HUNAHPU E IXBALANQUE
Y su lucha constante contra la injusticia, la impunidad y el control mediático de los señores de Xibalbá en Guatemala
miércoles, 5 de junio de 2013
Buscando al Rex Mamey
Tuvimos el gusto de conocer al Rex Mamey hace ya varios años en la Facultad de Periodismo Moderno de la UDLV Campus Internet. La UDLV –desde luego- es la prestigiosa institución no acreditada que educa a lo mejor de la sociedad, es decir, a aquellos individuos que tuvieron la visión o la fortuna de no haber sido formados por otras más desacreditadas.
Como a la mayoría, nuestra primera impresión del Rex no fue nada cute. ¿Cómo podría serlo cuando obviamente Mula que es uno no es sino un repositorio de escatología, mal gusto y vulgaridad diseñado para ofender desde todos los ángulos posibles la sensitividad aspiracionista eurocéntrica del típico lector guatemalteco?
No fue sino hasta mucho después, ya en los cursos avanzados de periodismo moderno que le agarramos la onda al Rex. Comprendimos que el padre del periodismo moderno en realidad es el espejo de una guatemalidad que muchos tratamos de esconder a cualquier costo. Además del dominio del lenguaje que Rafael Romero llamara “guatemalteco profundo” otra característica única de nuestro onanista silvestre es haber perdido el decoro. Al Rex no le da pena decir que nació en el paisito tercermundista del que otros nos avergonzamos, particularmente quienes en nuestra letras hacemos alarde de nuestra cosmopolitanidad para blanquear el sepulcro de nuestros complejos de inferioridad. El escritor autoridacta no tiene necesidad de impresionarse a sí mismo hablando de films obscuros, lugares visitados, compositores clásicos europeos o su familiaridad con la cultura pop gringa. Para quienes la superioridad cultural occidental es inapelable, el Rex no es meramente contracultural sino anticultural. Es incómodo, es feo, es 100% guatemalteco. Tan cruda autenticidad no puede ser sino subversiva.
Con un estilo tremendamente provocador y contra intuitivo a menudo confundido con la peor chabacanería, no podría ser fácil ser el Rex. El disfraz de oligofrénico kitsch es tan bueno que hace difícil dejar ver el alma quijotesca y generosa detrás. Siempre dispuesto a morir llevando mensajes fatales a gente armada; limpiando letrinas por amor al arte o levantando espejos para que podamos apreciar nuestra fealdad, los fines del Rex son siempre nobles.
Desde aquí celebramos la contribución al debate del @RexMamey, su invención del género literario psicótico-esquizofrénico, y su búsqueda constante de la identidad que tanto nos elude. Ya sea como Alfred Mameyschmitt Gereda, princeso desdentado, lesbiano libertario, pastor de la iglesia de San Nabucodonosor, o fundador de la ideología de izquierda-derecha, el Rex pondrá en que pensar a quien tenga la valentía de encontrarlo.
lunes, 3 de junio de 2013
Decálogo del Quijote Moderno
1. Que tus camisas sean siempre de once varas
2. Nunca dudes en tirarte al agua y nadar contra la corriente
3. Sé siempre la peor cuña posible de tu mismo palo
4. Nunca temas ser el redentor que sale crucificado
5. Cuando sea necesario suda calenturas ajenas, especialmente las de los más débiles
6. Enorgullécete de tu capacidad para arar en el mar pasando la rastra
7. Siempre, siempre, siempre, pon el dedo en la llaga
8. Que la voz que clama en el desierto sea siempre la tuya
9. Nunca dudes en gastar toda tu pólvora en zanates
10. Nunca, bajo ninguna circunstancia permitas que te roben, reduzcan o mutilen la capacidad de amar
Imágen de Santiago Verdugo http://santiagoverdugo.blogspot.ca/2011/11/quijote-moderno.html
martes, 2 de abril de 2013
Confiese, General*
Dice el general Ríos Montt que él no se enteró de las masacres, de las torturas, de la destrucción de los ranchos y los cultivos, de las desapariciones forzadas, de las ráfagas de ametralladora disparadas de manera indiscriminada, de las violaciones a mujeres, ni del éxodo de decenas de miles de guatemaltecos hacia el territorio mexicano.
