jueves, 10 de febrero de 2005

El Costo de las Malas Amistades

Ha trascendido de múltiples fuentes que Alfonso Portillo recibió un cheque por $500,000 del gobierno de Taiwan. Esto viene a pocos días de escándalos similares en Costa Rica, Nicaragua y Panamá. En realidad, la noticia no debería de sorprender a los que conocen muy bien el modus operandi del gobierno taiwanés con las pocas repúblicas bananeras que lo reconocen. La compra de politicoides -a la Portillo- en paises infradesarrollados ha sido una práctica elevada a arte por los taiwaneses. Lo que la mayoría de centroamericanos y caribeños de buena voluntad no saben, es que la compra de presidentes es únicamente la punta del proverbial iceberg.

Por décadas, los taiwaneses han corrompido metódicamente a políticos, funcionarios de gobierno, militares, líderes de todo tipo, y –muy particularmente- a periodistas de prácticamente todos los medios de comunicación. Una de las maneras típicas de cooptar a las élites consiste en invitarlos a un viaje con gastos pagados a Taipei. Cuando los susodichos llegan a la isla, son recibidos con un tratamiento de cinco estrellas por séquitos de edecanes que los llevan de un lado a otro para que vean lo grandioso que es Taiwan. Naturalmente caen en la trampa de creer que el tratamiento a cuerpo de rey se debe exclusivamente a su linda cara, y encandilados por la muy bien orquestada lambisconería son incapaces de ver la manera astuta en que los anfitriones explotan sus ínfulas de importancia. Con el ego del ancho de la catedral, están muy lejos de percatarse que simplemente se han prestado a un cínico juego de realpolitik.

El juego de los taiwaneses ha funcionado de perlas. Cuando los invitados a los viajes regresan a Guatemala invariablemente vienen hablando maravillas de Taiwan. De ahí que sea prácticamente imposible encontrar a un líder o periodista dispuesto a discutir a fondo lo poco conveniente que le es al Estado de Guatemala el seguir siendo uno de los pocos países del mundo que reconoce la soberanía de Taiwan.

Guatemala ha pagado ya un precio demasiado alto por su “amistad” con Taiwan. De acuerdo a un artículo publicado hoy en El Periódico, la balanza comercial beneficia a Taiwan por casi 100 veces más. De ahí que el viejo refrán “del mismo cuero salen las correas” no podría quedarle mejor a las dádivas con las que Taiwan ha cooptado prácticamente a todos los sectores influyentes del país. Tampoco se pueden ignorar los grandísimos costos de oportunidad en los que el país incurre al no tener relaciones comerciales con la nación más grande del mundo: La China Continental. Por si eso no fuera suficiente, Taipei fué siempre un gran aliado de las dictaduras militares en los peores años de la represión, con un récord en derechos humanos que no tuvo nada que envidiarle al de sus colegas guatemaltecos.

Con todo y que es imposible saber con exactitud la magnitud de la intromisión del gobierno de Taipei en los asuntos guatemaltecos, el cheque por $500,000 a Portillo tiene que ser la gota que rebalse el vaso. Es tiempo de pasarle la factura a Taiwan por una amistad que ha sido nefasta para el país.

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