lunes, 7 de febrero de 2005

Mano de Mono en la Macroeconomía

Por demasiado tiempo, las políticas fiscales y económicas del estado han estado diseñadas para beneficiar a unos cuantos. En el caso de la tasa de cambio, bajo la excusa de la protección a la macroeconomía, los tecnócratas del estado no han tenido empacho en implementar medidas custom made que han subsidiado por décadas la incompetencia de ciertos grupos de interés. El que otros se vean afectados en el proceso ha sido irrelevante. Respecto a este tema, el día de hoy El Periódico publicó una entrevista con el economista argentino Juan Carlos Cachanosky, quien denuncia la manipulación de la tasa de cambio por parte del Banco de Guatemala. En la entrevista se ilustra el hecho de que cuando el Banco de Guatemala interfiere con el valor real del dólar, perdemos todos. Lo triste del caso es que Cachanosky no dice nada nuevo, simplemente reitera lo que muchos otros han denunciado con anterioridad. ¿Cuándo va el Banco de Guatemala a dejar de sacrificar los intereses de toda una nación por los de unos cuantos? Y es que cualquiera puede entender que robarle a Pedro para darle a Juan es moralmente condenable.

La situación económica mundial es muy diferente hoy en día a lo que tradicionalmente hemos estado acostumbrados. De ahí que la pretensión del Banco de Guatemala de regular artificialmente la tasa de cambio en la situación actual es particularmente peligrosa. Se tiene la noción que la baja del dólar se debe a una apreciación del quetzal cuando en realidad es el valor del dólar el que se ha depreciado con respecto a prácticamente todas las monedas del mundo. El status del dólar como moneda mundial ha sido puesto en peligro por el doble déficit (fiscal y comercial) de la economía más grande del mundo. Y es que el hecho de que el dólar se haya depreciado tanto ha puesto nerviosos a los bancos centrales de las economías que le siguen en tamaño a los EEUU, ya que las cantidades que tienen éstos invertidas en reservas en dólares corren el riesgo de perder su valor. Si un país grande como La China, que tiene una inmensa cantidad de reservas en dólares de pronto decide venderlos por temor a que sigan bajando de precio, la repentina oferta de dólares devaluaría aún más su precio, con el consabido riesgo de provocar una espiral de pánico y devaluación que sería devastadora no solo para los EEUU sino para el mundo entero.

De lo anterior se desprende que el Banco de Guatemala no se puede seguir dando el lujo de continuar con la política de mantener una tasa fija con respecto al dólar independientemente del estado de la economía mundial. Muy prudente sería convertir las reservas del estado a euros y liberar completamente la tasa de cambio. No es justo que un país pobre como Guatemala tenga que subsidiar los déficits de Mr. Bush.

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