Dice el general que a lo mejor se cometieron algunos desmanes, pero que él no llegó a darse cuenta. ¿Y dónde andaba? ¿Ocupado en arreglar los papeles del terrenito de Livingston? ¿Terminando la negociación de la granja en Fraijanes? ¿Ultimando la compra de su lote en La Antigua? ¿O escuchando paciente los informes de doña Tere sobre las casitas que había logrado enganchar en unos proyectos de la salida a El Salvador que les podrían garantizar una renta modesta pero suficiente para no volver a pasar estrecheses como las que la tenían harta mientras vivían ambos en Madrid?
Se produjeron decenas de masacres durante su gobierno de facto, general. Se acabó con casi todos los asentamientos humanos del área Ixil y se obligó a la población que no huyó a la montaña a reasentarse para ejercer control sobre ellos. Se violó mujeres. Se mató niños. Se empaló cuerpos para escarmiento de quienes quedaron vivos. Incluso se trató de lavar las conciencias con esos programas estatales que atendían con frijoles y tortillas a quienes antes se había disparado con fusil.
¿Y usted no se dio cuenta, general? Es una pena que a estas alturas de su vida no pueda siquiera atreverse a decir la verdad. ¿Por qué no nos confiesa que en algún momento intentó dominar esa violencia? ¿Por qué no nos explica que en medio de su mesianismo patético creyó que era capaz de sustituir los ataques feroces y enloquecidos por una firmeza legalizada de la que apenas dan cuenta los Tribunales de Fuero Especial y las grabaciones de aquellos erráticos discursos suyos los domingos por la noche? ¿Por qué no admite en público que fracasó? ¿Atribuyó a la voluntad de Dios ese fracaso, general?¿Por qué no nos explica a todos, cómo hizo para apaciguar su espíritu que sabía a ciencia cierta cuanta muerte desesperada ocasionaban las fuerzas del Estado que jefeaba? ¿Por qué no nos dice qué lo disuadió de dimitir hasta que ellos mismos lo echaron? ¿Qué fue más fuerte que la certeza del mal que se cometía para convencerse a sí mismo de permanecer en el cargo? ¿De verdad cree que estaba llamado a redimir a su nación? ¿O es que sintió miedo, general? ¿Temió que también lo atacaran aquellos a quienes usted, con su gestión, protegía?¿Siente ahora el mismo miedo, general? ¿Qué siente cuando contempla la posibilidad de volver a España? ¿De verdad lo confortan esos votos que en cada elección obtiene en los distritos en donde se derramó más sangre? ¿Confía en que sea suficiente prueba de que no merece castigo? No se engañe, general. Su cabeza se recuesta cada noche sobre una piedra.
*Por Juan Luis Font, domingo 16 de julio de 2006
miércoles, 27 de marzo de 2013
Para Un Columnista*
Dice Juan Luis Font en Tuiter "dejo para los más jóvenes, los militantes, los incapaces de ejercer autocrítica el elogio de la guerra revolucionaria"
Muchos de nosotros, Juan Luis, de esos que apoyamos el juicio a Rios Montt, de esos que pensamos que el tiempo de la justicia es ahora, nunca esgrimimos ni lo haremos, un arma en contra de otro ser humano. Parece que esa tendencia a descalificar al otro llamándole "revolucionario" no se quita del lenguaje, como tampoco se quita clasificar como "comunista" a todo aquel que conociendo la historia se niegue a repetirla y mucho menos a justificarla.
El elogio de la "guerra" no viene de nosotros, viene de los guerreros, de esos que viven del olor de la sangre y de la pólvora, que no son muchos, afortunadamente. Y de los soldados profesionales formados para eso, para luchar. ¿que no ejercemos la autocrítica? claro que lo hacemos y por eso muchos de nosotros nos parapetamos en esta trinchera virtual lanzando PALABRAS, no bombas, haciendo preguntas, presentando evidencias, ¿de dónde asume usted que amamos la guerra?¿que no hemos cambiado las prácticas? sí que lo hemos hecho, pero quienes no han ejercido la autocrítica y siguen pensando que la represión es el camino han lanzado disparos reales contra campesinos desarmados, han enviado sicarios a atentar contra la vida de dirigentes sociales, han desaparecido y secuestrado a líderes y lideresas, han criminalizado la protesta pública por más pacífica que esta sea.
