitlán. El proyecto en sí es bastante ambicioso, y pretende finalmente llevar a la práctica lo que varios gobiernos en el pasado han ofrecido en el papel. Este importantísimo primer paso tardó muchos años en llegar, pero se tiene la esperanza de que ésta vez las cosas sí sean en serio. El caso de Amatitlán es emblemático, ya que sintetiza de muy buena manera el estado actual de la problemática ambiental en el país.

Ojalá que las obras que habrán de ejecutarse en Amatitlán se constituyan en el paradigma que inspire los proyectos ambientales del futuro. Los proyectos de rescate del lago habrán de incluir soluciones a problemas como el manejo integrado de cuencas, urbanización y planificación, manejo de sólidos, tratamiento de aguas servidas, planes de monitoreo ambiental y otros. De ahí que la oportunidad sea perfecta para poner en práctica los conocimientos teóricos de la mayoría de profesiones asociadas con la protección ambiental, practicamente al mismo tiempo.

Esperamos que todo salga bien en Amatitlán, y que las firmas participantes aprovechen la oportunidad para dejar un legado, fortalecer su reputación y capacitar a los profesionales jóvenes que habrán de ejecutar las políticas ambientales del futuro. Por su lado, los profesionales que diseñen y dirijan los proyectos tendrán el reto y la responsabilidad de sentar un precedente ejemplar.

2 comentarios:

zaxl dijo...

Entiendo que es una excelente iniciativa, pero tienen que atacar el problema de fondo y es el origen de la contaminación, principalmente en la capital. Si seguimos hechando basura al lago no va a haber planta de tratamientos que aguante.
Saludos!

Quintus dijo...

Tenés toda la razón, de particular importancia es controlar los efluentes de las fábricas. En H&I damos por sentado que controlar la contaminación en las fuentes vaya a ser un elemento mandatorio del diseño de las plantas. Ojalá que no estemos equivocados. En realidad, las plantas de tratamiento deberían ser un sistema de emergencia y no la única protección. Saludos