martes, 18 de enero de 2005

Los Muchos Angulos de la Minería en Guatemala (II)


Imcompetencia, Ignorancia y Criminalidad:

El caso del proyecto Marlin pone al desnudo las muchas vulnerabilidades de que Guatemala sufre. Por ejemplo, la total incapacidad del estado para producir legislación que proteja a sus ciudadanos de los muchos peligros que traería una explotación minera sin controles.

El ministerio del ambiente no cuenta ni con la metodología, ni con la experiencia ni con los recursos humanos mínimos para monitorear un proyecto de tal envergadura. Eso sin mencionar el peligro endémico que es en sí misma la cultura de la corrupción en nuestro país.

Pero la cosa no se queda ahí, la incompetencia criminal del estado se manifiesta de muchas otras maneras,  por ejemplo, el Estudio de Impacto Ambiental (EIA) puede ser hecho por la misma compañía minera sin un Ministerio del Ambiente experimentado o tercero imparcial que lo revise. Difícilmente podría concebirse un conflicto mayor de intereses, el equivalente a amarrar chuchos con tiras de longanizas, inaudito, inaceptable e ilegal en prácticamente cualquier país civilizado.

Igual de increíble es el hecho de que la población solamente cuenta con un 30 días para oponerse a cualquier propuesta del plan. En los países desarrollados es común que las mineras esperen por décadas para que finalmente se les apruebe un proyecto de ésta naturaleza... un mes es simplemente ridículo. Por cosas como ésta muchos extranjeros creen que nuestro atraso se debe a que somos tontos y la verdad no los podemos culpar.

Por si las aberraciones regulatorias no fueran suficientes, los beneficios económicos que el estado recibiría de una explotación minera son poco más que simbólicos. ¿Un 1% de las utilidades basadas en proyecciones hechas por la misma compañía? ¿A precios teoréticos (onza de Au) bajísimos fijados por la misma compañía? ¿Con todo y los "ahorros" que ejecutar su propio EIA traería? . ¿Qué clase de genio negoció ésto en nombre de todos los guatemaltecos?.

Continuará...


2 comentarios:

Anónimo dijo...

Quintus:

Me pregunto qué razones habrán tenido los redactores de las leyes en cuestión... o ¿cúanto dinero circularía?...

latigo dijo...

Los culpables de redactar tan ridículo porcentaje de regalías, fueron los congresistas durante el gobierno del Alvaro Arzú.