¿Que no hemos usado las mesas de negociación? si, pero la respuesta ha sido represión, las consultas populares sobre temas candentes son usadas como arma y no son respetadas, asemejan la rueda de un hámster en donde caminamos hora tras hora sin encontrar el final del proceso, aun así seguimos y parece que se nos exige respetar la tiranía no la autoridad. ¿Acaso hemos salido a luchar? no, nos hemos metido a estos medios virtuales, en donde si, despotricamos, chillamos, y a veces insultamos, ¿es eso lo mismo que quemar cosechas y condenar a muerte a cientos de campesinos?
No Juan Luis, quienes debieron ejercer la autocrítica fueron los otros, pero como se ha visto, la tendencia tanto en este país como en muchos otros es que la represión es válida, que se justifica lesionar, matar, y desaparecer gente para "salvaguardar el país" en contra de ciudadanos desarmados de aquí hasta la patagonia.
Muchos de los que participan en el debate y están a favor del juicio no son de izquierda, algunos hasta de centro derecha, pero también les indigna la incapacidad del otro de aceptar sus excesos, también están de acuerdo que no hay justificación posible para criminalizar y perseguir, también son inteligentes y solidarios. No crea que nos vamos a alzar en armas, estamos jugando con sus cartas, aceptando juicios a veces injustos, debatiendo y presentando pruebas, ¿es eso elogiar la guerra? al contrario, hemos aceptado que el camino de la violencia no es sino el mismo camino que nos condena al atraso.
Por el contrario, Juan Luis, así como se lee lo que usted escribe en columnas y en tuiter, parece que para usted, bien vale el tipo de cambio de divisa: 40,000 indígenas a cambio de un embajador.
*Por Patricia Cortéz
miércoles, 27 de febrero de 2013
Licencia Para Matar*
Días atrás Otto Pérez Molina dijo en Radio Sonora que espera que el caso del motorista quemado la semana pasada "sirva de lección a los motoladrones". Es una declaración muy grave. Por una parte acepta la total ineficiencia de las fuerzas de seguridad, y por otro, más peligroso aún, otorga una licencia para matar a cualquier ciudadano que parezca ladrón.
Cuando se supo lo del motorista quemado por las redes sociales se regó la noticia como pólvora. Prácticamente todo el mundo aplaudió al homicida como un héroe. La gente de Sonora aprovechó el momento y creó un ambiente favorable para que se manifestara todo el que estuviera a favor de las muertes extrajudiciales. Esa misma radio en la que Otto Pérez hizo las declaraciones que anotamos al principio.
Tal parece que las objeciones morales a nadie interesan, incluso no interesan a aquellos que se dicen de principios cristianos ni a aquellos que repiten por todos lados que creen en el estado de derecho. Pero que muchos -o la mayoría- este a favor de una práctica que nos reduce a simples salvajes no quiere decir que sea lo correcto. Aquí creemos en el derecho a la vida como base fundamental de una sociedad. Si alguien comete un delito debe ser atrapado, juzgado y luego castigado. Las ejecuciones extrajudiciales no acabarán con la violencia: por una simple cuestión de lógica las muertes irán en aumento y la escalada de violencia generará muchas víctimas inocentes.
El fin de semana siguiente al caso del motorista quemado hubo 24 muertes violentas en sólo dos días, muchas de ellas en barrios marginales. CNN recogió la noticia y entrevistó a la vicepresidenta Baldetti, que respondió erráticamente. ¿Será que algunos "justicieros" salieron a las calles a asesinar en nombre de esas personas que pedían muerte por la radio y las redes sociales? Combatir la violencia con más violencia nos parece igual que combatir fuego echando gasolina. Si cada quien decide hacer justicia por su mano nos vamos a matar entre todos.
El problema con estirar el concepto de homicidio en defensa propia es que cualquiera puede decidir que usted o yo somos un peligro inminente y con esa excusa, matarnos. Han habido casos en que motoristas honrados se sitúan a la par de un carro y alguien les apunta con pistola. Tal es la paranoia. Si a esa paranoia ya existente se le suma una declaración presidencial que es prácticamente una licencia para matar, habrá muchos muertos más. Y por supuesto, todos tendremos más paranoia. ¿No es contradictorio que para acabar con las muertes violentas pidamos más muertes violentas? ¿Cómo vamos a reducir el número de muertes violentas si estamos pidiendo que hayan más? ¿Cuándo se mataría al último supuesto ladrón y se terminaría todo? ¿Quién garantiza que estos "justicieros" no nos van a terminar matando? ¿No estamos entregando el país a un grupo de sicarios en nombre de la justicia?
*por Jolom Tukur
viernes, 4 de enero de 2013
El Lenguaje de la Impunidad
Desde que
los antiguos griegos plasmaron las primeras palabras en piedras y papiros hemos sabido en Occidente
del tremendo poder del lenguaje escrito. Poco después de su invención, el lenguaje escrito se convirtió en una herramienta de control de masas. De esos usos –en su obra maestra 1984- George Orwell imaginó con
espeluznante exactitud la vulnerabilidad de las masas al poder magnificado de
la palabra escrita cuando se combina con control mediático y político.
Muchas décadas después sabemos que los temores
de Orwell tenían fundamento, particularmente en países subdesarrollados como el nuestro. La columna de hoy de Juan Luis Font: “ Duele Pagar al Vencido” es un buen ejemplo de como usar principios maquiavélico-orwellianos para difundir la narrativa dominante y como la distorsión mal intencionada de la realidad comienza con el lenguaje.
Sin leer
nada más que el título se puede inferir que la gente que recibe resarcimiento
de la CIDH era parte beligerante del conflicto (el vencido), lo que es decir militante. Y se infiere porque ya en el texto Font no se toma la molestia de explicar que
prácticamente todas las víctimas que se han querellado contra el estado de
Guatemala en la CIDH eran civiles.
Sin ser experto en esos casos y con la temeridad de un sofista Font se mete a cuestionar la validez de la jurisprudencia de la CIDH. No llegará a
ningún lado con sus preguntas necias, pero sí logrará crear dudas en los
incautos del jurado de la opinión pública al mejor estilo de Johnie Cochran. ¿Era eso lo que pretendía?
Para crear
la ilusión de balance Font menciona como “motivo de debate” la denegación de
justicia en el sistema nacional mejor conocida como impunidad. No profundiza en
el hecho obvio que es la razón de que estemos así, la razón misma de su columna. Evidentemente el uso
orwelliano-fontiano del lenguaje también incluye el callar o no llamar a las
cosas por su nombre cuando conviene.
Prosigue
Font con otra joya orwelliana: “partes en guerra”. Si pretende hablar en su
columna de asuntos eminentemente jurídicos ¿No sabe acaso Font que no hubo tal
guerra? ¿Ignora Font que el estado tomó la decisión deliberada de no dar status
de beligerante a la guerrilla para no tener que someterse a la Convención de Ginebra?
¿Podrá imaginarse Font cuántas vidas se habrían salvado si en efecto hubiera
habido guerra como él afirma? Lo
conveniente de usar la palabrita “guerra” es que divide a los actores en dos
bandos que hay que tratar igual, con “imparcialidad periodística”. Redistribuye
las culpas de tal manera que es más fácil explicar y justificar la barbarie. Otros comentaristas del status quo ya tendrán de donde agarrarse.
Termina
Font maliciosamente dejando en la mente de sus lectores la idea de que los
demandantes quieren enriquecerse a costa del estado tal y como lo hacen los políticos,
un elegantemente disfrazado pero crudo “pisto quieren” digno de Minondo Ayau.
Para los
que no se hacen ilusiones sobre a quien representa, Font no tenía que haber escrito una columna tan
larga para sintetizar la narrativa militar-oligárquica de sus anunciantes que
dice que hubo guerra y que los vencidos eran militantes, y como eran militantes
eran objetivos militares válidos. Ahora los guerrilleros que perdieron la
guerra quieren enriquecerse a costa del estado. ¿Y Ud. que opina?
miércoles, 12 de diciembre de 2012
La Toma del Congreso
En el artículo previo hablamos de la necesidad de una transformación radical de la
manera en que lleva a cabo la función legislativa en Guatemala. No nos engañamos,
históricamente ese tipo de cambio por lo general se han logrado por medio
de revoluciones. ¿Qué hacer para mientras? ¿Esperar a que se dé una revolución
espontáneamente?
Una
posibilidad remota pero aún posible sería una revolución pacífica. Llevar el idealismo a la práctica y transformar
el sistema desde adentro. Planificar meticulosamente la derrota de Goliat.
Revolución
o no revolución, el consenso es claro: cualquier proceso de cambio en los
organismos de Estado tiene que pasar primero por el Congreso. Si se quiere
eliminar la corrupción en el ejecutivo o el prevaricato en el judicial será
necesario erradicar primero la prostitución en el legislativo. ¿Cómo hacerlo?
Partido
Político Legislativo
Un partido
político nuevo enfocado exclusivamente en el legislativo y sin nexos de ningún
tipo a partidos políticos y/o candidatos presidenciales o municipales. El
partido político tendría una agenda pétrea desde su origen y dejaría de existir
cuando esta se completara o al cumplirse un máximo de dos períodos legislativos.
Ideología
El partido
político no tendría una ideología convencional. El objetivo primordial de sus
miembros electos al Congreso sería adoptar el papel de una Asamblea Nacional Constituyente moral. Estaría abierto a personas de cualquier ideología que se
comprometan a implementar la agenda pétrea del Partido
Perfil de
los Candidatos
Tendrían que ser
miembros del Partido, hombres y mujeres sin previa experiencia política, sin
conflictos de interés y sin pasados cuestionables.
Contrato de
Adhesión
Los
candidatos habrían de firmar un contrato de adhesión por medio del cual se
comprometerían a promover la agenda pétrea del Partido durante la campaña
electoral, misma que habría de considerarse un mandato ineludible una vez
electos. El contrato de adhesión también demandaría respeto al proceso de elección
de candidatos y a la estrategia electoral del Partido.
Plataforma
Electoral
Las
propuestas de cambio consensuadas por los fundadores del Partido se convertirían
en una agenda pétrea que debería ser aceptada en su totalidad por cualquier
aspirante a miembro. Los puntos de la agenda pétrea serían claros y específicos sobre
sus objetivos finales y sobre la manera en que perseguirían transformar el estado.
Algunas sugerencias en orden de prioridad:
Reforma a
la ley electoral y de partidos políticos (de acuerdo a esta propuesta)
Reforma
judicial (carrera judicial, ¿jueces electos?)
Reforma
fiscal (eliminar leyes que facilitan evasión, etc)
Ley de seguridad social (que el IGSS cubra a todos los niños, pago de deudas, etc)
Ley antimonopolios (implementar leyes análogas a las existentes en EEUU, Europa,
etc)
Derogación de la ley de minería (auditorías, revisión de todos los contratos, etc)
Legislación ambiental de Siglo XXI (Ley de Aguas, Ley de RRNN, etc)
Para obtener el mandato electoral requerido, el texto de todas las propuestas de ley sería hecho público y sometido a consideración del electorado antes de la elección.
Nominación de Candidatos
Todos los candidatos serían seleccionados por medio de elecciones primarias utilizando un sistema que refleje la puesta en práctica de la propuesta de reforma a la ley electoral y de partidos políticos contenida en la agenda pétrea. Las posiciones en los listados distritales y de listado nacional se determinarían de acuerdo a un sistema estadístico basado en el puntaje del candidato en sondeos de opinión preestablecidos.
Financiamiento
El Partido se financiaría exclusivamente con contribuciones de sus miembros, las cuales no podrían exceder un salario mínimo al mes. No podrían aceptarse donaciones de gobiernos, entidades corporativas o grupos de interés.
Fotografía: chessonline.eu
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